Salud

Las vacunas españolas del CSIC contra la Covid, creadas por tres científicos jubilados

65ymás

Lunes 8 de febrero de 2021

11 minutos

Luis Enjuanes, Mariano Esteban y Vicente Larraga continúan al frente de sus laboratorios

Tres científicos 'ad honorem' mayores de 70 años son los responsables de las vacunas del CSIC - Foto: Europa Press
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Lunes 8 de febrero de 2021

11 minutos

Luis Enjuanes, Mariano Esteban y Vicente Larraga, los tres científicos que lideran los proyectos de las vacunas contra la Covid que se están llevando a cabo en los laboratorios del CSIC, son investigadores ad honorem y están jubilados porque tienen respectivamente 75, 76 y 72 años. Pero, a causa de la pandemia, ninguno de ellos ha abandonado el barco y siguen al frente de sus laboratorios. “Enjuanes, Esteban y yo. Los tres somos profesores de investigación ad honorem, eso quiere decir que los tres tenemos ya una edad, estamos jubilados”, explica en declaraciones a NIUS Vicente Larraga.

Luis Enjuanes Sánchez nació en Valencia en 1945, es químico y virólogo del CSIC y en los últimos meses su nombre ha saltado a los medios de comunicación por ser el director del laboratorio de coronavirus del Centro Nacional de Biotecnología.

Mariano Esteban Rodríguez nació el año 1945 en Villalón de Campos, Valladolid, es, además de Académico de Número de la Real Academia de Farmacia,  investigador y virólogo del CSIC donde trabaja como jefe del Grupo de Poxvirus y Vacunas.

 

CSIC. Foto CSIC
Edificio del CSIC. Foto CSIC

 

Vicente Larraga, nacido en 1948, es Asesor de la OMS puso en marcha el el Laboratorio de Parasitología Molecular del Centro de Investigaciones Biológicas  "Margarita Salas" del CSIC y es responsable del laboratorio de Vacunas y Virus del Centro Nacional de Biotecnología del CSIC. “Yo tenía previsto haberme jubilado este año, pero la situación es muy complicada y era como abandonar el barco. En cuanto pase el peligro, tengo previsto hacer otras cosas”, ha declarado.

Toda la comunidad científica coincide en que es una gran suerte poder contar en la lucha por lograr las vacunas con estos tres veteranos investigadores de reconocido prestigio mundial en sus campos, pero hay también quien se pregunta si tendrán relevo en su trabajo en sus laboratorios cuando decidan pasar al retiro definitivo.

Esa gente existe, pero, por desgracia, en España nunca se ha hecho una apuesta decidida por apoyar y financiar a la ciencia. En el laboratorio de Mariano Esteban trabajan ahora mismo 11 personas y ninguna de ellas lo hace con una plaza fija a pesar de estar trabajando desde hace meses sin horarios y en maratonianas jornadas que en ocasiones alcanzan las doce horas diarias.

Pero esta precariedad no es exclusiva del laboratorio del doctor Moreno, lo mismo suceden en los de los doctores Enjuanes y Larraga. Y es que las personas no fallan, lo que falla es el sistema incapaz de ver la precariedad que le está desangrando porque está perdiendo su más valioso activo, las nuevas generaciones de científicos. “Las personas tienen un límite, se cansan. Y algunas se van. El Estado gasta dinero en la formación de personas, y luego las pierde”, se lamenta el doctor Larraga.

Una variante del virus que erradicó la viruela

Mariano Esteban (CSIC Comunicación)
Doctor Mariano Esteban. Foto: CSIC

 

Los tres septuagenarios científicos del CSIC luchan contrarreloj y con los medios de que disponen para lograr cuanto antes llegar a conseguir la ansiada inmunidad. El proyecto de vacuna para el SARS-CoV-2 que dirige Mariano Esteban es el más adelantado de las tres vacunas contra la Covid-19 que se están desarrollando en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

“Hemos observado que el candidato vacunal MVA-CoV-2-S genera una respuesta inmunitaria robusta con producción de anticuerpos neutralizantes y activación de linfocitos T en ratones”, explica Mariano Esteban cuya vacuna ha demostrado una eficacia del 100% en ratones y cuyo proyecto, que utiliza una variante del virus que sirvió para erradicar la viruela, se ha publicado en elo prestigioso ‘Journal of Virology’.

Asegura el investigador que “con nuestra vacuna logramos una respuesta inmunitaria más potente y duradera", sin embargo tiene también muy presente que “no habrá una vacuna ganadora”, sino varias que iremos combinando para lograr una protección mayor.

En cualquier caso, la vacunación debe ser rápida y masiva. "Tenemos que utilizar todos los recursos disponibles: centros de salud y profesionales, pero también hospitales privados, el ejército, distintos grupos de personas que puedan administrar la vacuna…", asegura.

Pero, ¿en que se diferencia esta vacuna española de las de Pfizer, Moderna y AstraZeneca? El doctor Esteban explica que "nosotros usamos una estructura más compleja que el ARN de Pfizer y Moderna y el adenovirus de la Universidad de Oxford. Nuestra vacuna se basa en un virus muy atenuado, que tiene una cubierta membranosa alrededor de una estructura proteica y en su interior lleva una molécula de ADN mayor que la del adenovirus".

"Los efectos de respuestas innatas y de memoria producidas por las vacunas con virus atenuados difieren de los asociados a las respuestas inducidas con las vacunas de Pfizer y Moderna. Estas, aunque sean más selectivas, probablemente serán de menor amplitud y durabilidad. Es la principal diferencia", concluye el investigador español.

Anticuerpos protectores 

Doctor Luis Enjuanes. Foto: Europa Press
Doctor Luis Enjuanes. Foto: Europa Press

 

Por su parte, Luis Enjuanes asegura que “los anticuerpos monoclonales son una de las tres aproximaciones principales para proteger frente al SARS-CoV-2”, asegura por su parte Luis Enjuanes que dirige al grupo español que participa en el proyecto europeo MANCO (Monoclonal Antibodies for Novel Coronavirus), que busca el desarrollo de anticuerpos monoclonales protectores frente al coronavirus SARS-CoV-2, causante de la Covid-19.

"El trabajo de investigación del proyecto MANCO comenzó en marzo de 2020 y tiene una duración de dos años. Su objetivo es desarrollar anticuerpos monoclonales protectores frente al coronavirus actual", explica el doctor.

Los anticuerpos monoclonales son idénticos porque”están producidos por un solo tipo de célula del sistema inmune, los linfocitos B. Cada uno de ellos tiene una especificidad única contra un determinado antígeno o sustancia extraña del virus, por eso se llaman monoclonales", apunta Ejuanes.

Llegados a este punto debemos entender como es la técnica que se aplica y el investigador aclara que "la técnica consiste en inmunizar ratones humanizados o células humanas y estimularlos ‘fuertemente’, con lo que se inmunizan, para seleccionar los clones que producen anticuerpos que se unen al virus".

"Esta inmunoterapia tiene la virtud de ser tremendamente específica, porque los anticuerpos monoclonales reaccionan con un solo ‘determinante antigénico’ de la proteína S del virus, es decir, con la mínima porción de una macromolécula que es reconocida por el sistema inmunitario. Podemos ser así muy selectivos a la hora de elegir solo los que garantizan una neutralización muy potente".

Esto explica para el profesor que esta sea una vía prometedora para tratar el coronavirus, cuyo coste, además, no es muy elevado, puesto que se trata de "una tecnología convencional que se puede desarrollar en muchísimos laboratorios y producir a gran escala"

ADN como vehículo

Doctor Vicente Larraga. Foto: Europa Press
Doctor Vicente Larraga. Foto: Europa Press 

 

El trabajo del doctor Vicente Larraga consiste en desarrollar una vacuna novedosa de ADN recombinante frente al coronavirus que introduce, en lugar del patógeno atenuado, el gen correspondiente a un antígeno del virus. De hecho, el profesor Larraga ya desarrolló una vacuna de estas características frente a la leishmaniasis canina que se encuentra actualmente en Fase IV.

Este mismo procedimiento es el que están aplicando contra el coronavirus. "El vehículo de vacunación desarrollado en este laboratorio y utilizado por esta vacuna es un plásmido sintético de ADN, que permite la integración del gen del antígeno escogido del organismo infeccioso en el material genético de las células del mamífero receptor. Este novedoso vehículo tiene la ventaja adicional de que no necesita de la presencia de adyuvantes en la vacuna y se ha diseñado para mamíferos, incluido el hombre, estando por tanto libre de secuencias que puedan resultar tóxicas".

Actualmente se están sintetizando las moléculas de ADN correspondientes a estos antígenos seleccionados, que se introducirán en el vehículo previamente desarrollado. El siguiente paso es probar su seguridad y eficacia frente a la infección por el virus en modelos animales y si los resultados fueran positivos, se comenzarán las fases I y II de prueba en humanos.

"Una ventaja adicional del desarrollo de esta vacuna es que el proceso de escalado industrial del candidato a vacuna ya se ha realizado, lo que adelanta notablemente la fase industrial de fabricación, las pruebas en humanos y su producción posterior", aseguran en el CSIC.