Porqué

¿Por qué algunos objetos o personas, al contacto, nos “dan calambre”?

Mariola Báez

Foto: Bigstock

Sábado 28 de septiembre de 2019

2 minutos

A todos nos ha pasado alguna vez y el fenómeno tiene que ver con la electricidad estática acumulada

¿Por qué algunos objetos o personas, al contacto, nos “dan calambre”?

Al abrir la puerta de un coche, al ponerte el abrigo, al intentar coger cualquier objeto o al darle un abrazo a tu nieto… de repente, un inexplicable calambre, en ocasiones con “chispazo” incluido, surge resultando de lo más desconcertante. Hay teorías para todos los gustos, pero los expertos coinciden en que es la propia electricidad, que pueden acumular los objetos (nuestro cuerpo incluido), lo que provoca el fenómeno.

Para entender, de manera sencilla, qué es la electricidad estática hay que recordar que cualquier cuerpo está formado por átomos, que contienen protones (carga eléctrica positiva) electrones (carga negativa) y neutrones (neutra). En condiciones “normales”, los átomos tienen una carga eléctrica total neutra (los mismos electrones que protones) pero, por alguna circunstancia, por ejemplo el roce o la fricción, esa carga se altera (perdemos o ganamos protones o electrones) y es entonces cuando nos convertimos en pequeñas “baterías humanas” con un exceso de electricidad estática, positiva o negativa, que tarde o temprano saldrá en forma de "descarga".

calambre

¿Existe algún método de evitarlo?

Estas mini descargas, en principio no presentan ningún peligro. Provocan situaciones peculiares, como el encrespamiento del cabello al pasar repetidas veces el cepillo (fricción) o algún calambre extraño al ponernos una prenda de ropa, especialmente si en ella predominan fibras sintéticas. Cuando el fenómeno se produce entre personas, la explicación no es que salten “chispas” de enfado, amor o alegría entre vosotros. Ocurre, según las explicaciones científicas, porque uno tiene electricidad estática positiva y el otro va con “exceso" de carga negativa.

Aunque todo parezca muy claro, algunos aspectos no lo están tanto. No se sabe a ciencia cierta porqué algunas personas son más propensas a esa capacidad de “electrizarse”. Algunas teorías apuntan a que la composición química de nuestro organismo, la presencia en mayor o menor cantidad de electrolitos y minerales, puede tener algo que ver.

También está comprobado que determinadas circunstancias son más proclives a que se produzca el fenómeno, entre ellas la excesiva sequedad ambiental. Si en tu entorno los “chispazos” son tan frecuentes que llevan a resultar molestos, prueba a poner un humidificador que aporte humedad al aire. También existen productos específicos, generalmente en forma de aerosoles, para controlar la electricidad ambiental (sobre todo en determinados entornos laborales). Si al tocar un objeto con la punta de tus dedos notas el calambre, los expertos aconsejan facilitar la descarga de energía apoyando toda tu mano en una superficie preferiblemente de madera, por ejemplo en una mesa, o en la ventanilla de cristal del coche (así no te dará calambre al abrir la puerta)

Utilizar prendas de ropa de tejidos naturales (lana, lino, seda), no tener en casa moqueta sintética y mantener la piel bien hidratada son consejos que pueden ayudar a reducir la frecuencia del fenómeno

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