Cuídate

Gimnasia facial para ganar firmeza en el rostro evitando la flacidez

Mariola Báez

Domingo 24 de marzo de 2019

2 minutos

Igual que hay ejercicios para fortalecer tu cuerpo, ¿por qué no entrenar la musculatura de la cara?

tónico

Desde la Fundación Piel Sana recuerdan la importancia de dar a la piel los cuidados que necesita en cada etapa de la vida. En la madurez, las capas superficiales de la epidermis tienen a deprimirse porque se produce una reducción en la producción de fibras. Esta situación es lo que provoca la falta de tonicidad pero, poniendo “a trabajar” esas fibras, que dan forma a la musculatura del rostro, se puede mejorar, de manera notable, el aspecto de la piel del rostro aumentando su firmeza.

Qué ejercicios forman parte de la gimnasia facial

Desde una enorme sonrisa, hasta probar a mover la cabeza hacia atrás... la gimnasia facial, que ya cuenta con rutinas y métodos propios como el que propone Alessandra Scavone, se basa en gestos muy sencillos, algunos inspirados en posturas de yoga, que hacemos frecuentemente y que ponen en movimiento los músculos de la cara y del cuello.

No reparamos en que al elevar las cejas, masticar o soplar, las fibras que están bajo nuestra piel entran en funcionamiento. La gimnasia facial se trata justamente de eso. Consiste en ejercitar los músculos del rostro para que jueguen a nuestro favor a la hora de conseguir un óvalo facial más firme evitando áreas de “descolgamiento”.

Párpados caídos, mejillas hundidas, papada… sin hacer “milagros”, algunos simples ejercicios que pueden venir bien para ganar firmeza son:

  • Boca y ojos bien abiertos. ¿Cuánto hace que no realizas un gesto tan curioso y expresivo? Prueba a abrir la boca todo lo que puedas al mismo tiempo que los ojos. Aguanta unos segundos esta expresión poco habitual y estarás realizando un interesante ejercicio de estiramiento de tu musculatura facial.
  • Cejas arriba con los ojos cerrados. Parece fácil pero, cuando lo pongas en práctica, verás que, al elevar las cejas, tus párpados tienden a abrirse. Intenta no hacerlo para trabajar esta zona de la cara y lograr que tus cejas permanezcan en su sitio y no más abajo de lo normal.
  • Infla las mejillas sin dejar salir el aire. Haz este gesto y presiona con tus dedos suavemente las mejillas. Se trata de no dejar salir el aire. Estás haciendo un sencillo ejercicio de resistencia, perfecto para ganar tono y reducir la flacidez.
  • Giros de cuello. Ponte en “modo tortuga” y estira el cuello todo lo que puedas, primero echando la cabeza hacia atrás, y luego intentando llevar la barbilla a la parte superior del pecho. Es una manera de trabajar la papada intentando reducir la falta de tono.
  • Lápiz sobre el labio superior. Coloca tus labios de tal manera que puedas sostener un lápiz sobre el superior, debajo de la nariz. Aguántalo unos segundos, para trabajar los músculos que cubren el maxilar inferior.
0

No hay comentarios ¿Te animas?