Economía

Pros y contras de la jubilación activa: Carlos, Ricardo e Ismael cuentan su experiencia

Beatriz Torija

Domingo 15 de octubre de 2023

10 minutos

Jubilados muy activos: historias de compatibilidad entre trabajo y pensión

Pros y contras de la jubilación activa: Carlos, Ricardo e Ismael cuentan su experiencia
Beatriz Torija

Domingo 15 de octubre de 2023

10 minutos

La jubilación activa permite compatibilizar el cobro de la pensión (el 50% de la pensión) con ingresos laborales o profesionales, sin límite. Cada vez son más los expertos que piden la plena compatibilidad de trabajo y pensión al 100%. Incluso el propio ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, ha reconocido que la jubilación activa tiene espacio de mejora. 

Se trata de una figura aún muy poco empleada, detrás de la cual hay un amplio abanico de perfiles: emprendedores apasionados que se sienten más activos que nunca tras la jubilación y no se plantean dejar de trabajar; quienes siguen trabajando por necesidad, con pensiones muy bajas; altos directivos con mucho que aportar y quienes, en una situación precaria, se ven abocados a la economía informal por los requisitos de esta figura. 65YMÁS ha querido conocer y poner nombre alguna de estas historias.

Carlos Fueyo, ingeniero químico con mucha energía pasados los 70

El caso de este químico de 70 años es diferente. Se jubiló y poco después decidió darse de alta como trabajador autónomo y acceder a la jubilación activa. “Trabajé más de 39 años y unos meses en el sector de la energía, primero en el tema nuclear, que se fue al garete por la moratoria; luego me incorporé en temas de gas, principalmente gas natural: proyectos de construcción, instalaciones y en la última etapa desarrollo de mercados, tanto en Enagás como en otras empresas, distribuidoras como Gas Castilla y León”, nos cuenta resumiendo su dilatada experiencia.

Me jubilé con más de 65 años. Y a los pocos meses de estar jubilado, comenzaron a surgir proyectos. Al poco tiempo de estar jubilado recibí algunas ofertas de colaboración, relacionados con las energías renovables. Y al final firmé, como autónomo y en jubilación activa, con una compañía para el desarrollo del uso del gas natural para la movilidad y el transporte, con un combustible alternativo a la gasolina y el gasoil”.

Sobre esta forma de jubilación que permite seguir en activo, Fueyo ve puntos positivos… y negativos. “Es irracional pagar una cuota de autónomos, 80 euros el primer año y luego163 euros, después de 39 años cotizando”. Y al mismo tiempo, Carlos Fueyo destaca un punto muy positivo. “Este sistema tiene una flexibilidad buena, y es que cuando no tienes trabajo, puedes volver a la jubilación normal, cobrar el 100% de la pensión y después puedes volver a darte de alta como autónomo y entrar de nuevo en la jubilación activa. Es una flexibilidad muy buena, dentro del desmadre que hay en la administración”, explica.

Es exactamente lo que le ocurrió durante la pandemia. “Vino la pandemia, se paró todo y yo recuperé mi pensión. Ahora he vuelto a la actividad, pero con la guerra de Ucrania el precio del gas se ha disparado…  ahora mismo estoy a punto de tomar la decisión, inminente, de si continuar o no. Yo seguiré en jubilación activa si tengo resultados. Porque yo solo cobro si hay resultados”.

En este sentido, Calos Fueyo cree que la compatibilidad de trabajo con el cobro del 100% de la pensión ayudaría a fomentar esta figura. “La compatibilidad plena, algo animaría. La gente que nos jubilamos pero que tenemos granas de trabajar, podemos aportar mucho. Y no hablo de conocimiento y contactos; hablo de rentabilidad, aportamos mucha rentabilidad a las empresas. Esa idea de que los mayores quitan puestos de trabajo a los jóvenes no es cierta, es una falacia”.

Jubilados muy activos: historias de compatibilidad entre trabajo y pensión

Ricardo Martín, periodista a pleno rendimiento con 71 años

“Para mí, poder seguir trabajando a los 71 años es una gran satisfacción”, cuenta Ricardo Martín, periodista. “Yo lo tuve clarísimo al alcanzar la edad de jubilación. Llevo ya siete años en jubilación activa. Trabajo en tertulias, soy consultor, tengo mis clientes. Y trabajo a pleno rendimiento, ‘a full’, de lo contrario no podría vivir”, nos cuenta este rostro conocido de la televisión y la radio española.

Tengo una pensión muy baja, porque he cotizado como autónomo desde el año 1996 por la mínima, así que mi pensión es de 600 euros”, explica. “Yo elegí esa cotización, podía haber elegido una cotización mayor, pero opté por la mínima. Es una decisión que tomamos los autónomos, no se puede pretender contar con la pensión máxima si la cotización ha sido mínima”.

“Mi caso es que cobro el 50% de la pensión y puedo tener cualquier actividad remunerada. Cuando pida a la Seguridad Social pasar a cobrar el 100% de la pensión, ya no puedes tener ninguna actividad complementaria que suponga ingresos”, explica. “Qué pasará dentro de unos años o cuando yo tenga alguna enfermedad o no pueda trabajar, pues ni me lo planteo. No me lo puedo permitir”, dice. Respecto a la posibilidad de compatibilizar el cobro del 100% de la pensión y poder seguir trabajando, Ricardo considera que “estaría muy bien, si lo aguanta el sistema. Para mí, fenomenal, pero lo primero es garantizar la sostenibilidad de la Seguridad Social”.

Jubilados muy activos: historias de compatibilidad entre trabajo y pensión

 

Pedro, agricultor, empujado a la economía informal

Jubilados con pensiones muy bajas y profesionales por cuenta propia ligados a actividades como la agricultura, obras y reformas domésticas o jardinería, entre otros, es una combinación perfecta que alimenta la economía sumergida. 65YMÁS ha hablado con Pedro (nombre ficticio). Tiene 70 años, está jubilado, cobra su pensión y acaba de retomar su actividad en la agricultura, pero sin darse de alta en el régimen de autónomos ni acceder a la jubilación activa. Oculta su identidad, pero quiere contarnos su situación. “Estoy jubilado y cobro mi pensión. Acabo de volver a trabajar en el campo, pero no legalmente. No he pedido la jubilación activa por una razón muy sencilla. Si lo hago debo renunciar al 50% de la pensión y eso, ahora mismo, no me lo puedo permitir”.

“Tengo una pensión de 719 euros, es una pensión muy baja”, nos cuenta. “Yo no puedo renunciar al 50% por un trabajo que ahora mismo es incierto. Si renuncias al 50% de la pensión para ganar trabajando un dinero que es equivalente a lo que pierdes, no tiene sentido. Y en ocasiones ni eso. En mi caso, los ingresos del campo son muy inestables”.

 “Es muy difícil que un oficio, que un fontanero jubilado, un jardinero, alguien que hace chapuzas, una vez jubilado, se de alta, porque probablemente no le compense esos pequeños trabajos con la mitad de la pensión a la que tienes que renunciar. Y si siguen haciendo esos trabajos es para complementar una pensión que nos permita llegar a final de mes”, relata.

Tengo 45 años de vida laboral y una pensión de 700 euros, porque en los últimos años fui autónomo con la cotización mínima y he tenido lagunas de cotización. Estaría bien eso de hacer compatible la pensión al 100%, porque tal y como está diseñado el sistema ahora, se favorece la economía sumergida”.

Después de haber trabajado en el sector financiero, haber tenido muy buena cotización durante muchos años, pero verse perjudicado por su cotización menor en la recta final de su carrera, Pedro, se muestra muy crítico. “Te dicen que emprendas, que emprendas, que seas autónomo, pero nadie habla de todas esas personas que capitalizaron su paro, invirtieron y se hicieron autónomas. El índice de fracaso de esos proyectos es enorme, y eso no se cuenta. Es un camelo”, concluye.

Jubilados muy activos: historias de compatibilidad entre trabajo y pensión. Foto: bigstock

Ramón, renunciar a una plaza de funcionario, para acceder a la jubilación activa

Que un jubilado que continúa realizando una actividad en la economía informal empujado por la precariedad no quiera dar su nombre, ni ningún otro detalle personal, como condición para contarnos su realidad, es lógico. Pero que no quiera dar su nombre un profesor universitario en jubilación activa y con toda su situación regular, da idea de que, en ocasiones, hay profesionales que sienten cierta vergüenza a la hora de reconocer que cobran pensión y siguen trabajando al mismo tiempo.

El 64% de los mayores de 60 años considera que en España se tienen prejuicios, según revela el ‘Estudio sobre el envejecimiento activo’ impulsado por CaixaBank para conocer la opinión de las personas mayores sobre su situación actual.

“Estoy en jubilación activa, me acogí desde el principio” nos cuenta Ramón (como hemos dicho, nombre figurado). “Yo tenía que haberme jubilado por clases pasivas como profesor de universidad, y ahí no podía acogerme a la jubilación activa. De modo que renuncié a mi puesto en el cuerpo de funcionarios, me hice autónomo y al día siguiente me jubilé”, nos explica. “Pero cuando digo al día siguiente, me refiero al día siguiente, literal”. Ramón, ahora, se dedica a dar conferencias y es consultor. “Evidentemente, cobro el 50% de mi pensión, y pago el 8% de cuota de solidaridad”, concluye.

Tomás, crítico con el sistema

Algo parecido le ocurre a Tomás. Acaba de acceder a la jubilación activa y también tiene reticencias para mostrar su identidad. Ha sido directivo en el sector financiero y quiere seguir activo, ahora como asesor. “Accedo a la jubilación activa como autónomo”, nos cuenta.

“Llevo tan solo un mes en jubilación activa, porque ahora tiene que pasar un año desde que alcanzas la edad de jubilación. Antes la ley permitía acceder a esta fórmula al alcanzar la edad de jubilación y ahora hay que esperar un año para entrar en la jubilación activa. Es incomprensible, pero es así”, explica. “La jubilación activa se explica poco, se conoce poco, pero sobre todo es que no se fomenta. ¿Qué sentido tiene esa espera de un año si tú vas a estar cotizando y vas a estar productivo? Yo pago mis impuestos, ingreso, lógicamente, y debes ingresar más que ese 50% de la pensión de jubilación a la que renuncias, para que resulte de interés”.

Tomás se muestra muy crítico. "No se facilita, ni se fomenta la jubilación activa, al contrario, se ponen trabas, al mismo tiempo que se permiten las prejubilaciones a los 55 años… pero, ¿de qué estamos hablando?, no sé, es incomprensible”.

Ismael García, prejubilado que hace de su hobby, su actividad

Con 56 años, Ismael García es prejubilado de la banca.  “A mí el tema de la geopolítica me apasiona y mi salida de la banca me ha dado la ocasión de dedicarme a pleno rendimiento a mi hobby, porque lo tengo todo resuelto y puedo hacer lo que me gusta”, nos cuenta. Y, en efecto, no para. Acaba de lanzar la web actualidadgeopolítca. Además, “pienso publicar un libro, sacar un canal de Youtube y un podcast, ya estoy en ello. Ahora mismo soy colaborador habitual en la radio, en la tertulia Capital, ya he grabado un podcast sobre Taiwan que en septiembre lo vamos a presentar a la Asociación de Analistas Financieros y Patrimoniales Españoles, estoy realizando una serie de mentorías para desarrollar proyectos de valor, estoy en Grupo Savia, colaboro en un tema de historia… en fin, estoy en muchas cosas”.

Evidentemente, no está en jubilación activa y aún tiene 10 años por delante hasta plantearse esa posibilidad. “Supongo que esto me seguirá gustando con 70 años y con 80 años y lo seguiré haciendo. Pero aún queda mucho hasta que tenga que plantearme, técnicamente, cómo lo haré, a través de la jubilación activa o qué”, explica. “No es una cuestión de dinero, yo no quiero ser el más rico del cementerio. Solo quiero seguir haciendo lo que me gusta. Se trata de estar activo haciendo lo que te gusta. Eso es lo más importante de la vida”, concluye.

Jubilados muy activos: historias de compatibilidad entre trabajo y pensión

 

Sobre el autor:

Beatriz Torija

Beatriz Torija es periodista y documentalista, especializada en información económica. Lleva 20 años contando la actualidad de la economía y los mercados financieros a través de la radio, la televisión y la prensa escrita. Además, cocina y fotografía.

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