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¿Son seguras las cabinas de rayos UVA? ¿Cómo hay que utilizarlas?

Ruth Macarrón

Foto: Bigstock

Jueves 13 de junio de 2019

1 minuto

Conoce los riesgos de broncearse en ellas de cara a ponerse moreno para el verano

Cabinas de rayos UVA

Responsables de otorgarnos un bonito color bronceado al tomar el sol y de ayudarnos a sintetizar la vitamina D necesaria para evitar la osteoporosis, los rayos UVA pueden ser también perjudiciales y es necesario tomarlos con moderación y precaución. Tomados en camas solares, de manera artificial, aun más. ¿Sabes si son seguras las cabinas de rayos UVA? Te lo explicamos.

Qué son los rayos UVA

Los rayos UVA o radiación ultravioleta es un tipo de radiación producida por el sol que en la naturaleza nos llega regulada a través de la capa de ozono. En las cabinas de rayos UVA esta radiación artificial se presenta sin filtros, con fines cosméticos o terapeúticos.

Los rayos UVA se emplean con fines terapéuticos para tratar determinadas enfermedades cutáneas, como la psoriasis, la dermatitis atópica o determinados linfomas. Este uso siempre debe ser controlado por un dermatólogo especialista, ya que se trata de unas cabinas de banda específica.

Hace ya casi 20 años que la Organización Mundial de la Salud denunció que el uso de las cabinas de rayos UVA está directamente relacionado con el riesgo de sufrir de cáncer de piel, e instó a prohibir su uso en menores de 18 años. Según datos de la OMS cada año se detectan 132.000 casos de melanoma maligno, el cáncer de piel más dañino que existe, unas cifras que se han ido multiplicado con la aparición y popularización de las camas solares. La agencia Internacional para la Investigación del Cáncer eleva las cabinas de rayos UVA al nivel de riesgo máximo, máxime cuando en nuestro país no existen restricciones legales para el uso de ellas.

Qué daño producen las cabinas de rayos UVA

La Academia Española de Dermatología y Venereología denuncia como práctica de riesgo el uso cosmético de las cabinas de rayos UVA, y señala entre los daños que pueden producir a nuestra piel las quemaduras, que aumentan el riesgo de padecer un melanoma. Además, son responsables del envejecimiento cutáneo, pérdida de elasticidad y aparición de manchas. Las radiaciones ultravioletas provocan modificaciones en el DNA de nuestras células que provocan cáncer, por lo que debemos evitar las cabinas de rayos UVA.

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