Los depósitos no rentan en España: si buscas alternativas en el extranjero, sigue estos consejos
La remuneración media a un año es del 1,78%, por debajo de la media europea
La remuneración ofrecida por los depósitos bancarios en España sigue siendo inferior a la media europea, aunque el resto de entidades de la zona euro operen bajo los mismos tipos oficiales del Banco Central Europeo (BCE). Como apunta la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), en abril de 2026 los nuevos depósitos de hogares a un plazo de hasta un año se pagaban en España al 1,78%, frente al 1,87% de media en el conjunto de la eurozona.
La diferencia entre la media española y la europea puede parecer pequeña, pero se hace más notable si la comparamos con lo países más competitivos en este ámbito. En Países Bajos, por ejemplo, la rentabilidad es del 2,42%; en Finlandia, el 2,39%; y en Italia el 2,25%. De esta manera, si el mismo depósito de 100.000 euros a 1 año se contratase en Países Bajos rendiría 2.390 euros frente a los 1.780 que rendiría en España.
La brecha expuesta explica por qué muchas de las personas que buscan ahorrar busquen alternativas de rentabilidad fuera de nuestras fronteras, a través de plataformas que permitan contratar productos de entidades europeas desde un entorno digital.
Criterios de decisión
A la hora de decidir como ahorrar nuestro dinero para maximizar la rentabilidad, el tipo de interés no debe ser el único criterio de decisión. De hecho, muchas veces ofertas con rentabilidades altas, del 4% o más, se deben analizar con cuidado, siendo imprescindible seguir una serie de criterios.
Antes de contratar, según la OCU, es imprescindible:
- Verificar que se trata de un depósito bancario de la Unión Europea, lo que garantiza una protección de hasta 100.000 euros por titular y entidad.
- Analizar los posibles riesgos, comprobando la entidad que recibe el dinero, el documento contractual, la divisa, el plazo, las condiciones de cancelación y las posibles penalizaciones.
- Valorar que las incidencias se gestionarán con una entidad de otro país, con otro idioma, con otra documentación y con un sistema nacional de garantía distinto.

Es decir, según la OCU, considerar un depósito en el extranjero puede ser interesante siempre y cuando las ventajas de éste supere a las complicaciones que supone en trámites y familiaridad con la entidad. Si la diferencia es de pocas décimas, muchas veces no merece la pena complicarse de esta manera.
En cualquier caso, OCU reclama una competencia más transparente entre bancos y una información clara y comparable para los consumidores. Si las entidades trasladan con rapidez las subidas de tipos al crédito, también deberían remunerar de forma razonable el ahorro conservador. Y es que la libre circulación de capitales es un principio fundamental que debería aplicarse plenamente en el ámbito de los productos de inversión y seguros.
Para ello, es necesario que los países de la UE trabajen para armonizar sus regulaciones en materia de inversión, seguros y fiscalidad. La eliminación de estas permitiría a los consumidores europeos beneficiarse de una mayor variedad de productos de inversión y ahorro a mejores precios, al tiempo que contribuiría a reforzar el papel de los propios bancos europeos a nivel global.
