Medicina general

Distintos tipos de uveítis que pueden afectar a nuestros ojos provocando inflamación

Mariola Báez

Viernes 26 de abril de 2019

2 minutos

Esta patología puede ser parte de otras enfermedades presentes al mismo tiempo

uveítis (Bigstock)

La uveítis es una dolencia ocular poco conocida pese a ser relativamente frecuente. La Sociedad Española de Oftalmología (SEO) la define como la inflamación de la uvea, la capa media de las que forman el globo ocular. Depende de la zona concreta que se vea afectada, existen distintos tipos de uveítis. A veces, la inflación se concentra entre el iris y la córnea (uveítis anterior); otras se produce en la parte posterior pudiendo llegar a afectar a la retina. También puede darse la uveítis intermedia, entre el cristalino y la retina. Cuando todas las capas y la propia cavidad ocular se ven afectadas, se habla de panuveítis.

Se trata, por tanto, de una enfermedad compleja que, además, puede presentarse de forma aguda mostrando una inflamación repentina que puede durar semanas, incluso una vez aplicado el tratamiento; y también, empezar a manifestarse de forma progresiva.

Saber más sobre las causas de esta enfermedad

La SEO apunta a que, en la actualidad, las causas de la uveítis se llegan a conocer en 3 de cada 4 casos. Ese pequeño porcentaje, en el que no se consigue diagnosticar el motivo exacto de la enfermedad, es lo que considera uveítis idopática (sin causa conocida). Respecto al resto, en muchas ocasiones, la inflamación ocular está directamente relacionada con el propio órgano visual, pero también la uveítis puede ser consecuencia o parte de distintas enfermedades reumáticas, como algunos tipos de artritis, sistémicas (relacionadas con el sistema inmunitario) o infecciosas tal y como explica la Sociedad Española de Reumatología (SER).

La diversidad en la propia patología hace que sus síntomas también sean variables. Visión borrosa, ojos enrojecidos, visión de cuerpos flotantes, como si fuesen pequeños puntos o “moscas” (miodesopsias), dolor en los ojos, alteración en el tamaño de la pupila, alta sensibilidad a la luz, son algunos que señala el Hospital Clínic de Barcelona.

Rápida atención

Un brote agudo de uveítis requiere atención inmediata, porque aunque en principio no revista extrema gravedad, hay que iniciar el tratamiento que reduzca la inflamación lo antes posible para evitar daños mayores.

La uveítis puede afectar a personas de cualquier edad, aunque prevalece en el segmento de población que va de los 20 a los 50 años. Una vez diagnosticada y con el tratamiento y seguimiento adecuado, tiene una evolución favorable en la mayoría de los casos aunque es importante la detección precoz, especialmente cuando se trata de uveítis posterior e intermedia, porque podrían provocar problemas graves de visión, incluso ceguera, si no se tratan a tiempo. Colirios antiinflamatorios o con corticoides y fármacos inmunomodulares o biológicos son la base de los tratamientos más utilizados.

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