Cuídate

Los tintes naturales, una alternativa más sana para cuidar tu cabello

Victoria Herrero

Lunes 2 de diciembre de 2019

2 minutos

Las nuevas marcas de cosmética apuestan por la coloración vegetal y ecológica para cubrir las canas

La henna es uno de los tintes naturales (bigstock)

Cuidar el color de tu pelo, pero sin ponerlo en riesgo ni dañarlo. Cuando buscamos una coloración natural para nuestro cabello perseguimos que le devuelva el tono y vitalidad perdidos, pero sin que por ello pueda afectar a la salud de este o pueda irritarlo en el caso de especial sensibilidad. Para ello, lo mejor es apostar por tintes vegetales que respeten nuestro pelo. 

Como explican desde la Clínica Dermatológica Ivalia, los tintes demasiado agresivos contienen ciertas sustancias que pueden desencadenar en reacciones alérgicas. "Irritación de ojos, garganta y nariz, picor, enrojecimiento e incluso lesiones del cuero cabelludo", son algunas de las molestias que apuntan estos expertos. 

Son los llamados tintes de oxidación cuyo uso se debe limitar a 3 o 4 veces al año, aproximadamente, para evitar esos ingredientes tóxicos de su formulación. Se trata de un tipo de tinte que facilita una cobertura total del cabello y que mantienen el tono durante más tiempo. Sin embargo, un empleo excesivo puede provocar los problemas antes mencionados. Por ello, nace la coloración natural y ecológica que protege mejor nuestro pelo. 

Pros y contras de los tintes naturales

Lo que se busca con este tipo de tinte es que, además de la parte estética en cuanto a cubrir las canas, no contenga ingredientes químicos. Así, cada vez son más las peluquerías y marcas de cosmética que confían en esta tendencia saludable a base de barros vegetales, hennas, té negro, aceite de argán, manzanilla o índigo. Ni rastro de amoniaco, silicona, parabenos o alcohol

Así pues, son recomendados para personas que tengan el cuero cabelludo más sensible o presenten alergia a otro tipo de tintes más convencionales. Entre sus aspectos positivos: dan un aspecto más sano a nuestra melena, aportan mayor densidad y fuerza a nuestro pelo, además de crear unos tonos de color delicados y naturales. Sin embargo, como todo, también tiene sus peros ya que no se puede decolorar el pelo con este tipo de pigmentos –pasar de morena a rubia o viceversa–, efecto que se logra con amoniaco. Y en cuanto a su duración, no resulta tan efectiva como en el caso de los tintes permanentes. 

Teñirnos el pelo por primera vez

Si nunca hemos cambiado antes el color de nuestro pelo, y más si empleamos tintes convencionales, resulta importante seguir una serie de pasos previos para evitar alergias posteriores. Así, se aconseja aplicarnos un poco de producto en el antebrazo, dejarlo unos minutos y retirarlo con agua. Al cabo de un día o dos podremos comprobar si hemos sufrido algún efecto secundario adverso. 

Con todo, aunque no hayamos tenido problema alguno con esta pequeña prueba, no está de más actuar a tiempo si notamos sensación de quemazón, picor o eccemas en el cuero cabelludo al teñirnos el pelo. En ese caso, obviamente se aconseja eliminar el tinte de forma inmediata. 

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