Consumo

Más de 24.000 jubilados de Endesa podrían quedarse sin la bonificación de la factura de la luz

Marta Jurado

Lunes 9 de septiembre de 2019

5 minutos

La reunión de esta semana entre empresa y sindicatos promete ser decisiva

Más de 26.000 jubilados de Endesa podrían quedarse sin la bonificación de la factura de la luz

Los antiguos trabajadores de Endesa (@Endesa), ahora jubilados, continúan en el punto de mira de la compañía eléctrica. La bonificación sobre la factura de la luz de la que disfrutan hasta ahora 9.000 trabajadores en activo y más de 26.000 jubilados, viudas e hijo huérfanos, podría suprimirse a partir del próximo 1 de octubre de no llegarse a un acuerdo. Y es que la tarifa del empleado, que implica la exención del pago de la factura de la luz para los empleados y ex empleados, es el principal escollo que está dificultando la negociación del nuevo convenio colectivo entre la empresa y los sindicatos, ya que es una de las partidas sociales más costosas (superior a 500 millones de euros).

"Todo esto es fruto de la última reforma laboral, por la que los jubilados en vez de someterse a las condiciones del convenio vigente en el momento de retirarse, pasan a depender de lo que se acuerde en los nuevos convenios. Nuestro objetivo es no perder los beneficios sociales adquiridos hace décadas", explican desde los sindicatos a 65YMás. "Y sobre todo, no dejar a nadie atrás", añade el portavoz de UGT (@UGTEndesa), uno de los tres sindicatos que participa en la negociación junto con Comisiones Obreras y el Sindicato Independiente de la Energía. El convenio vigente hasta el momento, que se extinguió en diciembre de 2018, ha sufrido varias prórrogas por parte de la compañía de Borja Prado. La última, daba margen hasta el próximo 30 de septiembre para negociar, por lo que el tiempo apremia.

Por eso, el proceso se encuentra ahora en un momento decisivo tras dos años de negociaciones sin acuerdo, una sentencia de la Audiencia Nacional y una huelga general de por medio. La semana pasada además, Endesa ha enviado una carta informativa a los afectados anunciando los posibles cambios a partir del próximo mes. La decisión ha sido interpretada por los sindicatos como una medida de presión de cara a la reunión que ambas partes mantendrán esta misma semana y en la que todos confían en llegar a una "solución razonable". La cuestión es si lo harán "a tiempo". 

La carta que informa del cambio

La reciente carta enviada por Endesa a sus ex empleados informa que, de no llegar a un acuerdo antes del 30 de septiembre, la empresa dejará de hacerse cargo del pago del consumo eléctrico de sus antiguos trabajadores jubilados, sus viudas y sus hijos huérfanos. Según fuentes de la eléctrica a 65YMás, "esta carta se ha enviado para avisar con tiempo a los afectados para que hagan cambios si lo estiman necesario". En la carta se ofrece la opción de contratar una tarifa "competitiva" de Endesa o cambiarse de compañía: “Recuerde que en todo momento tiene el derecho a resolver su contrato de suministro o proceder al cambio de compañía eléctrica a su libre elección antes de la fecha indicada. En caso contrario, se entenderá que acepta las modificaciones con fecha el 1 de octubre de 2019”, especifica la carta.

La decisión de suprimir este derecho, vigente desde hace más de 50 años, está avalada por la Audiencia Nacional que el pasado marzo dictó una sentencia a favor de suprimir la bonificación de la cuota de la luz para los antiguos empleados, sobre todo en el caso de las tarifas sin límite de consumo. Una resolución, que podría tomarse como referencia en el resto de compañías del sector y que ha sido recurrida por los sindicatos por considerarla injusta. "Por muy competitiva que sea la nueva tarifa a precios de mercado, dudo mucho que una viuda que cobra menos de 700 euros de pensión, pueda hacerse cargo de este coste", explican desde UGT. Sin embargo, fuentes de la compañía eléctrica apelan a que existen casos de trabajadores y ex trabajadores que hacen un uso abusivo de esta tarifa y declara su intención de "acabar con el derroche".

A vueltas con los kilowatios

En principio, la intención de la dirección de la eléctrica era poner fin a esa bonificación el pasado 30 de junio, pero accedió a aplazar la medida hasta el 30 de septiembre para seguir negociando. Ahora, el principal punto de fricción es el límite de consumo que la compañía estaría dispuesto a cubrir y para quién. Para intentar resolver el conflicto, Endesa propuso a los sindicatos la posibilidad de rebajar el máximo de consumo eléctrico bonificado a 3.500 kilovatios hora (kWh) al año. Actualmente algunos disfrutan de consumo gratuito ilimitado, otros de 30.000 kWh, otros de 20.000 kWh y otros de 15.000 kWh. En el caso de los empleados activos además de ese consumo gratuito, la compañía también ofrece electricidad con descuentos especiales para el consumo entre 3.500 y los 9.000 kWh y un complemento en metálico de entre 400 y 500 euros al año.

Pero los sindicatos lo consideran insuficiente y con diferencias innecesarias. Así, reclaman un acuerdo global que incluya a todos los beneficiarios, tanto a trabajadores actuales, como a ex empleados y que se reconozca para todos un consumo gratuito cuatro veces superior a lo que propone el grupo, es decir por encima de los 15.000 kWh al año aproximadamente. "Estamos preparando una propuesta para intentar desbloquear la situación y no prolongar más esta incertidumbre", aseguran fuentes de UGT. "Queremos ofrecer para la reunión de la semana del 9 de septiembre una propuesta responsable, con un recorte de consumo adaptado a las realidades de la eficiencia energética y al consumo del usuario medio español", aclaran los sindicatos a 65YMás. "Pero estamos aún pendientes de la resolución del recurso de la Audiencia Nacional, por lo que consideramos que la decisión final no se podrá tomar hasta dentro de unos meses", aseguran.

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Tarifa de empleado

La tarifa del empleado, de la que se benefician los empleados de las eléctricas, y hasta ahora también los jubilados y familias, tiene su origen en una ordenanza de 1970 y es una práctica muy extendida entre las empresas eléctricas. A cambio, los trabajadores se hacen cargo únicamente de los impuestos y declararlo como pago en especie en el IRPF. Es decir que empleados y ex empleados sólo se hacen cargo en su recibo de luz de los peajes regulados de la factura y de los impuestos, mientras que la parte del consumo eléctrico (entre un 35 y un 40% del recibo final) es gratuita.

Según cálculos de los sindicatos, el 80% de los beneficiarios de esta medida social en Endesa están por debajo del consumo medio del usuario español, por lo que mantener esta bonificación sería asumible. "Es un ejercicio de coherencia, no queremos que paguen el pato precisamente aquellas personas que lucharon por conseguir estas condiciones", puntualizan desde UGT. En juego están los 700 millones que la empresa calcula que gasta en estos beneficios sociales para empleados retirados, los más importantes de esta partida, mientras que los sindicatos lo cifran en 500 millones de euros.

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