Estar "autorizado" en una cuenta bancaria: qué operaciones puedes llevar a cabo
No es lo mismo que la titularidad, por lo que estar "autorizado" tiene ciertos límites
Es común que al tener una cuenta corriente se autorize a un familiar cercano o a nuestra pareja en nuestra cuenta, o incluso que seamos nosotros los que estemos autorizados en sus cuentas o la de la empresa que gestionamos. Sin embargo, estar autorizado conlleva ciertas obligaciones y tiene límites marcados.
Tal y como explica el Banco de España, estar autorizado no es lo mismo que ser titular de la cuenta, es decir, los titulares son los que deben decidir qué facultades otorgan a las personas autorizadas y plasmarlo en un documento.
Cabe recordar también que ser autorizado no exime a la persona de responder de las operaciones que se hayan realizado mientras se ejercen bajo ese rol en la cuenta.
Qué operaciones se autorizan
Lo más habitual a la hora de llevar a cabo una autorización general consiste en establecer una serie de operaciones a las que la persona autorizada tendrá acceso, aunque no siempre se activan todas elllas.
En primer lugar, la persona autorizada suele poder retirar dinero y hacer transferencias con total libertad en nombre del titular de la cuenta. De igual manera, podría consultar saldo y movimientos y solicitar información sobre ello.
Además, se puede autorizar a una persona para que domicilie pagos o recibos y, en caso de que el banco lo conceda, que use la tarjeta.

Límites de estar 'autorizado'
Como persona autorizada, se actúa por cuenta del titular y, por ello, hay límites establecidos que no se puede traspasar. Hay que tener claro que no se es el dueño de los fondos ni, por supuesto, se puede cancelar la cuenta.
Asimismo, no se puede cambiar la titularidad ni las condiciones firmadas en el contrato original por el dueño de la cuenta. Así como no se puede cancelar tampoco se puede bloquear la cuenta.
Y, por último, la persona autorizada no podrá operar en la cuenta tras el fallecimiento de la persona titular que le haya otorgado permisos.
Estar autorizado es una condición temporal y condicionada, ya que el titular puede revocarla o modificar la autorización en cualquier momento. De igual manera, la persona autorizada tiene derecho a renunciar en cualquier momento a esta condición, comunicándoselo a la entidad financiera.
