Hasta ahora asistí al espectáculo de la busca de mayoría para gobernar con curiosidad. No hubo negociaciones en sentido estricto, pero sí manoseo, acercamientos, provocaciones, calentamientos, algunos cuernos y todo eso es muy entretenido. Ahora empiezo a asistir al espectáculo con cierta alarma. Me inquieta estar ante cuatro años de escenas parecidas: cada negociación de una ley necesitará un pacto previo entre partidos que no muestran ninguna generosidad. Cada acercamiento a los nacionalistas será presentado como una traición a España. Y cada edición de los Presupuestos del Estado será un ejercicio en la cuerda floja. Y cuando no se aprueban los Presupuestos, suele caer el gobierno. Estamos en la frontera del país ingobernable.

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DIEGO Hace 4 meses
¿ qué precio tiene un sillón?