¿Cuál será la 'pensión' del rey emérito Don Juan Carlos?
Onega Fogonazos

 

De los españoles mayores de 65 años, hay uno que lo está pasando especialmente mal: el rey Juan Carlos I. Ayer hablábamos de su silencio forzoso, una cierta indefensión, ante las acusaciones de que es objeto. Hoy me quiero fijar justamente en esas acusaciones. Es que no hay día sin que se publique algo, algún documento que lo pone en serios aprietos ante la opinión pública. No contienen nada que no supiésemos, pero siempre aparece un matiz, una fotocopia, una declaración, una forma de titular o una firma que agranda la dimensión de los hechos que, de ser ciertos, son desde luego irregulares y presentan al rey como un hombre que sufrió dos debilidades: la más sensible, por el dinero. La más entendible, por una mujer. El cruce o coincidencia de ambas parece ahora fruto de una conspiración para destruir la imagen del hombre que por más hizo por la convivencia de las dos Españas en el último siglo y quizá en toda la historia. Los hechos son los hechos y, si son delictivos, la Justicia dirá su última palabra. La persona es la persona. Pero la obra… La obra no merece ser oscurecida por una humana debilidad.