Salud

¿Por qué es tan importante cuidar el estado de la microbiota?

Rosa María Torres

Foto: Bigstockphoto

Lunes 20 de mayo de 2019

3 minutos

La microbiota es un conjunto de microorganismos que ayudan con la digestión de los alimentos

¿Por qué es tan importante cuidar el estado de la microbiota?
Rosa María Torres

Foto: Bigstockphoto

Lunes 20 de mayo de 2019

3 minutos

Nuestro cuerpo, de forma natural, está formado por más de 100 trillones de microorganismos. El conjunto de todos ellos es la microbiota. Una de sus peculiaridades es que es única, es decir, cada persona tiene la suya propia y, en función de la lactancia, el consumo de antibioticos o hasta la zona geográfica, adquiere una forma u otra. Además, evoluciona con el paso del tiempo y se adapta a la edad, el estado del propio cuerpo, como la llegada de la menopausia, y a factores externos como el estrés.

Mantener una microbiota sana es vital para tener un peso adecuado, evitar la obesidad, equilibrar los niveles de glucosa o controlar la diabetes y el colesterol, entre otras funciones. De hecho, cada vez hay más estudios que demuestran la relación existente entre las alteraciones ocurridas en la flora intestinal y la aparición de enfermedades. Y es que las bacterias que habitan en el organismo nos ayudan a reforzar nuestras defensas.

Comer sano para tener una microbiota sana

¿Cómo cuidar la microbiota?

El objetivo es que sean las bacterias “buenas” las que predominen en la microbiota, dando lugar a un ecosistema equilibrado. ¿Cómo puedes conseguir que estas proliferen? Con la alimentación, por ejemplo. Una dieta rica en alimentos de origen vegetal e integral te ayudará a conseguir una flora intestinal saludable y, a su vez, te hará más resistente contra enfermedades.

Nacer por parto vaginal también es bueno para la microbiota, porque el bebé se impregna de la flora presente en los fluidos de la madre. También es muy buena la lactancia materna o la exposición a la naturaleza desde muy pequeños.

Por el contrario, llevar una vida estresante es nocivo para la microbiota. En este sentido, cuando atraviesas periodos de tensión o ansiedad, el organismo libera cortisol, una hormona que produce alteraciones en el intestino grueso y afecta de forma directa a la flora. Entonces, cuando los desequilibrios en la microbiota se hacen notar, estás más predispuesto a sufrir enfermedades inmunitarias como asma, alergias o dolencias del intestino.

Tampoco son adecuados el tabaco, el alcohol o el abuso de alimentos procesados (embutido, bollería, grasas…). Y atención, porque seguro que lo que te vamos a decir a continuación no te lo esperas: viajar mucho o muy a menudo también altera la microbiota. Los desajustes pueden hacer que la flora intestinal pierda microorganismos haciendo crecer colonias de otros patógenos y produciendo procesos inflamatorios digestivos.

Y, por supuesto, tomar antibióticos altera mucho el intestino. De hecho, destruyen cualquier microorganismo que se encuentren en el camino. Lo único bueno es que 40 días después de dicho tratamiento, el cuerpo vuelve a recuperar estos microorganismos.