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Recupera el blanco de tus muebles de jardín con estos trucos de limpieza

Teresa Rey

Viernes 3 de mayo de 2019

2 minutos

Con unos productos básicos y económicos conseguirás que recuperen el brillo y que parezcan nuevos

Recupera el blanco de tus muebles de jardín con estos trucos de limpieza (Bigstock)

Tanto las sillas como las mesas de plástico blanco que suelen tenerse en el jardín tienden a ensuciarse con facilidad. Enseguida adquieren una apariencia desgastada y el blanco se torna en un gris que da a los muebles una apariencia de viejos, cuando a lo mejor los compramos hace poco tiempo. Existen algunos trucos para devolverles el brillo perdido para lo que tendremos que usar materiales de limpieza similares a los que empelamos para limpiar cristales y otros utensilios del hogar.

Mejor prevenir

Antes de nada es importante ser precavidos. Si ya conocemos qué ocurre con este mobiliario habitualmente, lo mejor que podemos hacer es adoptar medidas para que después no tengamos que dedicar mucho tiempo a devolverles su aspecto original. Lo ideal es que cuando llegue la temporada invernal los guardemos en un lugar protegido dentro de casa siempre que se pueda. En el caso de que esta opción no sea posible, entonces es conveniente que los tapemos bien. El simple hecho de estar a la intemperie daña el material del que están elaborados, y es lo que hará que cuando queramos usarlos de nuevo tengamos que limpiarlos con mayor o menor intensidad.

Para cubrirlos puedes adquirir lonas impermeables de plástico que encontrarás en comercios especializados. Solo tendrás que cubrirlos bien y utilizar cuerdas para sujetar el plástico envolvente.

Cómo recuperar el blanco

Aun así seguro que al destaparlos tendrás que darles un repaso. Para limpiar los muebles blancos de jardín puedes usar un método muy económico, que solo consiste en preparar un barreño con agua tibia y vinagre blanco para limpieza, un producto muy útil cuando hay que quitar la suciedad o grasa muy incrustada.

Después, con un estropajo o nanas tendrás que frotar hasta obtener el blanco deseado. Debes ir aclarando con agua fría (puedes aprovechar la manguera si la tienes a mano) y por último secar con una bayeta.

En lugar de esta preparación con vinagre, puedes usar piedra verde. En este caso, lo ideal es coger las nanas, mojarlas ligeramente en agua templada y, a continuación, embadurnar el mismo estropajo en la cera. Luego tendrás que hacer lo mismo que en el caso anterior: frotar y aclarar hasta que consigas extraer toda la suciedad.

Otra opción más es utilizar amoniaco diluido en agua no muy caliente y un poco de detergente (el lavavajillas nos vale). Esta mezcla es muy efectiva cuando hay mucha suciedad o grasa.

En todos los casos, es recomendable que uses guantes para proteger tus manos de la humedad excesiva y de los agentes químicos, sobre todo, si te decantas por el amoniaco.

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