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Albinismo y melanina, ¿qué les relaciona y por qué se produce este trastorno?

Teresa Rey

Foto: Bigstock

Jueves 25 de julio de 2019

2 minutos

Su color de piel y pelo los indentifica enseguida, pero además presentan problemas de visión

Albinismo y melanina, qué les relaciona y por qué se produce este trastorno

Cuando la producción de melanina, el pigmento responsable del color de la piel, es mínimo o nulo, entonces se desarrolla una enfermedad llamada albinismo. Se trata de una patología que abarca una serie de trastornos oculocutáneos hereditarios. Esto es así porque la melanina también es necesaria para formación de los nervios ópticos, y es por ello que los albinos poseen a la par problemas de visión.

‘Albus’ o blanco

Las personas albinas son muy fáciles de identificar pues presentan el cabello, el color de la piel y unos ojos muy característicos. De hecho, la misma palabra que define esta enfermedad es muy descriptiva de lo que les acontece a los afectados desde un punto de vista externo, ya que “albinismo” proviene del latín albus, que significa “blanco”.

En el caso de la piel, se aprecia de una tonalidad más blanca de lo normal. Además, estas personas son más sensibles a las radiaciones ultravioletas solares, por lo que deben tomar más medidas de protección. En cuanto al cabello, depende de cada persona, pero las tonalidades van desde el blanco al marrón. En africanos o asiáticos el pelo suele ser amarillo, rojizo o marrón.

Los ojos tienen también matices destacables. Así, su color puede ir de azul claro a marrón, y las pestañas y cejas que los rodean son muy claras. El iris no tiene pigmento de modo que se muestra traslúcido, lo que significa que no puede bloquear por completo la luz que penetra a través de él, y esto hace que los ojos a veces parezcan rojos, sobre todo, en los albinos que los tienen muy claros.

Melanoma ocular: Ojo humano (bigstock)

Alteraciones visuales

Todos los tipos de albinismo implican alteraciones en la visión. Estas varían, pero lo más frecuente es tener fotofobia, miopía o hipermetroía extrema, realizar movimientos rápidos e involuntarios de los ojos, estrabismo o desarrollo anormal de la retina, entre otros.

Las causas del albinismo están relacionadas con los melanocitos, que son las células encargadas de producir la melanina de piel y ojos. Esta se produce gracias a las instrucciones recibidas por distintos genes que se encargan de desarrollar las proteínas que la generan. Una mutación de estos genes específicos es lo que desencadena el albinismo, dando lugar a un tipo u otro. En función del gen alterado se desarrolla una carencia total o casi completa de melanina.

Esta enfermedad no tiene cura, y por ello el tratamiento se focaliza en una serie de actuaciones que comprenden el cuidado ocular y de la piel. En este último caso, sobre todo, para prevenir un posible cáncer.

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