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Medidas de seguridad que debemos adoptar ante la llegada del frio

Teresa Rey

Foto: Bigstock

Viernes 8 de noviembre de 2019

3 minutos

Tanto dentro de casa como fuera de ella hay que adoptar unas precauciones durante el invierno

Medidas de seguridad que debemos adoptar ante la llegada del frio

Tanto dentro de casa como fuera de ella hay que adoptar unas precauciones que aumenten nuestra seguridad si somos mayores y ya ha llegado el frío. En invierno el elemento característico del hogar es la calefacción y el uso de la electricidad para mantenernos calientes, y por ello hemos de vigilarlos. Mientras que en la calle, el principal foco de atención para una persona mayor es la meteorología y qué pronóstico hay para cada día en este sentido.

Sistemas de calefacción

Dentro de los distintos tipos de aparatos que hay para calentar el hogar los braseros de carbón, los sistemas de leña o gas son los más peligrosos. Los primeros se han de evitar en la medida de lo posible, y si los usamos bajo la mesa siempre bajo una vigilancia estricta. Los otros dos se pueden usar con mucha precaución. Tienen que estar en unas perfectas condiciones y usarlos con cautela.

Después de utilizarlos hay que apagarlos y es prudente abrir las ventanas de vez en cuando y  ventilar para que se vayan las partículas de monóxido de carbono, aunque esto suponga la pérdida de calor.

Si tenemos estufas de llama vida hay que colocarse lejos de ella y situarlas alejadas de otros elementos de fácil combustión como papel, alfombras, cortinas, sofás, etcétera. También debe mantenerse fuera de las corrientes de aire para impedir posibles incendios. Lo ideal es que esté siempre en un sitio fijo y airear la habitación donde se halle.

En cuanto al gas, no olvidarnos de hacer las revisiones establecidas de los aparatos con este sistema y cerrar las llaves antes de irnos a dormir.

Los radiadores eléctricos son una buena elección para calentar espacios pequeño por ejemplo, pero para impedir sobrecargas eléctricas es necesario no tener conectados varios aparatos a la vez. Los que consumen más energía son la lavadora, el horno o el lavavajillas, principalmente. Cuando apaguemos estos radiadores tenemos que hacerlo primero dándole al botón correspondiente y después desenchufándolo de la corriente.

Radiador, calefacción

Teleasistencia y ropa de abrigo

Durante el invierno las bajas temperaturas pueden favorecer que suframos una hipotermia, es decir, cuando la temperatura corporal desciendo por debajo de los 35ºC. Esto puede suceder porque nos hayamos caído y si vivimos solos no recibamos asistencia inmediata porque nadie se ha percatado. Por ello, sobre todo en el caso de no convivir con nadie nos interesa informarnos de los servicios de teleasistencia de nuestro municipio y además llevar siempre un teléfono que podamos utilizar rápidamente en caso de emergencia.

Del mismo modo, hemos de procurar estar con las prendas adecuadas en casa. Con la calefacción estamos guarecidos del frío, pero sin por algún motivo no podemos usarla tendremos que abrigarnos bien. Para la ropa de cama edredones nórdicos o mantas que nos protejan bien por la noche.

La temperatura ideal del hogar es en torno a los 20-22ºC, pero en el caso de no disponer de una calefacción adecuada que así lo permita se puede recurrir también al uso de ropa interior térmica y en general prendas de lana, que son las que más calor otorgan. Varias capas de ropa fina protegen más del frío que una sola más gruesa, pues se forman cámaras de aire aislante entre ellas. 

Las personas que se vean obligadas a vivir en lugares con deficiencias importantes que las hagan ser frías y húmedas, tendrán que abrigarse mucho más, sobre todo, al acostarse. Las zonas a proteger con especial hincapié en estos casos son las manos, la cabeza y los pies.

Se puede recurrir a mantas eléctricas o bolsas de agua caliente, pero teniendo en cuenta unas medidas para limitar la posibilidad de accidentes. Las mantas eléctricas no se aconsejan para dormir, dado que pueden provocar cortocircuitos. El cable tiene que estar en buen estado y tratar de que no se enrolle.

Las bolsas de agua caliente tienen que poseer una temperatura adecuada de tal modo que no nos quemen. Su cierre es hermético y no puede haber pérdidas. Es bueno protegerlas con una tela o toalla para evitar que nos quememos al cogerlas.

Hipotermia, un trastorno muy común en personas mayores en invierno y aún en verano

Precauciones en la calle

Antes de salir a la calle es conveniente que nos informemos del parte meteorológico del día. Esto es pertinente porque de este modo sabremos cómo prepararnos. Si hay previsiones de viento, lluvia, nieve o un frío muy intenso resulta apropiado estar al tanto.

Al caminar en el exterior habrá que hacerlo siempre con tranquilidad. Tenemos además que ir vestidos de forma adecuada a la vez que cómoda. Ante la existencia de suelos mojados o helados el calzado resulta fundamental, por eso deberemos mirar botas o zapatos con suela antideslizante. Además tienen que ser opciones con las que nos sintamos a gusto y que nos proporcionen seguridad. Otras partes que no hemos de descuidar son la cabeza que hay que cubrir con gorros de lana y la garganta con bufandas.

El bastón o la muleta pueden ser dispositivos de apoyo ideales para estos días especiales. Y si necesitamos un acompañante y lo podemos conseguir es otra posibilidad a tener en cuenta para salir con más seguridad en los días de peor tiempo.

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