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La importancia de los códigos TEP frente a la tromboembolia pulmonar y sus graves consecuencias

Mariola Báez

Foto: Bigstock

Domingo 1 de marzo de 2020

3 minutos

Mejorar en la detección precoz y en el manejo de esta patología son los objetivos perseguidos

Códigos TEP frente a la tromboembolia pulmonar

Como explica la Sociedad Española de Medicina Interna (@Sociedad_SEMI), la embolia o tromboembolismo pulmonar (TEP) se produce cuando un coágulo, formado en algún punto del sistema venoso, migra hasta llegar a las arterias pulmonares. Generalmente esos émbolos proceden de las venas de las extremidades inferiores y pueden producirse especialmente cuando se padece trombosis venosa profunda o algún tipo de trastorno que afecta al sistema circulatorio.

La presencia de un coágulo en la arteria pulmonar dificulta el correcto fluir del torrente sanguíneo, una situación que provoca manifestaciones y síntomas diversos, de mayor o menor nivel de gravedad, pudiendo llegar a convertirse en una enfermedad mortal.

¿Qué es un código TEP?

Dar la respuesta más rápida y eficaz frente a la patología es lo que se persigue a la hora de establecer códigos TEP en los hospitales de referencia. Contar con un protocolo de este tipo implica ‘activar’ un equipo coordinado de especialistas con gran experiencia en tromboembolismo pulmonar (TEP) para tomar así decisiones terapéuticas consensuadas tan pronto como un caso sea diagnosticado.

Así es como define un código TEP la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (@SeparRespira) señalando, además, que la aplicación de esa mayor experiencia en los pacientes que sufren la enfermedad, podría reducir hasta en un 40% la mortalidad derivada de la propia embolia, según indican datos recogidos en el estudio RIETE (Registro Informatizado de Pacientes con Enfermedad Tromboembólica).

Un trombo formado en las venas de las extremidades inferiores puede migrar hasta las arterias pulmonares

Tromboembolismo pulmonar: ¿cómo se detecta?

La embolia se produce cuando un trombo provoca una obstrucción en el interior de la arteria pulmonar haciendo que la sangre no se oxigene de la manera correcta. Las principales consecuencias de esta situación son, por un lado, la insuficiencia respiratoria más o menos grave y, por otro, el sobre esfuerzo a nivel cardiaco, ya que, el corazón va a incrementar el bombeo para mantener, en lo posible, el ritmo circulatorio normal.

Aunque la situación descrita suene alarmante, a veces los pequeños émbolos que causan la oclusión no desencadenan síntomas o las manifestaciones que provocan pueden resultar confusas para el diagnóstico médico al ser comunes a otras patologías. Sensación de ahogo, dolor torácico, respiración agitada o fatiga pueden ser síntomas leves que pueden llegar a pasar desapercibidos. Esto no quiere decir que no haya casos en los que la enfermedad se muestra en su máxima gravedad con episodios como un síncope o una brusca bajada de tensión (hipotensión) que requieren atención urgente.

Además de la variedad en cuanto a sintomatología, hay que tener en cuenta que el troboembolismo pulmonar puede tener orígenes diversos, que no solo van a dificultar el diagnóstico, sino que van a determinar, en gran medida, en tipo de tratamiento más adecuado en cada caso.

Este conjunto de variables, que la convierten en una enfermedad compleja, es,precisamente lo que hace que el código TEP, es decir, la acción conjunta de un equipo multidisciplinar y experimentado en tromboembolismo, resulte necesario.

El código TEP implica la coordinación entre distintos médicos especialistas

La situación actual

La TEP tiene una incidencia en la población española de aproximadamente 1 caso por cada 1.000 habitantes y como indican expertos de la SEPAR, la enfermedad cada vez es diagnosticada en un  mayor número de personas. Los motivos de este incremento son de índole diversa pero dos de los principales son el propio aumento en la esperanza de vida, que eleva el riesgo de sufrir eventos trombóticos venosos a medida que la edad avanza, y también el aumento de pacientes oncológicos con tratamientos crónicos, dado que, algunos tipos de cáncer son un factor de riesgo para sufrir esta patología.

Ante esta situación, cada vez son más los hospitales que cuentan y aplican el protocolo TEP también conocido como código 19, tanto en lo referido al diagnóstico precoz, como a la hora de abordar la patología desde un punto de vista multidisciplinar, consiguiendo, además, la continuidad asistencial durante todo el proceso, tal como detalla el Dr. Roberto Martín Reyes del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz (@Hospital_FJD).

Neumología, cardiología, medicina intensiva o urgencias, lograr la máxima coordinación entre las distintas especialidades médicas para elegir la mejor opción terapéutica en el menor tiempo posible es el objetivo deseable, que puede obtenerse con mayor facilidad con la aplicación del código TEP.

En cuanto a los posibles tratamientos, quedarán establecidos según los síntomas que manifieste la enfermedad en cada caso, aunque cuando ésta se presenta de forma aguda, la prioridad se centra en intentar eliminar ese coágulo que está causando el tromboembolismo pulmonar, bien mediante la administración de fármacos anticoagulantes o recurriendo a técnicas intervencionistas o quirúrgicas.

Aunque hay factores genéticos que pueden predisponer a la aparición de la enfermedad, los médicos recuerdan que los hábitos de vida saludable, que excluyan el tabaco e incluyan una dieta equilibrada y algo de ejercicio contra la obesidad, son medidas preventivas a la hora de intentar evitar la aparición de esta grave patología.

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