Salud

Los trabajadores precarios, la principal puerta de entrada del Covid en las residencias

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Foto: Europa Press

Domingo 27 de diciembre de 2020

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Domingo 27 de diciembre de 2020

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El coronavirus entra principalmente en las residencias a través de los trabajadores que ejercen su empleo en condiciones precarias, sin apenas medidas de protección, ni cribados periódicos. Es una de las conclusiones del último estudio monográfico sobre residencias de la Comunidad de Madrid realizado por la plataforma de expertos Actuar Covid entre los meses de octubre a diciembre. Sin embargo, la entrada del virus a través de las visitas de familiares, restringidas desde el mes de marzo y que se realizan siguiendo estrictos protocolos de prevención de infecciones, sería poco frecuente.

Así concluyen que los riesgos laborales de infección en estos trabajadores, en particular en las Trabajadoras de Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) que tienen continuo contacto íntimo con los residentes, es muy alto. "Estos resultados son coherentes con las estimaciones del estudio seroepidemiológico nacional, donde se informa que los trabajadores socio-sanitarios y de limpieza tienen mayor prevalencia de anticuerpos IgG anti SARS-CoV-2 que la población general", explica la epidemióloga Maria Victoria Zunzunegui, una de las autoras del estudio. 

trabajadores residencias

Fuente: Actuar Covid

Necesidad de test periódicos

"Hay que proteger a los trabajadores de las residencias, que trabajan en condiciones muy precarias, y con medidas de protección todavía insuficientes, para que no sigan siendo vectores de transmisión", indica Zunzunegui. Pero denuncia que al menos en Madrid todavía no se ha adoptado la medida de prevención más urgente: hacer pruebas de antígeno a todos los trabajadores con periodicidad semanal, y repetir estas pruebas dos veces por semana a aquellos profesionales que trabajan en más de un centro. "Las mascarillas y trajes de protección, también escasean y son muchas veces reutilizados", explica.

Según el estudio, el número de residencias con brotes activos durante el periodo de estudio sigue la curva epidémica general, alcanzando su máximo en la primera semana de octubre y manteniéndose en un porcentaje de alrededor del 15% de las residencias de Madrid en cada semana. Se observaron brotes en el 30% (142 de 475) de las residencias en octubre y en el 22% (102 de las 473) en noviembre. "Estos porcentajes demuestran que las medidas de prevención de brotes en residencias han sido insuficientes", señala Zunzunegui. "No se entiende que después de lo que pasó en la primera ola, no se haya mejorado en este aspecto y vayamos camino de la tercera ola", añade. Durante la primera ola, en la Comunidad de Madrid, fallecieron 6.000 personas que vivían en residencias de mayores, segun confirma el estudio. 

Segunda ola

El estudio de Actuar Covid estima que 1.556 residentes madrileños murieron en la segunda ola tanto en centros sociosanitarios como en hospitales. "La Consejería solo publica las personas que han muerto en la propia residencia (123 defunciones entre octubre y diciembre), según los datos solicitados al Portal de Transparencia". "Por eso hemos tenido que hacer una estimación que cifra en 1.433 las personas procedentes de residencias que han muerto en hospitales en base al aumento que se ha producido", explica Zunzunegui. Este dato es importante porque según Actuar Covid, el 92% de los muertos de la segunda ola habrían fallecido en el hospital, frente a la tendencia inversa de la primera ola cuando tenían presuntamente el acceso limitado. 

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Fuente: Actuar Covid

Macro-residencias, las más afectadas por la "sindemia"

Los resultados del estudio serológico llevado a cabo por la Consejería de Políticas sociales de la Comunidad de Madrid permiten también hacer una reflexión útil para la preparación frente a nuevas epidemias. "Durante la primera ola más de la mitad (54%) de las residencias con menos de 50 plazas mantuvieron niveles de infección inferiores al 15%, es decir, tuvieron niveles de infección similares a la población general. En cambio, menos del 8% de las macro-residencias lograron evitar la invasión del virus en la primera ola", señalan desde Actuar Covid.

El informe finaliza con una reflexión sobre la conveniencia de considerar la situación actual en las residencias de Madrid como una "sindemia". Es decir una concentración de epidemias con interacción entre ellas y con un medio social dominado por el edadismo que permite el negocio sin respetar los derechos a la vida, a la salud y a la dignidad de las personas mayores. Se trata de un concepto lanzado por la revista científica The Lancet en septiembre de 2020 que vincula la propagación de enfermedades con condiciones de vida en extrema necesidad. "Esto se puede aplicar a las residencias en las que conviven el coronavirus, personas con deterioro cognitivo y un entorno de precariedad. Es inhumano y no parece que se estén poniendo medidas para remediarlo", considera Zunzunegui.

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