Cuídate

¿Tienes la piel atópica? Sigue estos consejos para cuidarla

Victoria Herrero

Jueves 19 de marzo de 2020

2 minutos

Piel seca, descamada y con picor son algunos de los síntomas evidentes de este tipo de brotes

Piel atópica (bigstock)

Si notas que tu piel está seca, enrojecida, presenta una especie de escamas y pica, puede que tengas la piel atópica. Y sí, no es solo un caso que afecta a los niños, ya que suele ser frecuente también en la población adulta. Una molesta erupción en la piel cuyos brotes suelen aparecer en zonas como cuello, cara, mano, pies, codos o detrás de las rodillas. 

Una enfermedad que no es contagiosa, pese a que se pueda creer lo contrario, y que puede mejorar siguiendo unas pautas en cuanto a la rutina de cuidado de nuestra piel y otra serie de hábitos en tu día a día. Estos consejos te ayudarán a mantener a raya la frecuencia e incidencia de estos molestos brotes en forma de eccemas

Tu piel necesita hidratación diaria

Primordial si sufres esta enfermedad es tener siempre tu piel sana y para ello no puede faltar una hidratación constante, ya que suele presentar una característica muy definida como es la sequedad. Lo mejor en estos casos pasa por utilizar productos específicos como son los emolientes que tiene como objetivo tratar esas molestias (si los metes en el frigorífico te calmarán el picor).

Recuerda además no tomar duchas demasiado prolongadas y con el agua no muy caliente; además de usar jabones adecuados para una piel tan sensible. Para los cosméticos de tu rostro, observa que no tengan alcohol, parabenos y que sean hipoalergénicos

Presta atención a tu ropa

Lo más recomendado si tienes la piel atópica es usar prendas de algodón, especialmente en los meses más calurosos para evitar sudar en exceso y que ese sudor no irrite aún más tu delicada piel. Y cuando laves esta ropa, también recién comprada, olvídate de usar suavizantes y haz un doble aclarado para que no quede resto alguno de detergente.

Piel atópica (bigstock)

La alimentación también puede ayudarte

Que la alimentación es fuente de salud ya se sabe de sobra. Y en este caso no iba a ser menos. Así, evita todo aquello que haga que los síntomas aparezcan con mayor frecuencia como son la leche, huevos, nueces, chocolates, marisco o fresas, entre otros.

Relájate

Los estados de nerviosismo o ansiedad no son buenos compañeros de la piel atópica, por tanto si no quieres que aparezcan de nuevo esos brotes apuesta por una vida más relajada, practica ejercicios de respiración y todas aquellas rutinas que hagan controlar y superar esos momentos de tensión que te pueden pasar factura.

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