Fisioterapia

¿Puedes practicar cualquier ejercicio si padeces una meralgia?

Teresa Rey

Sábado 30 de noviembre de 2019

2 minutos

La meralgia parastésica se produce por una lesión en el nervio y dependiendo de su gravedad el experto nos indicará qué ejercicios debemos hacer y qué medidas podemos adoptar para tratarla

¿Es posible practicar ejercicio con meralgia? (pexels)

La meralgia parastésica se produce cuando el nervio encargado de proporcionar sensibilidad a la piel del muslo se contrae. De este modo, la zona empieza a presentar cierto hormigueo, entumecimiento y sensación de quemazón o un molesto dolor. Si practicas deporte con regularidad un fisioterapeuta deberá valorar si puedes continuar realizando esa actividad o no. Y en el caso de que no seas deportista, te puede recomendar la práctica de algún ejercicio para fortalecer los músculos de la zona.

Causas de la meralgia

Las causas principales que desencadenan una meralgia parastésica suelen ser el sobrepeso, llevar con frecuencia ropa ajustada, el embarazo, haber llevado peso continuado en la zona o que se haya desarrollado tejido cicatrizal cerca del ligamento inguinal por una lesión o cirugía previa, explican expertos de la Clínica Mayo. Estos también apuntan que las “lesiones nerviosas asociadas a la diabetes pueden provocar este problema”, y que suele darse con más frecuencia en personas de entre 30 y 60 años.

Tratamiento

El tratamiento deberá determinarlo el especialista tras el diagnóstico. Si se tiene un peso excesivo, se recomendará disminuirlo a través de una dieta que deberá pautar un nutricionista. Además, se aconsejará evitar llevar ropa ajusta en la medida de lo posible. A veces el experto puede también recomendar la ingesta de analgésicos o antiinflamatorios, así como otros medicamentos para aliviar el dolor.

Existen otras técnicas que nuestro médico deberá ir evaluando en función de cómo avanza la meralgia. En ocasiones, entre las recomendaciones se establece la práctica de ejercicios que fortalezcan los músculos abdominales. En cuanto a la práctica de deportes con más intensidad, se tendrá que analizar hasta qué punto esta molestia es incapacitante para realizar nuestra vida con normalidad.

La fisioterapia también puede abordar este trastorno a través de estiramientos del músculo y masajes que busquen la liberación del nervio, cuentan desde FisioOnline.

Si con estas medidas iniciales las molestias persisten, en ocasiones se realizan infiltraciones con medicamentos específicos que ayudan a reducir la inflamación y a calmar el dolor. En casos muy extremos y tras haber probado diversas opciones hasta se puede practicar una cirugía, indican los expertos.

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