Ramón Sánchez-Ocaña
Opinión

Prematuros, un problema cada vez más controlado

Ramón Sánchez-Ocaña
Prematuros, un problema cada vez más controlado. Foto: Bigstock
Píldoras

 

La palabra prematuro es muy significativa. Como su nombre indica es antes que maduro, inmaduro, inacabado. La Organización Mundial de la Salud para llegar a un acuerdo en las definiciones, califica de prematuro (o pretérmino) a todo niño que al nacer tiene un peso menor de dos kilos y medio. También se puede calificar de prematuro al nacido después de los seis meses de gestación y antes de los ocho meses y medio. Antes de los seis meses, el feto es teóricamente inviable. De ahí que tanto médica como legalmente se considere no como un parto prematuro, sino como un aborto espontáneo.

De todos modos, hoy se llama prematuro además de las definiciones de tiempo de gestación y de peso, a los nacidos antes de término -inmaduros- que son normales para su edad fetal, pero a los que les falta un tiempo de estar en el seno materno para completar su desarrollo. También es posible que aún naciendo a término, el niño tenga un peso por debajo de lo normal debido a un problema de su vida intrauterina, como puede ser una enfermedad de la madre durante el embarazo.

Y puede ser también un recién nacido de madre sana, con un embarazo normal y tiempo casi normal, pero con poco peso debido a características familiares, raciales o, simplemente que entre a formar parte de ese cincuenta por ciento cuyas causas se desconocen.

Muchas incógnitas

En un porcentaje muy elevado no se sabe por qué un niño nace antes de tiempo o con poco peso. Hay factores que estadísticamente contribuyen a ello. Uno, fácil de deducir es el embarazo múltiple. Es como si tuvieran que repartirse entre varios lo que le correspondería a uno solo. El resultado es un bajo peso al nacimiento con todo lo que conlleva.

También pueden influir ciertas afecciones maternas especialmente si durante la gestación la madre sufre infecciones agudas o crónicas.

Y algunos hábitos de la madre. Por ejemplo, si bebe. Además del alcohol, también influye el tabaquismo. Está demostrado que los hijos de madres fumadoras tienen menor peso que los de madres no fumadoras.

El peso y la talla de la madre no parecen tener importancia. Aunque sí parece tenerla la edad. Ser madre antes de los 20 años y después de los 40 puede ser un factor a considerar.

Un organismo inacabado

Esa inmadurez se presenta en todo el organismo. Por ejemplo, tiene sin terminar el mecanismo regulador de temperatura. No tiene reservas energéticas. Y por tanto está a una temperatura por debajo de lo normal. Es fácil que marque en el termómetro alrededor de 33 o 34 grados centígrados. Su regulación térmica no existe. Y el enfriamiento puede ser un riesgo mortal.

Tiene, por otra parte, poco desarrollada su capacidad respiratoria. En el prematuro falta una sustancia química -los expertos hablan de surfactante pulmonar- que es lo que impide que los pequeños huecos de la esponja de sus pulmones se replieguen sobre sí mismos cuando se hace la inspiración. En consecuencia, necesita una respiración asistida. Otro de los grandes riesgos es el de adquirir algún tipo de infección.

Son los tres grandes riesgos: dificultad respiratoria, baja temperatura y peligro de infección.

Por otra parte, suele presentar atonía general. La imagen del prematuro es de una fragilidad enorme. Como no tiene esa capa de grasa debajo de la piel, parece casi transparente. Se le marca todo el sistema venoso.

Y como las funciones del hígado tampoco están perfectamente desarrolladas va a padecer como otros muchos niños que nacen bien y a término, una ictericia. Los vasos son de una extrema fragilidad. Por eso en los prematuros es muy frecuente que se produzca algún tipo de hemorragia.

Tiene también inmadurez digestiva por lo que su alimentación debe ser cuidadosa. Muchos prematuros no tienen fuerza ni para mamar.

La viabilidad está en relación directa con el peso. Podríamos decir, como en otros muchos casos, que hay prematuros y prematuros. Todo depende de cuando haya sido tratado y cómo. Se han logrado supervivencias espectaculares. Aunque es verdad que con un peso de menos de un kilo se compromete seriamente la viabilidad normal.

Aproximadamente se producen un 7 por 100 de partos prematuros

Lo que realmente preocupa a padres y madres de prematuros es si después tendrá un desarrollo normal. La respuesta es rotunda: en general, sí tienen un desarrollo equiparable a los demás niños. Que alguno puede tener problemas, también es cierto. Pero hoy por hoy, aunque depende del grado, el prematuro se desarrolla después como los demás. Puede tener un desarrollo inicial un poco más lento; pero después se nivelan y tienen una vida absolutamente normal.

Y valga como anécdota que Napoleón fue prematuro. Y Voltaire. Y en una época en que no había incubadoras. Y tampoco ser prematuro impidió a Newton pasar a la historia. Darwin fue otro ilustre prematuro.

Sobre el autor:

Ramón Sánchez-Ocaña

Ramón Sánchez-Ocaña

Ramón Sánchez-Ocaña (Oviedo, 1942) es miembro del Comité Editorial de 65Ymás. Estudió Filosofía y Letras y es licenciado en Ciencias de la Información. Fue jefe de las páginas de Sociedad y Cultura de El País, y profesor del máster de Periodismo que este periódico organiza con la Universidad Autónoma de Madrid. 

En 1971 ingresa en TVE. En una primera etapa se integra en los servicios informativos y presenta el programa 24 horas (1971-1972). Entre 1972 y 1975 continúa en informativos, presentando el Telediario. No obstante, su trayectoria periodística se inclina pronto hacia los espacios de divulgación científica y médica, primero en Horizontes (1977-1979)​ y desde 1979 en el famoso Más vale prevenir, el cual se mantiene ocho años en antena con una enorme aceptación del público.

Tras presentar en la cadena pública otros dos programas divulgativos, Diccionario de la Salud e Hijos del frío, fue fichado por Telecinco para colaborar primero en el espacio Las mañanas de Telecinco y posteriormente en Informativos Telecinco.

Es colaborador habitual de radio, periódicos y revistas, y autor de una veintena de libros, entre los que destacan Alimentación y nutrición, Francisco Grande Covián: la nutrición a su alcance, El cuerpo de tú a tú: guía del cuerpo humano, Guía de la alimentación y Enciclopedia de la nutrición

En 2019 entró en el Comité Editorial del diario digital 65Ymás, en el que colabora actualmente.

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