Alimentación

El tomate, un clásico en la dieta mediterránea con múltiples variedades

Mariola Báez

Jueves 25 de abril de 2019

2 minutos

Cherry, kumato, raf… todos nutritivos, saludables y con distintas aplicaciones en la cocina

El tomate, un clásico en la dieta mediterránea, con múltiples variedades (bigstock)

Esta humilde hortaliza, que muchos consideran fruta, nunca "pensó" que llegaría a tener tantos matices en cuanto a formas, tonalidades y funciones culinarias. El tomate procede de una planta trepadora originaria de Centro y Sudamérica y en la actualidad es un ingrediente habitual en la gastronomía de casi cualquier país. Sus propiedades nutritivas hacen que sea un alimento saludable porque, tal como indica la Fundación Española de Nutrición (FEN), es refrescante, diurético y ligeramente laxante.

El agua es su principal componente. Es, además, rico en fibra, aporta hidratos de carbono (18 kilocalorías por cada 100 gramos), cero colesterol, vitaminas y minerales, tan importantes en una dieta equilibrada, como el potasio. El valor nutricional del tomate también se encuentra en su alto contenido en licopeno, componente perteneciente al grupo de los carotenoides, cuyo poder antioxidante está comprobado.

Las distintas variedades de tomate: ¿cuál es la mejor?

Según datos de la Asociación de Empresarios Hortofrutícolas de Murcia recogidos en su plataforma Horticom, China y Estados Unidos son los mayores productores de tomate. A nivel de producción, este alimento supera los 90 millones de toneladas anuales en el mundo y de él existen multitud de variedades. El tomate es una hortaliza disponible todo el año y el cruce de distintos tipos de tomate, así como su transformación genética, no cesa de producir nuevas variedades más resistentes y con propiedades específicas. Entre los tipos de tomate más consumidos en España hay que destacar:

  • Cherry. Es uno de los más apreciados por su pequeño tamaño y su sabor dulce, que lo hacen perfecto para consumir en ensaladas.
  • Kumato. Es una prueba de que no siempre lo “híbrido” tiene connotaciones negativas. El Kumato es un tomate muy apreciado por tener un sabor dulce e intenso y resultar extra jugoso. Su color oscuro llama la atención y, además de aportar las buenas propiedades del tomate, también da un toque original a cualquier plato.
  • Corazón de buey. Uno de los más valorados por su piel muy fina, que se come sin dificultad, y su sabor delicado. Suelen ser de gran tamaño y de forma irregular por lo que también son idóneos para utilizarlos con rellenos o hacerlos al horno.
  • RAF. Para algunos el mejor. Su nombre responde a las siglas Resistente al Fusarium, un hongo que puede afectar a distintos tipos de tomate, pero no a él. Su forma irregular y sus tonos más o menos verdosos (aunque esté para comer) lo hacen fácilmente identificable. Su producción en España es importante y su sabor agridulce unido a su pulpa jugosa y a la vez crujiente, conquista a los paladares más exigentes.
  • Tomate roma o pera. Es una variedad muy común y versatil. Como característica, destaca su forma ligeramente alargada. Es un tomate consistente, de piel de grosor intermedio que vale tanto para tomar en crudo para para freír o cocer y hacer, así, multitud de salsas o sopas frías como el gazpacho.
  • Rosa de Barbastro. Su característico color rosado llama la atención y su sabor dulce con toques cítricos, ha hecho que se sitúe entre los más valorados. Suave, de gran aroma, pulpa jugosa y pocas pepitas es perfecto para el consumo en crudo.
0

No hay comentarios ¿Te animas?