Salud

'¿Y Ahora Qué?': consejos de los psicólogos para enfrentarse al desconfinamiento

65ymás

Viernes 22 de mayo de 2020

5 minutos

Los psicólogos madrileños crean una guía para ayudar a afrontar el proceso

¿Y Ahora Qué? Consejos de los psicólogos para enfrentarse al desconfinamiento

CONSULTE AQUÍ LA GUÍA COMPLETA

El Colegio Oficial de la Psicología de Madrid, a través del Grupo de Urgencias, Emergencias y Catástrofes, ha elaborado el documento '¿Y Ahora Qué? Guía para un afrontamiento psicológico eficaz del proceso de desconfinamiento', que tiene como objetivo reflexionar sobre las consecuencias psicológicas que se puedan desarrollar en esta nueva etapa.

Además, con el trabajo pretenden que el impacto psicológico que pueda provocar a la población sea lo "menos perjudicial posible", para lo cual aportan pautas, herramientas y estrategias eficaces de afrontamiento para esta nueva situación.

"Durante el periodo de confinamiento, nos hemos visto obligados a convivir con la incertidumbre ante una situación que hasta ahora nos era desconocida; el estrés, la ansiedad y el miedo ante la amenaza que pudiera representar; la indefensión ante la dificultad para dar una respuesta eficaz a la misma; el enfado por querer o entender que podíamos hacer las cosas de otra manera más beneficiosa; o la tristeza por las pérdidas que hemos ido acumulando", han dicho.

Así, los psicólogos han comentado que habrá personas que durante este tiempo de confinamiento hayan descubierto capacidades que hasta ahora no conocían o no sabían que tenían: de adaptación a nuevas situaciones, de autocontrol, paciencia, empatía, gratitud o solidaridad, muchas de ellas reflejadas en actos de apoyo y ayuda a los demás.

"El nuevo escenario de desconfinamiento que se inicia ahora supone nuevos retos, pérdidas y por qué no, también ganancias, que hemos de saber afrontar eficazmente para que la vuelta a la normalidad se produzca del mejor modo y lo antes posible. Nos encontrarnos con una situación nueva en la que debemos aprender a vivir y convivir, con el miedo y la incertidumbre que ello conlleva: realmente ¿cambiarán nuestras costumbres?, ¿cambiarán nuestras relaciones?, ¿cambiará nuestro sistema?, ¿cambiaremos nosotros?", han cuestionado los expertos.

En este sentido, los psicólogos han explicado que desde el aspecto psicológico son muchas las variables que hay que tener en cuenta para que dicha adaptación sea lo "menos traumática posible" y, por tanto, lo "más positiva" en todas las áreas vitales que se desarrollen.

"No debemos olvidar que el ser humano es biopsicosocial, por lo cual la adaptación no será la misma e igual para todos, va a depender de esas diversidad y amalgama de variables: aspectos de la personalidad, resiliencia, entorno, fortalezas, educación, contexto social, familiar o cultural", argumentan.

amigos mayores mujer

Pautas

Así, el documento cuenta con un apartado con pautas, estrategias y herramientas "para una adaptación eficaz a una nueva forma de vida", en el que dedican un eqpígrafe a los mayores. En él se explica textualmente:

"En el caso de las personas mayores, existe en este grupo un aspecto de ansiedad intensa e incertidumbre, ante sus próximas salidas y recuperación de rutinas. Escuchan que existe una correlación entre la edad y la gravedad del virus en su organismo, y esto acentúa sus temores y ansiedades (ya no solo a la enfermedad sino a no poder ver a sus seres queridos).

Se aconseja:

  • Desde la familia y las redes sociales de acompañamiento, seguir fomentando la paciencia y la aceptación ante la situación de riesgo.
     
  • Recomendar que se informen de manera responsable en fuentes oficiales y evitando una sobre exposición constante a las noticias sobre la situación.  Es esencial mostrar serenidad para no elevar la ansiedad o confusión que puedan estar experimentando por las informaciones recibidas. Por otro lado, debemos procurar que la información que les aportemos sea realista, coherente y adaptada a su nivel de comprensión para mitigar sus posibles miedos.
     
  • Es aconsejable que progresivamente, las personas independientes, puedan dar paseos o acudir a realizar la compra, por ejemplo, siempre bien protegidos y respetando  las medidas de seguridad. Las personas con deterioro cognitivo también es fundamental que desarrollen “desahogos” mentales y emocionales,  acompañándolos en sus paseos y rutinas ya que es posible que se produzcan episodios de desorientación o no adopten las medidas de protección adecuadas.
     
  • En la reincorporación a la vida rutinaria, igual que en los casos ya descritos, las emociones que pueden aparecer, pueden ser de lo más variables e incluso pueden llegar a intensificarse, como la rabia y la culpa ante las pérdidas. Es importante ayudarles en la gestión de sus pensamientos y creencias en la adaptación a la nueva situación, de acuerdo a sus necesidades. 
     
  • Es muy importante valorar y velar por su estado de salud. Si las personas mayores han salido de esta pandemia de manera sana e indemne, es posible que se sientan más positivas y empoderadas. Si han sufrido  esta  enfermedad u otras, posiblemente se sientan más vulnerables, más cansadas y agotadas física y emocionalmente. Debemos escucharles y legitimar todas sus emociones, mientras van recuperando su actividad.
     
  • Si han sufrido una pérdida (de la pareja, hijos, amigos…), es esencial acompañarles en la elaboración del duelo, respetando su sensación de vacío y facilitando su expresión emocional.
     
  • Debemos estar atentos a sus cambios en el estado de ánimo, expresiones de serenidad ante la muerte, anhedonia, etc., ya que pueden estar enmascarando sintomatología depresiva o  ideaciones suicidas, por ello ayudarles a reconstruir su vida dando sentido y resignificando toda su historia vital es importante.
     
  • Seguir ayudándoles en la planificación de tareas y no abandonar la práctica de  los ejercicios físicos, ni de agilidad mental, adquiridos durante el confinamiento; con ellos seguimos reforzando su independencia y autoestima.
     
  • Otro factor clave en esta área es el de la soledad no deseada, relevante más incluso que el de la salud. Es bueno que la persona mayor se sienta querida y acompañada, y por ello, la red de solidaridad de acompañamiento y vinculación creada durante la pandemia, es necesario que permanezca en el tiempo, dando apoyo y soporte tanto en centros residenciales como en domicilios de mayores.
     
  • Es importante también el mantenimiento de rutinas o el ajuste de las nuevas a aquellas que ya desarrollaba con anterioridad al confinamiento. Esto reducirá la desorientación y la sensación de falta de control.
     
  • En relación con el aspecto anterior, los cambios en las relaciones sociales también se verán afectados para ellos de una manera sustancial y puede resentirse su bienestar emocional. Esto puede ocurrir sobre todo en las personas que viven solas y les gusta vincularse a través de viajes, bailes y fiestas organizadas por las asociaciones de pertenencia. Puede ser el momento de desarrollar estas nuevas habilidades adquiridas en el confinamiento, mientras se van adaptando a la nueva situación.
     
  • Es fundamental concienciar al resto de la sociedad de no fomentar el aislamiento social y la estigmatización. Se debe seguir ampliando la visibilidad  y el respeto a estas personas que ya han pasado, y superado, muchos acontecimientos adversos a lo largo de su existencia y tanto nos han enseñado. Sigamos agradeciendo una vida de sacrificio y aprendiendo de ellos".
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