Manchas en la piel

 

Pildoras

Quien no tiene manchas en la piel, no se preocupa, lógicamente de ellas. Sin embargo conviene conocerlas. Quizá las manchas mas comunes –y que prácticamente, todos tenemos- sean los lunares.

Un lunar es una acumulación de melanina, que técnicamente se llama nevus. Los lunares pueden aparecer en cualquier momento. Se nace con ellos, o bien van surgiendo a lo largo de los años y pueden localizarse en cualquier sitio, por raro que parezca. Muchos de ellos están latentes y se muestran con los años. Casi todas las mujeres tienen algún lunar como recuerdo de su embarazo.

Hay algunos, muy pocos por otra parte, que pueden degenerar, y transformarse en una lesión cancerosa seria. Esa degeneración es rara. Pero como es fácilmente prevenible, siempre es mejor conocer cuáles, cómo, cuándo y dónde se deben consultar.

A veces no se trata de un lunar, sino de muchos lunares y de muy distinto tamaño, y de color pardo. No es como esa lenteja oscura que estamos acostumbrados a identificar como lunar, sino que tiene los rebordes menos marcados. Su característica es que se presenta como un auténtico sembrado de lunares. Hay que revisarlos de vez en cuando.

Sean de nacimiento o no, hay una serie de detalles que nos deben llevar al especialista:

-Si tiene un cambio repentino de color. Por lo general tiende a más oscuro.

-Si tiene un aumento rápido de tamaño.

-Si hay un cambio brusco en la forma. Por ejemplo que si era redondeada y uniforme, empieza por oscurecerse en los bordes, o se hace irregular, o dentado o adquiere relieve...

-O sin que se haya rascado o golpeado se transforma en una ulceración sangrante.

-Y si de pronto se nota que está, es decir, que se siente, porque pica, o duele o se notan pinchazos.

Pecas

Son las manchas más comunes. Técnicamente se llaman “efélides”. Son unas manchitas pálidas de tamaño muy variable y que puede ir desde la cabeza de un alfiler a una lenteja. Durante el invierno tienen un color amarillento y en veranos al exponerse al sol, adquieren un tono marrón fuerte. El mayor porcentaje de pecosos se produce en quienes son rubios o pelirrojos. Aparecen durante la infancia. Poco a poco se van acentuando para llegar en la adolescencia a su punto máximo. Y después, poco a poco van desapareciendo. No plantean ningún problema. Y lo que si es claro es que tienen un fuerte componente hereditario.

Paño

Es ese oscurecimiento de la piel, muchas veces por la frente cuando se produce un embarazo. Popularmente se identifica como “paño” y los técnicos llaman cloasma. Aparece en los primeros meses de gestación y según avanza, se va haciendo más visible. La causa es típicamente hormonal. El sol las oscurece más. Esas zonas tienen más facilidad para  broncearse. Y si les da el sol, suelen tardar mucho tiempo en desaparecer o quedarse igual que el resto de la cara.

Vitíligo

Son manchas blancas en la piel, que suelen ser simétricas. O mejor, son zonas de la piel que no tienen pigmentación y aparecen blanquecinas. No plantea problema sanitario aunque sí estético. Se ignoran las causas, aunque hay muchas hipótesis. La mayoría giran en torno a factores de tipo nervioso. Puede mejorar en manos de un especialista, pero no puede decirse que se cure.

Angioma

Es lo mismo que hemangioma, aunque se abrevia al quitarle el prefijo hema. Se define como un tumor benigno que se produce por dilatación de los vasos. Se puede formar en toda la superficie corporal. Son esas manchas rojas que aparecen en la cara de algunas personas, o en la frente como es el caso del soviético Gorbachov. Se forma por una multiplicación de vasos sanguíneos. Los de nacimiento se llaman planos y suelen localizarse en frente y nuca. Son esas manchas que no se notan excesivamente pero que se hacen evidentes cuando la persona se excita o grita. Otros son los tuberosos. El médico debe reconocerlos y decidir sobre su futuro. Muy pocas veces el angioma es un problema serio y vital. Como cada caso es distinto, no cabe más que presentar el angioma al cirujano y él sabrá con la utilización de láser -argón o candela- las posibilidades de mejorar su presencia.

Teleangiectasias

Son una variedad de estas manchas que se presentan como mínimos derrames que suelen aparecer en cara y piernas. Son como  pequeñísimas varices que popularmente se llaman “arañas”. El láser ha resuelto todas estas cuestiones y ha dejado las soluciones anteriores un tanto obsoletas. De todos modos, siempre hay alguna que, por su singularidad puede o debe tratarse con el bisturí eléctrico. Deja una diminuta señal, como un poro.

Las de la edad

No son más que el derrame de melanina que aparece con los años y se presentan como una peca un poco más grande. Suele surgir en zonas expuestas a la luz y al sol. Son inevitables, aunque casi todas las manchas pueden ya eliminarse gracias a los diferentes tipos de láser.

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