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Beber un par de tazas de café o té al día reduce el riesgo de demencia: el descafeinado no sirve

Patricia Matey

Foto: Bigstock

Miércoles 11 de febrero de 2026

6 minutos

Los hallazgos forman parte de un estudio con más de 100.000 voluntarios y cuatro décadas de duración

Dos o tres tazas de café o té al día se asocian con menos riesgo de demencia  (Bigstock)
Patricia Matey

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Miércoles 11 de febrero de 2026

6 minutos

Desde hace unos años la ciencia parece muy interesada en los efectos del consumo de café o té en la salud. En parte por su elevado consumo mundial pero, también, porque su ingesta se ha asociado a enfermedades del corazón, al metabolismo, el sueño y hasta el estado de ánimo. La enfermedad de Alzheimer (EA) es la causa más común de demencia. Según las estimaciones, en España hay más de 900.000 personas que padecen algún tipo de demencia, siendo el alzhéimer responsable del 60%-70% de los casos. 

La trayectoria clínica de la demencia puede comenzar con un deterioro cognitivo subjetivo (una etapa en la que las personas informan cambios cognitivos percibidos), progresar a un deterioro cognitivo leve con déficits medibles en pruebas cognitivas objetivas y, finalmente, a la demencia clínica. Con las opciones de tratamientos limitados y los posibles efectos adversos de las terapias disponibles, la prevención temprana es crucial. Y entre los factores de riesgo modificables, la dieta cobra fuerza cada día. 

El café contiene compuestos bioactivos, como cafeína y polifenoles, que pueden ofrecer neuroprotección al reducir el estrés oxidativo y la neuroinflamación. Estudios experimentales sugieren que la exposición crónica a la cafeína puede influir en los procesos relacionados con la EA. Llega ahora un nuevo estudio de cohorte prospectivo realizado por investigadores del Hospital General de Massachusetts (Mass General Brigham) , la Escuela de Salud Pública T. H. Chan de Harvard y el Instituto Broad del MIT y la Harvard analizó a 131.821 participantes del Estudio de Salud de Enfermeras (NHS, de sus siglas en inglés) y del Estudio de Seguimiento de Profesionales de la Salud (HPFS). Se descubrió que el consumo moderado de café con cafeína (2-3 tazas al día) o té (1-2 tazas al día) reducía el riesgo de demencia, ralentizaba el deterioro cognitivo y preservaba la función cognitiva. Sus resultados se han publicado en 'JAMA' .

Una intervención dietética prometedora

"Al buscar posibles herramientas para la prevención de la demencia, pensamos que algo tan común como el café podría ser una intervención dietética prometedora, y nuestro acceso exclusivo a datos de alta calidad a través de estudios que se han estado realizando durante más de 40 años nos permitió dar seguimiento a esa idea", ha comentado el autor principal Daniel Wang, científico asociado de la División Channing de Medicina de Red en el Departamento de Medicina del Mass General Brigham y profesor asistente en la Facultad de Medicina de Harvard, en un comunicado.

 

Un paciente con demencia acompañado por un familiar. (Bigstock)

 

Y ha insistido: "Si bien nuestros resultados son alentadores, es importante recordar que la magnitud del efecto es pequeña y que existen muchas maneras importantes de proteger la función cognitiva a medida que envejecemos. Nuestro estudio sugiere que el consumo de café o té con cafeína puede ser una pieza de ese rompecabezas". 

Nuevos datos 

Como comentábamos anteriormente el café y el té contienen ingredientes bioactivos como los polifenoles y la cafeína, que se han revelado como posibles factores neuroprotectores que reducen la inflamación y el daño celular, a la vez que protegen contra el deterioro cognitivo. Si bien son prometedores, los hallazgos sobre la relación entre el café y la demencia han sido inconsistentes, ya que los estudios han tenido un seguimiento limitado y detalles insuficientes para captar los patrones de consumo a largo plazo, las diferencias según el tipo de bebida o la gama completa de resultados, desde el deterioro cognitivo subjetivo temprano hasta la demencia diagnosticada clínicamente. Los datos del NHS y el HPFS ayudan a superar estos desafíos.

Los participantes repitieron evaluaciones de dieta, demencia, deterioro cognitivo subjetivo y función cognitiva objetiva, y fueron seguidos durante 43 años. Los investigadores compararon cómo el café con cafeína, el té y el café descafeinado influyeron en el riesgo de demencia y la salud cognitiva de cada participante.

Un 18% menos de riesgo de demencia 

De los más de 130.000 participantes, 11.033 desarrollaron demencia. Tanto los hombres como las mujeres que consumían más café con cafeína presentaron un riesgo un 18% menor de demencia en comparación con quienes informaron consumir poco o nada de café con cafeína. Los bebedores de café con cafeína también presentaron una menor prevalencia de deterioro cognitivo subjetivo (7,8% frente al 9,5%). Según algunas mediciones, quienes bebieron café con cafeína también mostraron un mejor rendimiento en pruebas objetivas de función cognitiva general.

Un mayor consumo de té mostró resultados similares, mientras que el café descafeinado no, lo que sugiere que la cafeína puede ser el factor activo que produce estos resultados neuroprotectores, aunque se necesitan más investigaciones para validar los factores y mecanismos responsables.

Los beneficios cognitivos fueron más pronunciados en los participantes que consumían de 2 a 3 tazas de café con cafeína o de 1 a 2 tazas de té al día. A diferencia de varios estudios previos, una mayor ingesta de cafeína no produjo efectos negativos; al contrario, proporcionó beneficios neuroprotectores similares a los de la dosis óptima.

"También comparamos a personas con diferentes predisposiciones genéticas a desarrollar demencia y vimos los mismos resultados, lo que significa que el café o la cafeína probablemente sean igualmente beneficiosos para las personas con alto y bajo riesgo genético de desarrollar demencia”, ha confirmado Yu Zhang, estudiante de doctorado en Harvard Chan School, becario de investigación en Mass General Brigham y coautor del trabajo. 

Sobre el autor:

Patricia Matey

Patricia Matey

Licenciada en Ciencias de la Información (Universidad Complutense de Madrid. 1986-1991), es periodista especializada en información de salud, medicina y biociencia desde hace 33 años. Durante todo este tiempo ha desarrollado su profesión primero en el suplemento SALUD de EL MUNDO (22 años), luego como coordinadora de los portales digitales Psiquiatría Infantil y Sexualidad en el mismo diario. Ha colaborado en distintos medios como El País, La Joya. la revista LVR, Muy Interesante, Cambio 16, Indagando TV o El Confidencial. En este último ejerció de jefa de sección de Alimente durante cuatro años. Su trayectoria ha sido reconocida con los premios de periodismo de la Sociedad Española de Oncología Médica, premio Boehringer-Ingelheim, premio de la Asociación Española de Derecho Farmacéutico, premio Salud de la Mujer, premio de Comunicación del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid o Premio de Periodismo de Pfizer. Actualmente es la responsable de la sección Cuídate+ sobre longevidad saludable de 65YMÁS.

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