Ramón Sánchez-Ocaña
Opinión

Tomarse la risa en serio

Ramón Sánchez-Ocaña
Hay que tomarse la risa en serio

La alegría de vivir es uno de los componentes de la salud. Reírse es sano. Y es verdad que pese a los problemas que nos pueden acosar, no es tan difícil reírse. Un síntoma claro de la inteligencia es el sentido del humor; y es bueno llegar a reírse de uno mismo en la convicción de que si exceptuamos dos o tres temas importantes y fundamentales, el resto no pasan de ser simples anécdotas.

Y la primera sonrisa de este comentario nos la proporciona la definición de la risa. Vean: es una reacción emotiva o social que se compone de movimientos convulsivos del diafragma y explosión ruidosa del aire de los pulmones, con vocalización articulada y contracciones faciales, expresión de emociones elementales. Esa expresión facial se caracteriza por el movimiento hacia arriba y hacia atrás de las comisuras de la boca y la elevación de las mejillas, con o sin separación de los labios y la reducción del espacio de los párpados, arrugando la piel debajo de los ojos. Todo ese mecanismo de expresión facial que se puede dividir en sonrisa, risa y carcajada, dependiendo de su intensidad, tiene a su vez una clasificación que viene dada por la causa que la origina.

No está mal para empezar.

Si nos tomamos la risa en serio, hay mucho que conocer de la risa.

Pero lo más importante son los beneficios que la risa nos proporciona. Por ejemplo, facilita la circulación de la sangre con las consiguientes ventajas de un riego correcto y abundante. Tras la risa, además sobreviene una especie de descanso apacible, de relajamiento sumamente satisfactorio. Está calculado: un minuto de risa sana relaja tanto como 45 minutos de yoga. La risa refuerza el sistema inmunológico, alivia la digestión, acelera el ritmo cardiaco. Un individuo que se ríe mejora su estado emocional. Y un mejor estado emocional refuerza el sistema defensivo del organismo. Está demostrado que los que se ríen se recuperan mejor de cualquier patología. Por si fuera poco, favorece la secreción de hormonas que nos dan sensación de bienestar.

Según los especialistas, la risa alivia el insomnio, es un antídoto contra la tristeza; aumenta la autoestima (uno se siente mejor siempre que ríe); elimina la timidez, y es un bálsamo contra el miedo. Y un aspecto interesante es su poder de comunicación. Facilita el acercamiento entre los seres humanos y prepara el camino para una comunicación perfecta. No puede olvidarse que una persona con simpatía, establece mas fácilmente relaciones con los que le rodean.

En cualquier caso, el mayor beneficio de la risa es que dispone el ánimo para adquirir otra perspectiva de la vida, para mirarla de otra forma, para advertir que en efecto, no todo es negativo y que hay momentos positivos y felices.

Hay que tomarse la risa en serio.

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