Ocio

Esta es la cantidad real de dinero que se gana en los concursos de televisión

Manuela Martín

Viernes 5 de marzo de 2021

4 minutos

Esta es la cantidad real de dinero que se gana en los concursos de televisión
Manuela Martín

Viernes 5 de marzo de 2021

4 minutos

Los concursos de televisión están más de moda que nunca. Sus concursantes adquieren una fama y popularidad inimaginable para muchos gracias a sus conocimientos y habilidades. Sin embargo, lo que tampoco imaginaban muchos de ellos cuando decidieron acudir a un concurso cuyo premio en metálico superaba el millón de euros era que finalmente no iban a cobrar ni la mitad del dinero.

Que Hacienda siempre gana es una realidad. Por ello, si participas en un concurso de televisión y decides plantarte llegados a una cuantía interesante porque crees que con ello ya tienes suficiente para una casa, ¡cuidado!, sigue leyendo, porque quizás no tengas ni para comprar el felpudo.

La Agencia Tributaria fijó hace algunos años que a todo premio en metálico procedente de un concurso de televisión o radio debía retenerse de manera anticipada entre un 19% y un 22,5% de máximo a aquellos premios que superen los 60.000€. Se trata de una retención que aplica directamente la cadena. En este sentido, en los contratos que firman los concursantes con las cadenas de televisión ya se establece que el premio en metálico que se consiga llevará una retención fiscal que oscilará entre el 19% o el 22,5%. De esta forma, el concursante ve como nada más ganar el premio el Estado se queda prácticamente una quinta parte del dinero.

Pero si pensabas que todo acababa aquí, estás equivocado. Ahora es el turno de las Comunidades Autónomas.

Además de la retención fiscal, los concursantes están obligados a tributar el IRPF del premio cuyo porcentaje no es el mismo en toda España ya que cada Comunidad Autónoma es libre de añadir el porcentaje que considere. La más baja es la madrileña (21%) y la más elevada en Navarra (29,5%).

Por lo tanto, la suma de la retención fiscal y de la tributación del IRPF hace que, de cada premio en metálico, tengamos que entregar entre un 43% y un 52%.

El resto del premio sin retención fiscal se añade a tus ingresos de ese año para formar parte de tu base imponible en tu declaración del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). Como este tributo es progresivo, si tus ingresos de ese año superan cierto total, subes un tramo y pagas más porcentaje de impuestos.

Por ejemplo, al concursante de Pasapalabra Fran González que consiguió un premio de 1.542.000€ se le aplicó una retención fiscal inicial del 19% (casi 293.000€) como pago anticipado a la renta y un 28% de IRPF (435.000€), quedándose por lo tanto con 814.000€ al final y destinando a impuestos unos 728.000€, o lo que es lo mismo algo más del 47% del premio que había obtenido.

Premios en especie

Por su parte, si tu premio es un coche, un apartamento o un viaje, la tributación es diferente.

Esta es la cantidad real de dinero que se gana en los concursos de televisión Foto: EuropaPress

En estos casos, Hacienda recibe del organizador el importe total del premio en euros quien hará un ingreso del 19% sobre el coste del bien incrementado en un 20%. Hacienda te va a exigir que declares por lo tanto esa cantidad en tu IRPF.

Es decir, si ganas un coche valorado en 20.000€, Hacienda entiende que has recibido un ingreso/ premio de 20.000€ y pagas por lo tanto por haber ganado esa cantidad ese año, aunque tu premio no haya sido en metálico sino en especie. Y en este sentido, el problema surge si no tienes ese dinero en la cuenta para pagar, porque Hacienda reclama dinero por un premio que para ellos consta como si lo hubieses recibido en metálico. Por lo tanto, o lo vendes, y ajustas cuentas con la Agencia Tributaria o pides un préstamo para pagar los impuestos.

Además, lo malo de recibir un premio en metálico es que muchos de ellos cuestan dinero al propio concursante quien, además de pagar a Hacienda, si el premio ha sido un coche deberán pagar la matriculación y el seguro para podértelo llevar a casa.

En este sentido, si te quedas con el premio en especie deberás tributar por su precio establecido en el concurso y si lo vendes también, pero tendrás dinero para pagar impuestos y quizás, para algo más.