Ramón Sánchez-Ocaña
Opinión

Agua, fuente de vida... y de muerte

Ramón Sánchez-Ocaña
Estas serán las comunidades autónomas más perjudicadas por el cambio climático
Píldoras

 

El agua es un bien escaso. La posibilidad de abrir el grifo y escuchar el chorro caer sobre el lavabo nos hace olvidar la tremenda realidad de que más de mil millones de personas no tienen acceso al agua apta para el consumo. Y que 1.700 millones más carecen del saneamiento adecuado. El 80% de todas las enfermedades y más de una tercera parte de las muertes en los países en vías de desarrollo están relacionadas con el agua. Dicho de otra forma: cada ocho segundos muere un niño por una enfermedad relacionada con el agua y más de cinco millones de personas fallecen cada año por dolencias vinculadas a la falta de higiene o al consumo de agua en mal estado.

Este planeta llamado Tierra es un planeta de agua... que estamos secando. En la FAO se manejan cifras como estas: por término medio, el agua corriente tarda 16 días en reponerse plenamente; el agua de los pantanos, 5 años; el agua de los lagos, 17 años; y el agua subterránea, 1.400 años. Poco a poco vamos agotando los recursos hídricos. Y las consecuencias son ya evidentes: la deforestación, el cambio climático, la desertización... 

Si España estuvo alguna vez cubierta de árboles –aquello de la ardilla que podría cruzar la península es solo una anécdota– ya pasó a la historia. La desertización avanza. En los últimos 20 años, el planeta ha perdido superficie vegetal como para cubrir una extensión como la de todos los Estados Unidos. Y la erosión es de tal envergadura que es como si cada segundo, 50 camiones volcaron tierra fértil al mar. Y se establece un círculo vicioso: a mas desertización más cambio de clima y a más cambio de clima, más desertización. 

Mire el reloj: cuente un segundo. Pues bien, en ese tiempo se arrasan los árboles que cabrían en un campo de fútbol. Mientras echa un vistazo a este 65Ymás,  los desiertos del mundo han avanzado cerca de 20 kilómetros cuadrados. La sequía, la falta de vegetación, impide que la tierra se fije y basta una lluvia para que la tierra se vaya al río o al mar. Y hay quien dice que nuestra desertización es la más grave de Europa. De hecho, cerca del 20% de nuestro territorio tiene graves deterioros. No cabe duda de que hay que tomar medidas. Piénselo cuando abra el grifo.

Sobre el autor:

Ramón Sánchez-Ocaña

Ramón Sánchez-Ocaña

Ramón Sánchez-Ocaña (Oviedo, 1942) es miembro del Comité Editorial de 65Ymás. Estudió Filosofía y Letras y es licenciado en Ciencias de la Información. Fue jefe de las páginas de Sociedad y Cultura de El País, y profesor del máster de Periodismo que este periódico organiza con la Universidad Autónoma de Madrid. 

En 1971 ingresa en TVE. En una primera etapa se integra en los servicios informativos y presenta el programa 24 horas (1971-1972). Entre 1972 y 1975 continúa en informativos, presentando el Telediario. No obstante, su trayectoria periodística se inclina pronto hacia los espacios de divulgación científica y médica, primero en Horizontes (1977-1979)​ y desde 1979 en el famoso Más vale prevenir, el cual se mantiene ocho años en antena con una enorme aceptación del público.

Tras presentar en la cadena pública otros dos programas divulgativos, Diccionario de la Salud e Hijos del frío, fue fichado por Telecinco para colaborar primero en el espacio Las mañanas de Telecinco y posteriormente en Informativos Telecinco.

Es colaborador habitual de radio, periódicos y revistas, y autor de una veintena de libros, entre los que destacan Alimentación y nutrición, Francisco Grande Covián: la nutrición a su alcance, El cuerpo de tú a tú: guía del cuerpo humano, Guía de la alimentación y Enciclopedia de la nutrición

En 2019 entró en el Comité Editorial del diario digital 65Ymás, en el que colabora actualmente.

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