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Radiadores eléctricos: ¿qué debo saber si quiero comprar uno?

Teresa Rey

Foto: Bigstock

Jueves 31 de octubre de 2019

3 minutos

Son idóneos para calentar de forma rápida lugares específicos de la casa como el cuarto de baño

Radiadores eléctricos qué debo saber si quiero comprar uno

Los radiadores eléctricos portátiles constituyen una buena opción si estamos buscando calentar alguna estancia de forma adicional y no pretendemos hacer ninguna obra en casa. Si no se va a hacer un uso de ellos de una manera abusiva pueden resultar idóneos para calentar lugares específicos de la casa en un momento dado como el cuarto de baño o la sala de estar, al margen de la calefacción central.

Tipos de radiadores eléctricos

Dentro de los distintos radiadores eléctricos podemos elegir entre una gran variedad de los mismos. Cada uno posee un sistema de funcionamiento diferente y esto les confiere una serie de ventajas o desventajas, además de su forma y otras características.

Cada una de ellas es lo que tendremos que valorar a la hora de hacer una elección correcta, además del presupuesto que tengamos y para qué lo queremos utilizar.

Radiadores de aceite

Por un lado, tenemos los radiadores de aceite, que son silenciosos, voluminosos generalmente, y suelen ser efectivos en habitaciones pequeñas. Utilizan la energía eléctrica para calentar el fluido aceitoso que tienen en su interior y que actúa como un acumulador de calor. Su acción es lenta, requieren más tiempo para conseguir una temperatura confortable, y tras apagarlos siguen calientes durante bastante tiempo después y conservan el calor durante casi una hora. Esto puede suponer cierto ahorro.

 Al ser grandes y pesados, a pesar de que muchos incorporan ruedas, son incómodos si queremos moverlos para calentar otras habitaciones de casa. No obstante, como contrapartida son bastante seguros.

Radiador eléctrico

Termo-ventiladores

Los termo-ventiladores son pequeños y fáciles de transportar, pero por el contrario destaca que son muy ruidosos. Por otro lado, emiten una corriente de aire que a veces puede ser molesta. Todo dependerá de dónde lo vayamos a colocar. Utiliza un sistema de ventilación para repartir el aire, al margen de cómo lo calienta.

Son eficaces para que un punto específico de la estancia suba de temperatura, para tenerlos cerca mientras estamos trabajando o para por ejemplo preparar el cuarto de baño antes de la ducha.

Convectores

También nos encontramos con aparatos que usan como método de calefacción la convección y que se llaman también convectores. Estos calientan en dos fases, la resistencia transmite calor al metal, y después el metal transmite el calor al aire. El movimiento de aire es lo que difunde el calor, además como el aire se seca se produce esa diferencia de temperatura.

Tienen un inconveniente y es que suelen remover el polvo por lo que no se recomiendan para las personas alérgicas. Si se utilizan en una habitación es aconsejable incorporar un humificador para que el ambiente no se reseque demasiado.

Tardan un tiempo en calentar, por ello no se suelen usar en los cuartos de baño. Su lugar idóneo son los pasillos o zonas de paso. Entre sus principales ventajas destaca que son silenciosos.

Radiador, calefacción

Halógenos o rayos infrarrojos

Por otro lado están los halógenos o los que funcionan con rayos infrarrojos. Estos tienen como principal inconveniente que su radio de acción apenas alcanza los dos metros. Son rápidos pero no son muy efectivos por este motivo, al menos si lo que buscamos es caldear un espacio mediano o grande. Si vamos a estar sentados junto a ellos mientras por ejemplo leemos un libro, sí son una alternativa que tal vez debemos plantearnos. Como aspecto positivo es que no emiten mucho ruido y no secan el aire de la sala.

Calientan mediante irradiación directa de las superficies, pero hay que tener cuidado por las altas temperaturas que pueden alcanzar estas. Hemos de buscar modelos con protecciones adecuadas, con buenas sujeciones y que impidan la posibilidad de quemarse con facilidad.

Radiador toallero

El radiador toallero aporta una doble ventaja, pues además de calentar el baño, también permite que nuestras toallas no se encuentren húmedas. Su superficie amplia facilita un aumento rápido de la temperatura del cuarto de baño y además lo caldea de forma homogénea.

Los podemos encontrar con tubos redondos o láminas planas, y de distintos tamaños para adaptarse al del cuarto de baño. La forma de funcionar varía dependiendo del modelo, por lo que es bueno mirar antes las especificaciones.

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La potencia y la estancia

Entre los elementos que debes tener en cuenta a la hora de elegir un radiador eléctrico es su potencia. Sin embargo, esta depende de varios aspectos como el aislamiento de la habitación, el volumen de la misma, la velocidad que busquemos y la temperatura regulada.

Según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) el termostato o los distintos programas resultan vitales para regular de forma adecuada la estancia, por lo que no los debemos obviar. Un calefactor de 1.000 watios puede ser suficiente para una habitación aislada, pero si lo piensas utilizar en más lugares tal vez sea conveniente mirar uno superior, de unos 2.000 watios.

Desde la OCU recomiendan los radiadores eléctricos antes que los de queroseno y gas. Pueden suponer además un ahorro si lo que buscamos también es no encender la calefacción central de casa.

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