Salud

Dolor en la planta del pie: ¿espolón o fascitis plantar?

Manuela Martín

Jueves 15 de octubre de 2020

2 minutos

Dolor en la planta del pie: ¿espolón o fascitis plantar?

¿Te duele el talón cuando andas? ¿crees que puedes tener un espolón? No siempre puede ser esa afección, también existe la fascitis plantar. Se trata de una de las causas más comunes de dolor de talón, más que el espolón incluso. Se debe a una inflamación de uno de los tejidos que atraviesan la planta del pie (fascia plantar) y conecta el hueso del talón con los dedos de los pies.

La fascia plantar tiene forma de arco y es la encargada de absorber el choque al caminar. Si aplicamos mucha presión sobre él pueden ocurrir pequeños desgarros que si son repetitivos pueden provocar irritaciones o inflamaciones en la zona.

Suele doler principalmente por la mañana y va desapareciendo según vamos moviendo el pie, aunque puede ser que nos vuelva a aparecer si pasamos mucho tiempo de pie o al andar tras un largo rato sentado.

Las personas con sobrepeso tienen un mayor riesgo de padecer fascitis plantar al ejercer una presión adicional sobre la fascia plantar. Un calzado inadecuado puede ser también una de las principales causas de este dolor.

Las personas entre los 40 y los 60 años son las que más padecen esta afección al igual que aquellas personas con un arco alto o incluso un patrón anormal de caminar.

Reducir los zapatos de tacón

Las mujeres son más propensas a sufrir una fascitis plantar. Ello se debe al acortamiento de la musculatura posterior de la pierna. El uso continuado de zapatos de tacón es una de las principales causas de acortamiento en la cadena posterior, por ello, es importante alternar el calzado de tacón alto con zapatos mucho más planos para evitar que la musculatura de la pierna se acostumbre a la altura del tacón y se acorte.

Si por el contrario has utilizado durante años zapato de tacón, nuestro consejo es que no los dejes de manera radical, sino que lo hagas de forma progresiva, ya que el aumento de tensión que se producirá en el tendón de Aquiles, gemelos, etc., y aumentará exponencialmente las posibilidades de sufrir fascitis plantar, tendinitis de Aquiles, lumbalgias, etc.

Entre la población deportista es bastante frecuente este tipo de afección. Si eres de los que practicas danza aeróbica o carreras, has de saber que estás sometiendo al talón y a los tejidos que por él pasan a mucha presión que podría contribuir a la aparición de la fascitis plantar. Por ello, nuestro consejo es que utilices un buen calzado, ya que la práctica del deporte siempre está recomendada.

¿Fascitis o espolón?

Cuando en las pruebas radiológicas observamos una calcificación del tubérculo postero-interno del calcáneo entonces hablamos de espolón calcáneo. Si en las pruebas no aparece dicha calcificación hablamos de fascitis plantar.

En ambos casos, el objetivo del tratamiento será destensar la fascia para que disminuya la inflamación y por lo tanto el dolor. Podríamos decir, aunque con algunos matices, que el espolón es la continuación natural de una fascitis mantenida en el tiempo.

El tratamiento habitual suele ser combinar medicación antiinflamatoria con diferentes tratamientos de fisioterapia encaminados a disminuir la inflamación en la fase aguda.

En una segunda fase, que conviene iniciar lo antes posible, habría que realizar un correcto estudio biomecánico de la marcha o la pisada para valorar si la causa de la fascitis tiene relación con la forma de pisar del paciente. En caso positivo, es necesario diseñar y fabricar unas plantillas personalizadas.

fascitis plantar

Con todo esto, nuestro consejo es que cuando detectes que puedes tener una fascitis plantar acudas al médico, ya que si optas por cambiar tu forma de caminar para que no te moleste puede provocar problemas en los pies, las rodillas, la cadera o la espalda.

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