Pensiones

Pilar G. de Frutos: "No podemos trasladar la bola de deuda en pensiones a nuestros hijos y nietos"

Pepa Montero

Foto: María Aceituno

Sábado 14 de octubre de 2023

10 minutos

La expresidenta de UNESPA recibe el XI Premio de Seguros Julio Castelo Matrán, de Fundación MAPFRE

Pilar González de Frutos: "No podemos trasladar la bola de deuda de las pensiones a nuestros hijos y nietos"
Pepa Montero

Foto: María Aceituno

Sábado 14 de octubre de 2023

10 minutos

Se jubila Pilar González de Frutos: dejará la presidencia de Unespa tras 20 años al frente

Pilar G. de Frutos (UNESPA): "Hay que dar más flexibilidad para el tránsito a la jubilación"

 

Pilar González de Frutos, expresidenta de UNESPA, una organización que ha dirigido durante los últimos 20 años, es una de las personas que más sabe de seguros en nuestro país. Ha dedicado 43 años a trabajar en el sector asegurador, en distintas posiciones institucionales, y es autora del informe La necesaria reforma de la previsión social complementaria en España, donde alerta de que "los ciudadanos deben tener sistemas de previsión complementaria, junto con la pensión pública, para poder mantener el mismo nivel de vida al jubilarse. En España, esta pensión está muy infradesarrollada en comparación con el resto de Europa, y las cifras empeoran cada año".

Este martes, 10 de octubre, Fundación MAPFRE (@fmapfre) le ha entregado el XI Premio Internacional de Seguros Julio Castelo Matrán, que reconoce trabajos científicos y proyectos innovadores que contribuyan a extender la actividad aseguradora en la sociedad. Un premio que agradece y confía en que sirva para "poner el foco en la reforma del sistema de previsión social español, que es cada día más urgente”.

En una entrevista con 65YMÁS, De Frutos hace hincapié en que hacen falta reformas de calado para hacer sostenible el sistema de pensiones, y advierte de que "no podemos trasladar una enorme bola de deuda a nuestros hijos y nietos". A su juicio, como sociedad, “tenemos la responsabilidad de hallar fórmulas que combinen la sostenibilidad de nuestro Estado de bienestar con su financiación a medio y largo plazo y con la necesaria equidad intergeneracional”.

Tras su jubilación oficial de la presidencia de UNESPA, afirma con rotundidad que no le tienta entrar en política. "Yo he practicado una jubilación demorada, he trabajado más tiempo del obligatorio, y ahora estoy en la etapa de combinar mejor los intereses familiares, personales y profesionales. No abandono del todo la actividad profesional, porque me gusta mucho la economía, el contacto con la gente, y participo en algún consejo de administración, como independiente. Creo que es el momento de devolverle a la sociedad una parte de lo que a mí me ha dado, que es mucho", resalta.

PREGUNTA.- ¿Cómo ve el momento actual del ahorro para la jubilación, de la previsión social complementaria, tras el hachazo fiscal a los planes de pensiones individuales?  

RESPUESTA.- Determinar cuál es el nivel óptimo de previsión en un país es algo francamente difícil, pero desde luego, la tasa de dependencia, es decir, la relación existente entre personas que cotizan y personas que cobran pensión, está claramente en deterioro. Porque, con nuestra tendencia demográfica, las personas en edad de trabajar para el futuro van a ser menos numerosas de las que tenemos hoy. De hecho, la Unión Europea calcula que, desde 2019 a 2070, la fuerza de trabajo se va a reducir un 5%, y habrá menos de dos cotizantes por cada pensión que se va a pagar. Yo creo que no queda mucho más que explicar.

Pilar González de Frutos, expresidenta de UNESPA (Foto, María Aceituno Morales)

"Desde 2019 a 2070, habrá menos de 2 cotizantes por pensión y la fuerza de trabajo se reducirá un 5%"

 

P.- El sistema de pensiones afronta dos décadas de fuerte gasto, por la jubilación del baby boom, pero además debe garantizar que las pensiones futuras sean dignas, suficientes...

R.- En efecto, necesitaremos que los mayores del futuro tengan capacidad de compra, porque el modelo económico de nuestro país se basa mucho en el consumo interno. Si vamos a tener mayor proporción de gente mayor, pero esta no dispone de capacidad de consumo, el crecimiento de la economía se resentirá. Y necesitamos que crezca la capacidad financiera de los mayores (esto es como una pescadilla que se muerde la cola) para seguir financiando nuestro sistema de pensiones. Todo esto nos hace plantearnos que, probablemente, hacer avanzar la pensión pública hacia un modelo en el que esta se achata en demasía (es decir, subimos mucho la pensión mínima y no aumentamos la máxima en la misma medida de lo que lo hacen las cotizaciones), nos va a dejar como sociedad en una pensión de subsistencia. Pero hay otras posibilidades, y pasan por generar ahorro complementario.

P.- Estamos en puertas de la jubilación de los baby boomer, que generará gran tensión del gasto, y pronto tendremos que volver a cumplir las reglas fiscales, levantadas desde la pandemia. ¿Vienen curvas para las cuentas públicas?

R.- Como país, vamos a tener que hacer un esfuerzo, porque las reglas fiscales de la UE establecen como objetivo registrar un máximo del 3% de déficit público. Las tensiones de gasto son evidentes, como demuestra el hecho de que el Gobierno en funciones acaba de anunciar que vuelve a hacer una aportación extraordinaria de 39.000 millones al sistema de pensiones público. 

"Habrá pensión pública siempre, pero hay que decidir cómo financiarla, sin que sea a costa de otros servicios públicos"

P.- La creciente esperanza de vida plantea retos inéditos en materia de pensiones...

R.- En efecto, la tendencia demográfica en España apunta a que tendremos una de las esperanzas de vida más largas del planeta. Esto es una fortuna, pero en combinación con la baja tasa de natalidad, plantea desafíos de gran impacto en la financiación de las pensiones del futuro. Porque no podemos ni debemos trasladar una gran bola de deuda a nuestros hijos y nietos, hay que buscar una fórmula de financiar las pensiones que no aplaste a las generaciones futuras

P.- ¿Cree que habrá pensión pública siempre? 

R.- Sí, vamos a tener pensión pública siempre. Otra cuestión es qué nivel puede llegar a tener en relación con los salarios, que eso va a depender de nuestra capacidad de financiarlas. Además, se trata de financiarlas, pero sin que sea a costa de otros servicios públicos. No podemos gastar en pensiones y no hacer escuelas. No podemos ir garantizando una pensión muy alta y no hacer gasto en defensa, en vivienda, en cuidados de larga duración o dependencia. Por eso, es imprescindible efectuar un análisis sereno, objetivo, de cuáles son las posibilidades que tenemos, y ponernos a trabajar en un gran concierto social y político sobre este tema. Además, la pérdida de contributividad es también una cuestión que debería analizarse con mayor precisión, porque pudiera ser un incentivo para dejar de contribuir, sobre todo para determinados niveles de renta. Estamos cambiando las características del sistema, pero de una forma no transparente. Y esto, yo creo que merece ser analizado.

"La reforma de pensiones debería haber establecido sistemas semiobligatorios de planes de pensiones de empleo"

P.- La última reforma de pensiones, ¿supone un paso adelante o hacia atrás, en cuanto a planes de pensiones?

R.- Desde el sector asegurador, vemos indispensable que se analicen las soluciones adoptadas en países de nuestro entorno, que tienen exactamente el mismo problema que nosotros. Y de ahí surgen propuestas que ponemos a disposición de quienes tienen la responsabilidad política. La primera es ofrecer información y transparencia hacia los ciudadanos, y en segundo lugar, estamos dando pasos hacia atrás. Considero que la última reforma de los sistemas de pensiones ha sido una oportunidad perdida, porque se va a tardar mucho tiempo en desplegar los sistemas de pensiones complementarias, y además, los planes de empleo han quedado vinculados a la negociación colectiva, que es lenta y depende de la voluntad de empresas y sindicatos.

P.- Considera, entonces, que se ha perdido una oportunidad con la reforma de pensiones...

R.- Sí. En mi opinión, hemos perdido una gran oportunidad: deberíamos haber dejado un sistema que enlazase la situación presente con la futura, sin el hachazo fiscal que el Gobierno ha propinado a los planes individuales. Además, podríamos haber establecido sistemas seudoobligatorios de planes de pensiones de empleo, en los que las empresas estuvieran obligadas a poner a disposición del trabajador una fuente de ahorro que se financia con aportaciones que hacen los dos —el trabajador y la empresa— y si el trabajador no se niega a destinar parte de su sueldo al plan de empresa, quedaría vinculado directamente. La experiencia de otros países, como Inglaterra, indica que estos sistemas de adscripción por defecto funcionan como motor del ahorro en el ámbito empresarial. 

P.- ¿Hacen falta más incentivos para trabajadores y empresas, que les animen a ahorrar para la jubilación?

R.- Necesitamos medidas de impulso el ahorro privado: incentivos para los empresarios, para los trabajadores, y también en el plano individual, además de buscar fórmulas que garanticen que el cobro de esas pensiones complementarias se realice en forma de renta, que es de verdad lo auténticamente complementario a la pensión pública.

"Con la liquidez total, morirá definitivamente el ahorro previsional finalista, que tanto necesitamos en este país"

P.- Los planes de pensiones individuales están paralizados, con 1.500 euros de aportación máxima anual, mientras los de empresa siguen hundidos, en espera de que despegue el superfondo diseñado por Escrivá...

R.-  Y, por si fuera poco, en 2025 entra en vigor la liquidez total para los fondos de pensiones que cumplan 10 años, que permitirá al partícipe retirar tanto el dinero ahorrado como el rendimiento generado, que cumpla ese requisito de antigüedad. Y esto es algo que debería corregirse ya, porque si hoy tenemos poco, con la liquidez total morirá definitivamente el ahorro previsional finalista, que tanto necesitamos en este país.

 

Pilar G. de Frutos recoge el premio de Fundación MAPFRE
La Reina Sofía entrega el premio de Fundación MAPFRE a Pilar G. de Frutos.

 

"La industria del seguro es imprescindible para apoyar el desarrollo económico y social del país"

P.- ¿Se puede y/o debe ahorrar a cualquier edad?

R.- Es importante tener la voluntad de ahorrar, y empezar cuanto antes. No es tan decisivo ahorrar mucho, como empezar a hacerlo pronto, porque la capitalización juega a favor del ahorro. Y cuanto antes se empiece, mayor capacidad de acumulación estaremos poniendo en marcha. 

P.- ¿Cómo de relevante es la industria aseguradora?

R.-  La actividad aseguradora es imprescindible para apoyar el desarrollo económico y social de un país, constituyendo, además, un buen mecanismo de redistribución de riqueza. Su modelo de negocio de medio y largo plazo, su profesionalidad y su experiencia en la gestión de los riesgos le convierten en un gran aliado a la hora de buscar soluciones a riesgos de gran impacto.

Sobre el autor:

Pepa Montero

Pepa Montero

Pepa Montero es redactora especializada en temas de economía. Ha trabajado en medios como El Economista y La Gaceta de los Negocios. Es autora del libro de relatos La casa de las palmeras (Azul como la Naranja, 2013).

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