Preguntas

¿Cuáles son las diferencias entre la afonía y la disfonía?

Verónica Mollejo

Foto: Bigstockphoto

Lunes 28 de septiembre de 2020

2 minutos

La afonía, que muchas personas padecen a lo largo de su vida, es la alteración máxima de la disfonía

¿Cuáles son las diferencias entre afonía y disfonía?

La afonía es una de las dolencias más comunes que afectan al estado de las cuerdas vocales. Suele producirse por la inflamación de la laringe que, a su vez, suele estar motivada por un resfriado común, el contacto directo con sustancias irritantes, el consumo de alcohol y tabaco o un uso excesivo e inadecuado de la voz.

Afortunadamente, se trata de un problema que suele solucionarse a los pocos días y que se manifiesta principalmente con la pérdida temporal de la voz, ronquera, dolor de garganta o dificultad para tragar, entre otros síntomas leves.

El problema llega cuando la inflamación empeora al no seguir un tratamiento adecuado, provocando la aparición de afecciones más graves como pólipos en la zona afectada o lesiones permanentes en las cuerdas vocales. Para evitarlo, además de seguir un tratamiento farmacológico recetado por el médico, debes descansar la voz, mantenerte hidratado y, por supuesto, alejar el tabaco de tu rutina diaria.

No obstante, la afonía está estrechamente vinculada a otra dolencia que también afecta a la laringue y que está precedida por la inflamación de las cuerdas vocales, aunque existen varias diferencias que las separan. ¿Has oído hablar alguna vez de la disfonía?

¿Disfonía o afonía?

¿Disfonía o una simple ronquera?

Aunque la disfonía se desarrolla en la misma zona del cuerpo, se trata de una dolencia mucho más leve y sencilla de curar. En términos generales, es una alteración de la voz propia de las personas que suelen utilizarla como herramienta de trabajo como, por ejemplo, los profesores, los locutores de radio, los dependientes o los recepcionistas.

Afortunadamente, la disfonía no implica la pérdida de la voz, como sí ocurre con la afonía, por lo que tampoco suele revestir mayor gravedad y se cura en menos tiempo. Eso sí, esto no significa que el paciente no sufra alguna molestia y que la comunicación sea dolorosa. Podrá hablar, pero su voz será más áspera y díficil de modular.

Por otro lado, esta especie de ronquera también suele estar relacionada con los resfriados y la infección de garganta que a veces conlleva. No obstante, algunas personas también la padecen a causa de una alteración de la glándula tiroides, aunque el único capacitado para determinar este diagnóstico es tu médico de cabecera. Consúltalo con él si sientes algo fuera de lo normal.

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