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¿Por qué puede perderse el sentido del gusto?

Carlos Losada

Foto: Bigstock

Jueves 26 de marzo de 2020

3 minutos

Este problema se da en más ocasiones de lo que se piensa y las razones son de muy diversa índole

¿Por qué puede perderse el sentido del gusto?

Se trata de una patología de la que no suele hablarse, aunque puede llegar a producirse en mayor o menor medida en muchas personas. Hablamos de la pérdida del sentido del gusto, que suele ir acompañada en muchas ocasiones por la pérdida del olfato, ya que ambos sentidos están muy relacionados.

Sea como fuere, cuando perdemos la capacidad de sentir los sabores no estamos experimentando algo de poca importancia, ya que provoca efectos negativos para la salud y en nuestra calidad de vida. Además, las razones de esta repentina pérdida pueden ser incluso más graves que el propio síntoma.

Trastornos del gusto

Según el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE. UU., el trastorno más común “es la percepción fantasma del gusto: un sabor en la boca persistente y a menudo desagradable, a pesar de que no se tiene nada en ella”, a lo que añaden: “Algunas personas también sienten una disminución en la capacidad de notar los diferentes sabores: dulce, ácido, amargo, salado y umami. Este trastorno se llama hipogeusia”. 

Y eso no es todo, hay personas que son incapaces de notar ningún sabor, un fenómeno al que se denomina como ageusia. A este se une la disgeusia, que consiste en que el paciente que la sufre nota un sabor desagradable (salado y rancio) constantemente. En este último caso, suele estar relacionado con el síndrome de la boca ardiente. A pesar de todo ello, hay que comentar que la pérdida del gusto no es muy común y que en la mayor parte de las ocasiones se debe a una pérdida transitoria del sentido del olfato.

perder el sentido del gusto

¿Por qué se producen estos trastornos?

Las causas de tener la sensación de no saborear lo que se come pueden ser varias. Las más habituales son las siguientes:

  • La aparición de pólipos en la nariz o en las cavidades nasales.
  • Las infecciones respiratorias y las que se producen en el oído medio.
  • Las lesiones en la cabeza, especialmente las relacionadas con la boca y la nariz.
  • Las cirugías realizadas en el oído, la nariz y la garganta.
  • La ingesta de algunos antibióticos o antihistamínicos. Asimismo, otros medicamentos que se utilizan para las glándulas tiroideas o para tratamientos contra el cáncer, también pueden ser los causantes.
  • La radioterapia que se realiza para cánceres en cabeza o cuello.
  • La exposición asidua a algunos productos químicos, como es el caso de los insecticidas.
  • Una inadecuada higiene bucal u otros problemas dentales.
  • Fumar en exceso.
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  • Tener bajos los niveles tanto de vitamina B12 como de zinc.
  • Sufrir la enfermedad de Alzheimer.
  • Sufrir la enfermedad de Parkinson.

Coronavirus

En plena pandemia del coronavirus, hay que señalar que algunas personas que han sido contagiadas y han desarrollado algunos síntomas se han encontrado con una repentina pérdida del gusto y del olfato. Y aunque no está demostrado al 100% sí que algunos científicos han apuntado que podría ser uno de los síntomas que experimentan sobre todo las personas más jóvenes. Por ejemplo, el virólogo alemán Hendrik Streeck llegó a apuntar que los infectados por coronavirus en una fase temprana pueden sufrir anosmia: pérdida del olfato y del gusto.

Diagnóstico y tratamientos

El especialista médico encargado de realizar el diagnóstico es el otorrinolaringólogo, que llevará a cabo pruebas para determinar el nivel de pérdida de gusto que ha tenido la persona en cuestión y cuáles son los pasos que se deben dar a continuación. Obviamente, no es lo mismo que se deba a una infección respiratoria (que solo se prolongará por un tiempo determinado, recuperando el sentido una vez finalizado el proceso) a que la causa venga dada por estar expuesto a la radioterapia por padecer algún cáncer en la zona.

Asimismo, si el causante es algún medicamento, existirá la posibilidad de cambiarlo por otro que no provoque esta pérdida de gusto. Por supuesto, en todos estos procesos la higiene bucal resulta esencial, tanto para mantener la capacidad de notar los sabores como para recuperarla.

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Otros consejos

Desde el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE. UU. también publican algunos consejos en caso de que se esté padeciendo alguno de los problemas antes referidos. Entre ellos podemos destacar los siguientes:

  • Es conveniente preparar los diferentes alimentos con variedad de texturas y colores, de manera que el resto de sentidos los perciban de un modo más apetitoso.
  • También es recomendable el uso de hierbas aromáticas y especias picantes, ya que de ese modo se consigue más sabor en los platos que se realicen sin necesidad de consumir más azúcar o sal, elementos que no vienen bien al organismo si se abusa de ellos.
  • Además, “si la dieta lo permite, se pueden agregar pequeñas cantidades de queso, trocitos de tocino, mantequilla, aceite de oliva o nueces tostadas sobre los vegetales”, apuntan en este organismo, que añade que hay que evitar “los platos combinados, tales como guisados o cazuelas, que pueden esconder sabores individuales y diluir los sabores”.
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