Países Bajos acomete la mayor transformación de su sistema de pensiones en su historia

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Fernando Martínez-Cue: "Países Bajos acomete la mayor transformación de su sistema de pensiones en su historia" Miia

Países Bajos lo tiene claro: en materia de pensiones, 1 más 1 deberían ser siempre 2. Con esta premisa en mente, el país está llevando a cabo la mayor transformación en su historia de su sistema de pensiones. 

Así lo explico en Aprendizajes de los Países Bajos: El 'mejor sistema' de pensiones del mundo transforma sus pensiones de empleo (tribuna elaborada para el Instituto Santalucía) y cuyo argumentario sintetizo a continuación.

Si bien el sistema neerlandés de pensiones ha sido históricamente un sistema generoso, con una alta tasa de sustitución en sus pensiones obligatorias (la tasa de reemplazo neta sobre salario previo a jubilación para trabajadores con ingresos medidos es de un 96%), estaba aquejado por importantes problemas de sostenibilidad en sus pensiones ocupacionales.

El modelo vigente consiste en un sistema mixto que combina pensiones públicas básicas de reparto de prestación definida (AOW-Algemene Ouderdomswet) con un sistema complementario de capitalización financiera, de gestión a través del sector privado, que comprende las pensiones cuasiobligatorias del sistema de empleo (2.º pilar) y el ahorro individual voluntario (3.ª pilar).

La AOW es una pensión pública modesta, de “tarifa plana”. Por cada año de trabajo o residencia entre los 15 y 65 años, se genera derecho a un 2% de la pensión completa. Quien ha residido (o trabajado) en el país 50 años obtiene derecho a la pensión completa. El importe completo de esa pensión estatal básica (AOW) en 2026 asciende a 1.637,57 euros mensuales (70% del del salario mínimo interprofesional) para personas que viven solas y a 1.122,12 euros brutos mensuales para personas casadas o que viven acompañadas (50% del SMI).

Por su parte, las pensiones del sistema de empleo son el componente principal de los ingresos durante la jubilación de los holandeses, representando en torno a un 70%-75% de ingresos por pensiones obligatorias de los jubilados. Más del 92% de los trabajadores participan en los planes de pensiones de empleo. 

Hasta 2024, el sistema de pensiones de empleo era mayoritariamente de prestación definida. El 95% del total de los activos bajo gestión correspondían a acuerdos de pensiones de prestación definida, situación que cambiará con la migración progresiva (invaren), entre 2024 y 2028, a sistemas de aportación definida.

Retos del sistema de pensiones de empleo holandés

Entre 2010 y 2020, los activos en fondos de pensiones se habían duplicado (de 0,7 billones/€ a 1,4 billones/€). Sin embargo, las ratios de nivel de financiación de las obligaciones por pensiones habían disminuido. Las reservas constituidas en los fondos de pensiones de prestación definida eran insuficientes para cumplir con las obligaciones por pensiones de prestación definida con los trabajadores, que garantizaban vitaliciamente un importe de pensión vinculado generalmente al salario medio de carrera del trabajador.

Esa insuficiencia era consecuencia de los bajos tipos de interés y de las excesivamente conservadoras estimaciones de esperanza de vida realizadas en las décadas previas, que se habían quedado muy cortas respecto a la realidad. 

Muchas empresas holandesas ya no podían asumir los riesgos de sus fondos de pensiones ni sus compromisos de prestaciones, y no pocos planes estaban en riesgo de quiebra.

Tras un ejemplar consenso entre los distintos Grupos de Interés (Gobierno, Parlamento, Sindicatos y Patronales), la Wet toekomst pensioenen (WTP) o Ley del Futuro de las Pensiones, aprobada en julio de 2023, ha establecido la migración o transición (invaren o embarque) desde el anterior esquema de prestación definida colectiva a contratos de aportación definida, en una mayoría de los casos con compartición de los riesgos de longevidad y de mercado entre generaciones. Tras un retraso en el plazo final, la transición se está llevando a cabo entre el 1 de enero de 2024 y la fecha límite del 1 de enero de 2028. 

El principal cambio: contratos de aportación definida

Estos contratos de aportación definida podrán ser de dos tipos, a elegir por los fondos de pensiones y las empresas/sectores:

  • Contrato solidario. Esta opción, que está siendo elegida por una mayoría de fondos, mantiene un enfoque colectivo donde los riesgos (longevidad e inversión) se comparten entre generaciones a través de una reserva de solidaridad (dotada como máximo con un 10% de las contribuciones realizadas), que suaviza los efectos de las fluctuaciones del mercado. Los fondos de pensiones que opten por el contrato solidario invertirán el patrimonio de los trabajadores siguiendo una estrategia de inversión adaptada a la edad (lifecycle).
  • Contrato flexible de aportación definida, que ofrece un diseño más personalizado, creando cuentas individuales (pots) para cada trabajador, con una menor compartición de riesgos. Con el contrato flexible, los empleados dispondrán de mayor autonomía para elegir su propio perfil de inversión. Además, en el momento de su jubilación tendrán más flexibilidad en la desacumulación, pudiendo decidir si contratan una renta actuarial vitalicia (fija o variable), o bien un producto financiero colectivo.

A pesar de que ya no se garantizarán prestaciones, y que los riesgos de mercado y longevidad los asumen los trabajadores y no los propios fondos de pensiones, se espera que el nuevo sistema pueda continuar ofreciendo a las personas con carrera laboral completa una tasa de reemplazo objetivo del 70% del salario promedio de carrera.

Importe de las contribuciones obligatorias

La reforma (WTP) introduce un porcentaje fijo de contribución idéntico para todos los empleados de una empresa o sector (Flat-rate premium), independientemente de su edad. Las aportaciones totales obligatorias al sistema ascenderán al 27% del salario, un 18% a cargo del empleador y un 9% a cargo del empleado.

Impacto de la reforma en los mercados de capitales globales

La Ley del Futuro de las Pensiones WTP elimina el recargo de capital VEV, lo que hace desaparecer las penalizaciones por mantener acciones y otros activos de riesgo más ilíquidos en las carteras de los fondos de pensiones. Asimismo, se ha eliminado el requisito de certeza que exigía que los fondos de pensiones mantuvieran reservas suficientes que aseguraran un 97,5% de certeza de poder pagar todas las prestaciones en un plazo de un año. Ello, junto con la transparencia de las cuentas de posición de los trabajadores participantes, está produciendo cambios sustanciales en la composición de las carteras de inversión.

La migración de entre 1,8 y 1,9 billones de euros en activos hasta 2028 (equivalente al 150% del PIB neerlandés) está teniendo un impacto significativo en los mercados de capitales globales, reduciendo la exposición a renta fija a largo plazo (bonos gubernamentales y swaps de interés con vencimientos de 25 años) en favor de otros tipos de activos. Además, se están produciendo cambios en el posicionamiento en la asignación mantenida en renta fija hacia los mercados emergentess. Incluso la deuda soberana del sur de Europa saldrá beneficiada respecto a la neerlandesa y alemana, por los mayores diferenciales. 

Además, está produciendo y producirá un mayor posicionamiento en renta variable y activos reales (inmobiliario), un posible auge de los activos privados, y específicamente en el caso de los contratos de aportación definida de solidaridad un mayor potencial para las inversiones ilíquidas.

Calendario de la migración: Estado 

La migración del esquema de prestación definida a contratos de contribución definida comenzó formalmente el 1 de enero de 2026, con muchos grandes fondos de pensiones iniciando el proceso de transformación en esa fecha o planificándolo para enero de 2027. 

En enero de 2026, ha migrado un primer gran grupo de 24 fondos. Asimismo, durante 2026 está teniendo lugar un proceso intenso con más de 50 fondos planificando su migración para enero de 2027. Se estima que en 2027 migrarán 61 fondos.

¿Por qué tiene Holanda el mejor sistema de pensiones del mundo?

En mi opinión, además de por la elevada suficiencia y generosidad (alta tasa de reemplazo) de la suma de sus pensiones obligatorias, y por una alta integridad del sistema (subíndice que evalúa la gobernanza del sistema y la confianza de los ciudadanos en el mismo), tras esa capacidad de los poderes públicos y agentes sociales neerlandeses de ceder en sus propios intereses y llegar a acuerdos por el bien común, se encuentra ese posicionamiento del sistema de Países Bajos en el ranking del Global Pensions Index, año tras año, como el mejor sistema de pensiones del mundo, pese a los problemas de sostenibilidad y déficit financiero-actuarial que ha venido teniendo en su sistema de empleo (pilar 2) en los años pasados.

El sistema de pensiones ocupacionales neerlandés, que se estructuró y generalizó a partir de la década de los 50 del siglo XX (aunque los primeros planes de pensiones nacieron a mitad del siglo XIX), ha estado históricamente conectado a una tradición de profunda colaboración entre empresas y sindicatos. Su evolución ha estado basada en argumentos, y no en el debate emocional tan habitual en el mundo de las pensiones.

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