Alexandra Concepción Pérez-Mancebo
Sabores de mi tierra
Qué hacer con el pan rallado y el huevo que te sobra cuando empanas
Una receta fácil y rápida
El huevo y el pan rallado son la base de cualquier buen empanado. Gracias a ellos, los alimentos adquieren una capa crujiente y dorada que mejora su textura y sabor. Además, estos ingredientes ayudan a dar consistencia y forma a numerosas preparaciones caseras.
Sin embargo, tras empanar carne, pescado o verduras, es habitual que sobren restos de huevo batido y pan rallado. Aunque el huevo puede reutilizarse en una tortilla, el pan suele terminar desechándose. Para evitar el desperdicio, existe una receta sencilla que permite dar salida a ambos ingredientes con un resultado sabroso y crujiente: bolas de queso caseras.
Cómo preparar bolas de queso crujientes
Esta propuesta requiere solo cuatro elementos básicos: restos de huevo batido, pan rallado, queso y especias al gusto.
Paso 1. En un bol amplio, mezcla el pan rallado con el huevo hasta obtener una masa. Si deseas preparar más cantidad, puedes añadir huevo y pan adicionales para ajustar la textura.
Paso 2. Incorpora una pizca de sal y especias como ajo en polvo, perejil o pimienta. Mezcla hasta conseguir una masa homogénea y moldeable.
Paso 3. Corta el queso en pequeños dados tamaño bocado. También puedes utilizar lonchas y doblarlas hasta formar porciones similares.
Paso 4. Toma una porción de masa, aplástala en la palma de la mano formando un disco grueso y coloca el queso en el centro. Cierra la masa alrededor del queso y dale forma de bola o croqueta, asegurándote de que quede bien sellada.
Opciones de cocinado
Estas bolas de queso pueden prepararse de distintas maneras:
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En sartén o cazo: Calienta abundante aceite y fríe las bolas hasta que estén doradas y crujientes por fuera.
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En horno: Colócalas sobre una bandeja con papel vegetal y hornéalas a 180 °C durante unos 15 minutos.
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En freidora de aire: Cocínalas también a 180 °C, reduciendo el tiempo a unos 10 minutos.
El resultado es un aperitivo sencillo, económico y perfecto para aprovechar ingredientes que, de otro modo, podrían terminar en la basura.



