Viajes

Ruta para mayores por los sitios más emblemáticos de Granada

Carlos Losada

Foto: Bigstock

Domingo 15 de diciembre de 2019

6 minutos

Descubre la magia de una ciudad donde la Alhambra acapara casi todo el protagonismo

Ruta para mayores por los sitios más emblemáticos de Granada
Carlos Losada

Foto: Bigstock

Domingo 15 de diciembre de 2019

6 minutos

Aquello de “Dale limosna, mujer, que no hay en la vida nada como la pena de ser ciego en Granada” ha pasado a la posteridad como alabanza a la belleza de esta ciudad andaluza que se asienta bajo la atenta mirada de Sierra Nevada.

Granada no tiene playa como Málaga, ni un gran río que de lustre a la ciudad como Sevilla. Y sin embargo nada tiene que envidiar a ninguna otra capital andaluza o española, pues no hay más que caminar por sus calles para sentir la magia de una urbe cuyo origen se remonta al siglo VII a.C. Desde entonces han sido muchas las civilizaciones que han poblado sus calles, aunque no cabe duda de que los mayores tesoros los dejaron los árabes en los ocho siglos que poblaron esta tierra. No en vano, como es sabido por todos, Granada fue el último reducto que conquistaron los Reyes Católicos, acabando de ese modo con la presencia musulmana en la Península Ibérica.

Granada

En el recorrido que te proponemos a continuación, más allá de monumentos, podrás empaparte de la idiosincrasia de una ciudad hecha para vivir y disfrutar. Y aunque el mayor de sus atractivos es la eterna Alhambra, tendrás otros altos en el camino que merece la pena saborear.

Comienzo y primera parada en la Catedral de Granada

Comenzamos nuestro camino en una de las plazas más conocida y bonitas de la ciudad: la de Bib Rambla, todo un punto de encuentro situado en el caso antiguo de la ciudad. Desde allí solo tendremos que dar unos pocos pasos para llegar a la Plaza de las Pasiegas y toparnos con la Catedral de Granada.

Dado el momento en que Granada fue conquistada por el reino unificado de Castilla y Aragón, el estilo de la Santa Iglesia Catedral Metropolitana de la Encarnación de Granada es renacentista, pues a finales del siglo XV y comienzos del XVI el gótico ya estaba entrando en decadencia. Y eso que en su concepción inicial se tomó como referencia la catedral de Toledo.

Catedral de Granada

Como solía ocurrir con los sitios conquistados, se decidió levantar el templo allí donde se asentaba la Gran Mezquita nazarí que había ocupado el centro de la ciudad. Las obras comenzaron a inicios del siglo XVI y coincidieron con otras que se realizaron durante el reinado de Carlos I, como el palacio que hay junto a la Alhambra. Cabe señalar que la fachada principal fue reformada incluyendo elementos barrocos.

Segunda parada: Calle Elvira y Calle Calderería Nueva

Después de visitar la catedral dejamos la plaza donde se asienta y nos desviamos por la calle Almireceros hasta cruzarnos con la calle Elvira, una de las que más encanto tienen en la ciudad. En ella, casi en cualquier momento del día podrás hacer una pausa para degustar las tradicionales tapas de Granada, pues cuenta con numerosos locales que le aportan una gran vida. Una de las vías que desembocan en ella es la calle Calderería Nueva, en la cual podrás encontrar numerosas teterías con reminiscencias árabes.

La calle Elvira desde lo alto

Tercera parada: Barrio del Albaicín

Este desvío por la calle de las teterías te servirá para continuar tu camino hacia una de las zonas más características de Granada: el Albaicín. La siguiente parada nos llevará hasta el mirador de San Nicolás, desde el que tendremos una maravillosa vista de la Alhambra con Sierra Nevada al fondo (la típica postal que podrás comprar en cualquier tienda).

Vista de la Alhambra desde el Albaicín

Para llegar hasta él, asciende por la Cuesta de San Gregorio. Eso sí, una vez que entres en el Albaicín, no tengas prisa por salir de él, pues este barrio de origen andalusí fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1984. Fíjate bien en sus edificios y en cómo está construido porque mezcla el estilo andaluz con el morisco de una manera asombrosa.

Granada

Cuarta parada: Alhambra

Cuando consideres que ya has disfrutado lo suficiente del Albaicín, continúa el recorrido bajando de nuevo hasta la Carrera del Darro y sigue las indicaciones hacia la Alhambra. No tiene pérdida, y si no encuentras los carteles, solo deberás seguir a la gente que siempre se encamina hacia uno de los lugares más visitados de nuestro país.

Ni que decir tiene que si vas a Granada debes visitar este palacio nazarí construido entre los siglos XIII y XIV, aunque la mayor parte del mismo se edificó bajo el gobierno de Yusuf I y Mohamed V. Poco más vamos a apuntar sobre la Alhambra ya que necesitaríamos otro artículo solo para relatar sus tesoros. Así que lo mejor que puedes hacer es contratar una visita guiada y que los expertos en el arte hispanomusulmán te descubran cada uno de los secretos y maravillas que esconde tras sus paredes.

Alhambra de Granada

Quinta Parada: Generalife

Como parte de tu visita a la Alhambra, que por cierto ha llegado a nuestros días gracias a que en el siglo XIX se trabajó en recuperarla de una época de decadencia y de los ataques del ejército francés durante la invasión napoleónica, acabaremos el recorrido en los jardines que forman parte del recinto.

Hablamos del Generalife, una zona dedicada al recreo de los reyes musulmanes donde la vegetación y el agua nos regalan una visión única. Aunque merece la pena visitarlo en cualquier momento del año, si lo haces en primavera y verano, te lo encontrarás en su máximo esplendor.

Generalife de Granada

Como colofón solo podemos referirnos a unas palabras del escritor Víctor Hugo quien dijo aquello de “No hay ciudad que sin locura disputar pueda a Granada la palma de su hermosura”.

Sobre el autor:

Carlos Losada

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