Deporte para mayores

La importancia del calentamiento antes de iniciar cualquier actividad deportiva

Mariola Báez

Lunes 1 de abril de 2019

2 minutos

Unos sencillos ejercicios previos al deporte pueden prevenir y evitar lesiones frecuentes

La importancia del calentamiento (Bigstock)

Tal como recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS), practicar alguna actividad física moderada es un hábito saludable esencial para el envejecimiento activo. El calentamiento es el conjunto de ejercicios que preparan el organismo para el esfuerzo posterior que va a suponer el deporte que vamos a practicar. Ciclismo, gimnasia aeróbica o una caminata a buen ritmo haciendo power walking… elijas la actividad que elijas, los expertos insisten en la importancia del calentamiento previo para sacar máximo partido al ejercicio y para evitar lesiones como agarrotamiento muscular, tirones o una torcedura de tobillo.

En qué consiste el calentamiento predeportivo

El objetivo de dedicar 10-15 minutos a calentar antes de hacer el deporte que queramos con la intensidad adecuada a nuestra condición física es doble. Por un lado, se trata de estirar la musculatura y de poner en marcha nuestras articulaciones y, por otro, en esos minutos previos hay que conseguir que nuestra temperatura corporal se vaya elevando al tiempo que nuestra capacidad cardiopulmonar se va incrementando.

No se debe empezar a pedalear o a trotar a paso ligero directamente, desde el estado de reposo, sencillamente porque el organismo no está acondicionado para hacerlo sin riesgo de lesión. Por otra parte, el calentamiento supone poner sobre aviso y estimular el sistema nervioso de manera que nos permita una mayor concentración en la actividad física que vamos a iniciar.

Fases del calentamiento

En general, cualquier calentamiento se debe dividir en dos fases. Los primeros minutos revisten un carácter general. Se trata de activar los grandes grupos musculares con ejercicios variados que trabajen el tronco y las extremidades. También “desengrasar” las articulaciones de manera progresiva es importante. Elevaciones de rodilla, giros de hombros, cabeza y tobillos o inclinaciones de tronco son algunos movimientos básicos que no pueden faltar en la primera fase del calentamiento.

Junto a estos ejercicios es importante, además, realizar una actividad aeróbica muy suave para que los latidos de nuestro corazón (pulsaciones) vayan acelerándose poco a poco y así elevemos el ritmo cardiaco tomando las debidas precauciones.

Además de este calentamiento general, puede ser necesario añadir una segunda fase si vas a practicar un deporte concreto, para que ese esfuerzo previo incida justo en la zona que más va a trabajar durante el ejercicio posterior. Por ejemplo, si vas a montar en bici, tendrás que centrar la última parte del calentamiento en ejercicios que insistan de manera precisa en la articulación de la rodilla.

En definitiva, tanto monitores como entrenadores profesionales recuerdan que el calentamiento es tan importante como la propia actividad deportiva.

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