Ramón Sánchez-Ocaña
Opinión

Deporte y líquidos: La sed es una señal de alarma

Ramón Sánchez-Ocaña
Estas son las recomendaciones de la SEGG para proteger a los mayores de las altas temperaturas (bigstock)

Píldoras

 

Es el momento en que queremos poner en práctica nuestros propósitos de mover los músculos y el esqueleto. Se nos despierta la conciencia de practicar ejercicio físico y deporte. Pero no podemos ponernos a ello por las buenas. La medicina deportiva es una especialidad cada vez más amplia, pero solo se habla de ella cuando hay lesiones.Y no es así: La medicina deportiva, es ante todo, prevención. Por eso, antes de lanzarse a practicar un deporte, o coger la bici y lanzarse a emular a Armstrong, debería hacerse un reconocimiento médico-deportivo. El especialista indicará qué tipo de ejercicio puede y debe hacer. Sabrá qué límites debe imponerse, cómo debe iniciarse, y hasta dónde debe llegar. No olvide algo importante: el deporte proporciona salud, sí; pero si no se hace bien, ese deporte puede llevar a perderla .

A partir de una edad –esa que solemos llamar “cierta edad”-  ya hay una serie de factores de riesgo que deben analizarse antes de lanzarse a la bici, al jogging, al footing o al tenis. Piense que no todos los deportes afectan al organismo de la misma manera.

Beneficios

Si se hace bien, los huesos van a aumentar su resistencia y su elasticidad. El corazón va a aumentar su tamaño y su potencia bombeadora. Los músculos tendrán más riesgo y más fuerza. Los vasos sanguíneos estarán más limpios. Se eliminará exceso de peso. Pero esto es sólo si el entrenamiento es bueno. Si se realiza un deporte sin la preparación previa, surgirán los problemas. No ya las lesiones graves, sino muchas de las leves en un pie, en una rodilla, se producen en los últimos minutos de un partido de tenis o de una carrera. También son frecuentes las lesiones -especialmente “tirones”- de amas de casa que en esta época quieren recuperar una imagen y pretenden hacer en quince días lo que no hicieron durante todo el año.

Debemos ser conscientes de que una actividad física bien realizada puede- y debe-mantenerse durante toda la vida.

Solo 37 de cada 100

Esta es la cifra de los españoles de entre 15 y 65 años que practican ejercicio de forma habitual

Los deportes que más se practican durante el tiempo libre son la natación, seguida de fútbol, ciclismo, y gimnasia de mantenimiento.

Atención a los líquidos

Para poder realizar una actividad física normal es necesario estar bien hidratado. Solo con que el cuerpo pierda un 1 por 100 de líquido aparece la sensación de sed. Si se pierde el 2 por 100 se reduce el rendimiento y a partir del 5 se puede producir una aceleración del ritmo cardiaco,vómitos y espasmos musculares.

En circunstancias normales necesitamos entre litro y medio y dos litros de líquido al día. Si lo perdemos por actividad física o exceso de calor esa cantidad se puede elevar hasta los 6 litros.

Como dicen los especialistas, la sed es una señal de alerta. Aparece cuando hemos perdido ya cierta cantidad de agua, lo que supone una merma en el rendimiento físico. La sed, por tanto, no es un indicador fiable de la necesidad de líquidos.

El consejo es que se debe consumir un litro de agua por cada mil calorías gastadas.Y una norma básica  es beber a lo largo de todo el día .Y cuando se hace deporte, antes,  durante y después de realizarlo.

Sobre el autor:

Ramón Sánchez-Ocaña

Ramón Sánchez-Ocaña

Ramón Sánchez-Ocaña (Oviedo, 1942) es miembro del Comité Editorial de 65Ymás. Estudió Filosofía y Letras y es licenciado en Ciencias de la Información. Fue jefe de las páginas de Sociedad y Cultura de El País, y profesor del máster de Periodismo que este periódico organiza con la Universidad Autónoma de Madrid. 

En 1971 ingresa en TVE. En una primera etapa se integra en los servicios informativos y presenta el programa 24 horas (1971-1972). Entre 1972 y 1975 continúa en informativos, presentando el Telediario. No obstante, su trayectoria periodística se inclina pronto hacia los espacios de divulgación científica y médica, primero en Horizontes (1977-1979)​ y desde 1979 en el famoso Más vale prevenir, el cual se mantiene ocho años en antena con una enorme aceptación del público.

Tras presentar en la cadena pública otros dos programas divulgativos, Diccionario de la Salud e Hijos del frío, fue fichado por Telecinco para colaborar primero en el espacio Las mañanas de Telecinco y posteriormente en Informativos Telecinco.

Es colaborador habitual de radio, periódicos y revistas, y autor de una veintena de libros, entre los que destacan Alimentación y nutrición, Francisco Grande Covián: la nutrición a su alcance, El cuerpo de tú a tú: guía del cuerpo humano, Guía de la alimentación y Enciclopedia de la nutrición

En 2019 entró en el Comité Editorial del diario digital 65Ymás, en el que colabora actualmente.

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