Fernando Ónega
Opinión

La gran desigualdad

Fernando Ónega
Pablo Iglesias: "No se puede volver a atacar el bienestar de nuestros abuelos y abuelas"
Onega Fogonazos

 

En estos momentos hay dos juicios paralelos en España: los que sufren el rey Juan Carlos I y el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias. El rey, por lo que se publica sobre sus presuntos dineros en otros países y el regalo de 65 millones a Corinna. “Por gratitud”, dijo la señora Larsen. El líder político, por las andanzas de una tarjeta de memoria de una antigua colaboradora que el señor Iglesias tuvo en su poder durante meses. Pero hay grandes diferencias entre ambos. Su Majestad solo se podrá defender de las acusaciones ante el Tribunal Supremo, si llega a encontrarse causa penal. Antes no puede hacer declaraciones, no puede desviar la atención, no puede hacer maniobras políticas. Si las quisiera hacer, es dudoso que contara con la ayuda del gobierno. El señor Iglesias sí se puede defender, aunque tampoco esté imputado, y lo hace con una vieja receta: la mejor defensa es una gran acusación, y la gran acusación es echar la culpa de su caso a una gran conspiración de las cloacas, incluidas las mediáticas, contra él. Está claro: todos somos iguales ante la ley. Pero somos muy distintos ante los resortes que manejan la opinión.