Experiencia

Hay mucha vida tras la viudedad: Gonzalo, un viudo ejemplo de envejecimiento activo

Pablo Recio

Madrid, Sábado 30 de marzo de 2019

3 minutos

Este exingeniero asiste regularmente a conferencias de la asociación universitaria para mayores UMER

La viudedad no es el final: Gonzalo, un ejemplo de envejecimiento activo.

Gonzalo Chapatte (79 años) es un claro ejemplo de persona mayor activa. Desde que se jubiló, hace 16 años, no ha parado de participar en actividades pensadas para las personas de más edad. Así, este ex ingeniero de minas que trabajó haciendo túneles en Dragados durante 25 años, forma parte de la asociación Universidad de Mayores, Experiencia Recíproca (UMER) que, desde 1995, organiza conferencias sobre temas académicos, orientadas al público mayor en la sede del Imserso situada en la calle Gonzalo de Limia. Además, esta organización también ofrece visitas guíadas por Madrid (en marzo, visitaron un parque de bomberos y la Casa de la Moneda, entre otros lugares) y escapadas a distintos lugares de España, así como "también vamos al teatro", comenta. Este mes, la asociación les llevó a ver la obra El desdén con el desdén, de Agustín Moreto.

Gonzalo conoció la asociación un día que paseaba con un grupo de amigos por el Barrio del Pilar, donde él vive. Le pareció un proyecto interesante y se apuntó. "Vienen catedráticos y gente que entiende de cine o de literatura”, explica el exingeniero. Incluso, de vez en cuando, acuden también personalidades como el exministro Alfredo Pérez Rubalcaba, que dio una charla el pasado día 14 de marzo sobre Educación y Constitución

Pero, si algo le gusta de esta entidad, es que organiza las actividades de una manera flexible y pueden elegir a qué conferencia ir. “Cuando me jubilé pretendí ir a la universidad pero había cosas que me interesaban y otras que no. Quise a apuntarme a algunas asignaturas de matemáticas exactas”, pero no pudo, le obligaban a cursar los cursos completos, recuerda. 

Envejecimiento activo y viudedad no son incompatibles

Mi mujer falleció hace 10 años. Desde entonces, he estado solo en casa”, cuenta. En cierto modo lo ha superado, pero aún hay algunas cosas que no puede hacer: “Viajábamos bastante, pero sin ella ya no es lo mismo - apunta en relación a la opción de hacer escapadas por España con UMER- . La mayoría de las personas que van son parejas y, la verdad, no me apetece nada”.

Por lo demás, hace vida normal y su actividad no se limita a asistir a las conferencias de la asociación de universitarios. Acude también, casi todos los viernes, al Teatro Monumental para escuchar a la Orquesta de RTVE. Asimismo, en sus ratos libres se dedica al estudio de la “cosmología” y escribe artículos con sus reflexiones sobre la materia, que atesora en su casa y, rara vez, enseña. “Lo hago como un hobby”, señala. Para completar su rutina, dedica tres tardes a la semana a colaborar con una asociación religiosa católica.

En cuanto a su situación económica, no le falta de nada. “Gracias a dios, mi pensión y el complemento de la empresa son suficientes”, señala. Pero, desde el punto de vista psicológico, no ha sido tan fácil. “Te quedas solo y hay que aceptarlo. 

Aprender a hacerse mayor

Hay gente que se jubila y parece que les falta el aire”, apunta Gonzalo. Y añade: “A mí me ha pasado lo contrario. Las dos cosas que agradecí cuando acabé de trabajar fueron no tener que viajar más y comer en casa todos los días”. Para el exingeniero, lo fundamental cuando se llega a una edad avanzada es “cuidarse”. Aunque haya algunas cosas de la vejez que le den rabia, como que, en unos años, ya no podrá conducir, cree que se conserva bien y, sobre todo, “trato de no dar la lata a los hijos”, señala.

Gracias a sus viajes de trabajo y a que varios de sus hijos viven en el extranjero, Gonzalo se ha dado cuenta de que en España "estamos un poco atrasados” en relación a la atención a personas de más edad. Según él, en otros países tienen una mayor tradición de asociacionismo en la tercera y cuarta edad.

Además, “la gente llega a los Centros de Mayores con demasiada edad”, critica. El entrevistado recuerda que cuando su madre iba a uno de estos locales, su padre “cogía el ABC y se iba a pasear”. “Nunca quiso estar ahí. Para él era como consumirse”, concluye. 

0

No hay comentarios ¿Te animas?