Alimentación

Listeriosis, salmonelosis o anisakiasis: ¿Cuál es más peligrosa para los mayores?

Toni Esteve

Foto: Bigstock

Lunes 1 de febrero de 2021

5 minutos

Las enfermedades infecciosas como las zoonosis representan una gran preocupación en Salud Pública

Listeriosi,  salmonelosis o anisakiasis: ¿Cuál es más peligrosa para los mayores? (Foto Bigstock) 4
Toni Esteve

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Lunes 1 de febrero de 2021

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La zoonosis es una enfermedad o infección que se da en los animales y que es transmisible a las personas en condiciones naturales. El mayor riesgo de transmisión de enfermedades zoonóticas se produce en la interacción entre el ser humano y los animales a través de la exposición directa o indirecta a los animales, los productos derivados de estos (por ejemplo, carne, leche, huevos) o su entorno.

Las enfermedades zoonóticas se producen por virus, bacterias, parásitos y hongos que se hallan en los propios animales, dando lugar a distintas patologías en humanos, algunas de ellas muy frecuentes. Los síntomas varían dependiendo del tipo de microorganismo y a quién le afecte, si se trata de una persona mayor o más joven y de otros aspectos relacionados con la salud.

Según los servicios de información de salud de la Comunidad de Madrid en la actualidad conocemos cerca de 200 zoonosis, entre alimentarias y no alimentarias (entre estas últimas están la rabia o la enfermedad de Lyme). Por lo que respecta a las enfermedades zoonóticas alimentarias, las principales son:

Campylobacter

Eta es la más frecuente. Sus principales vía de transmisión son el consumo de carne de pollo poco cocinada y alimentos listos para el consumo, como los vegetales, que hayan estado en contacto con carne de ave cruda contaminada al preparar y cocinar los alimentos. Para evitarla en el hogar se recomienda cocinar completamente la carne de ave: “no debe estar rosa ni soltar líquido”.

Qué son las zoonosis alimentarias y cuáles resultan más graves en los mayores (Foto Bigstock)

 

Listeriosis

Esta es la que resulta más grave en personas mayores, inmunodeprimidos, embarazadas y niños. La principal vía de su contagio son los alimentos que se venden listos para el consumo, sin un cocinado previo y a menudo envasados al vacío: pescados ahumados, quesos blandos y semiblandos (tipo Brie y Camembert), fiambres cocidos y patés. En este caso, la prevención pasa por la buena praxis del fabricante a la hora de eliminar o minimizar la contaminación del producto final. La Listeriosis también se trasmite a través de frutas y verduras que no se han lavado y desinfectado adecuadamente y son consumidas crudas en ensaladas, batidos o smoothies vegetales.

Salmonelosis 

El alimento que produce mayor número de brotes de salmonelosis son los huevos y derivados (47,2%): huevo crudo, poco cocinado y ovoproductos. Para prevenir esta infección debemos cocinar completamente los alimentos elaborados con huevo, consumirlos inmediatamente o guardarlos en el frigorífico hasta que vayamos a consumirlos.

Qué son las zoonosis alimentarias y cuáles resultan más graves en los mayores (Foto Bigstock) 3

Anisakiasis

Esta enfermedad se contrae por comer ciertos pescados (salmón, bacalao, sardina, boquerón, merluza, pescadilla, bonito, caballa, abadejo, arenque, calamares, sepia, pulpo, chopitos y chocos) y crustáceos (langosta, langostino, bogavante, gamba, camarón, nécora, centollo) que contienen larvas vivas de unos gusanos llamados anisakis. También pueden estar presentes en preparaciones caseras a base de pescado crudo o poco cocinado, como por ejemplo, boquerones en vinagre y otros pescados en escabeche. Todos estos alimentos, si no se cocinan por encima de 60ºC, hay que congelarlos previamente (normalmente, las empresas que los comercializan ya los venden congelados). Los crustáceos, si no están congelados, hay que consumirlos cocinados o a la plancha.

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Triquinosis

Se puede contraer a partir de carne de cerdo (y sus derivados, como los embutidos), jabalí o caballo sin control veterinario, como la procedente de cacerías o matanzas domésticas. Si queremos prevenirla, lo mejor será comprar la carne en establecimientos autorizados, o asegurarnos que ha pasado los controles pertinentes, si proviene de otras fuentes.