Sociedad

Las buenas relaciones alargan la vida

Marta Vicente

Sábado 20 de marzo de 2021

6 minutos

Por el 'Día de la Felicidad' te contamos el secreto que desvela un estudio para vivir más y mejor

Las buenas relaciones alargan la vida
Marta Vicente

Sábado 20 de marzo de 2021

6 minutos

¿Qué es para ti la felicidad? Puede parecer una pregunta subjetiva. Quizá, para cada persona, la felicidad signifique algo diferente, ¿verdad? El estudio más largo de la historia, elaborado por la Universidad de Harvard, acompañó a las mismas personas durante toda una vida y obtuvo una única respuesta. Esta investigación encontró la clave para que todos tengamos una vida plena y feliz y que, por tanto, nos alarga la vida: tener buenas relaciones en nuestro entorno.

Robert Waldinger, psiquiatra, profesor y actual director del Estudio sobre el Desarrollo Adulto de la Universidad de Harvard, –el cuarto desde su inicio– ofreció una famosa charla TED en 2015 que recorrió el mundo. En ella, el profesor cuenta las conclusiones que sacaron del estudio dando, a su vez, una lección a todos los que le escuchan.

Waldinger comienza diciendo que, recientemente, había realizado una encuesta a sus estudiantes basada en esta pregunta: “Si tuviérais que invertir ahora en lo mejor para vuestro futuro, ¿dónde pondrían su tiempo y energía?, ¿qué es aquello que os haría ser felices?” Los resultados de los jóvenes dejan pasmados al profesor: el 80% dijo que hacerse rico y el 50% ser famoso.

Dos grupos muy diferentes

Waldinger decide iniciar la conferencia con esa encuesta porque él tiene la verdadera respuesta. El Estudio sobre el Desarrollo Adulto comenzó en 1938 y lo formaban 724 jóvenes de dos grupos muy diferentes:

  • Estudiantes de segundo año de la universidad. Todos ellos terminaron sus estudios durante la Segunda Guerra Mundial y, después, la mayoría fue a la guerra.
  • Un grupo de chicos que vivían en los barrios más pobres de Boston. Fueron elegidos específicamente porque provenían de las familias con más problemas y más desfavorecidas del Boston de la época.
Diapositiva de algunos miembros del estudio en la charla de Robert Waldinger en TED.

En el momento de la charla, Waldinger aseguraba que “a día de hoy, 60 de ellos continúan con vida y tienen noventa y pico de años”. La investigación vio crecer a estos jóvenes. Rastrearon toda su vida desde que comenzó el estudio y, después, llegaron a la edad adulta: “muchos llegaron al éxito, otros muchos fracasaron, algunos se volvieron alcohólicos, otros sufrieron esquizofrenia, unos tuvieron el ascenso social hasta la cumbre, otros fueron en la dirección opuesta…” todos tenían multitud de oficios y muy variados, de mayor o menor estatus social, incluso, “uno llegó a ser presidente de los EEUU”, añade Robert refiriéndose a John F. Kennedy.

Cada dos años se les llama para hacerles una encuesta y algunas revisiones médicas.

La buena vida se construye de buenas relaciones

“Las lecciones no tienen que ver con la fama, ni con la riqueza, ni con trabajar duro. El claro mensaje de estos 75 años de estudio es que las buenas relaciones nos hacen más felices y saludables. Punto.”, esta es la lección que Robert Waldinger ha aprendido después de todos estos años. Por ello, tras los resultados del estudio, podemos afirmar otra de las grandes frases universales: el dinero no da la felicidad. Ni tampoco trabajar duro para convertirse en alguien importante, ni llegar a ser famoso. Aquello que nos da la felicidad y que, por tanto, nos ayuda a llevar una vida más saludable son las buenas relaciones humanas que tengamos a nuestro alrededor.

Pero Robert Waldinger lo especifica más y saca tres conclusiones de las relaciones.

“las conexiones sociales nos dan la vida y la soledad mata” 

Esta es la primera lección. Las personas que han sido analizadas que tenían más vínculos sociales (amigos, familia y comunidad) son más felices y viven más que las que tienen menos vínculos. En la otra cara de la moneda están las personas más solas, como señala Waldinger: “las personas que están más aisladas que otras, sin quererlo, son menos felices. También son más susceptibles a sufrir recaídas de salud a mediana edad, sus funciones cerebrales se deterioran antes y, por lo tanto, viven menos años”.

Pero el psiquiatra apunta también que alguien se puede sentir solo en un matrimonio o en un grupo lleno de gente. De ahí saca la segunda conclusión.

Familia feliz

la clave no está en la cantidad, sino en la calidad

“Los matrimonios muy conflictivos y sin afecto son muy perjudiciales para la salud, quizás peores que un divorcio”, destaca Robert Walinger.

El estudio muestra que las personas más satisfechas con sus relaciones a los 50 años fueron las que tenían mejor salud a los 80 años. Otro dato de los mayores, es que cuando las buenas parejas tenían 80 y vivían su mayor dolor físico, seguían siendo felices, mientras que las infelices, ese dolor se magnificaba por el emocional.

"las buenas relaciones no protegen los cuerpos, sino los cerebros"

La tercera conclusión está relacionada con la mente: “Las personas que se sienten protegidas por otro, que tienen esas relaciones de calidad, son las que conservan los recuerdos más tiempo, por lo que mantienen más años la memoria”, destaca Robert.

Pero, tras estas conclusiones, ¿cómo se mide la calidad de las relaciones? Robert Waldinger señala que las relaciones no se basan en tener más o menos discusiones o en vivir todos los días en una perfecta armonía, sino en “saber que puedes contar con la otra persona si la necesitas”.

El profesor se pregunta que, si todos sabemos que nos perjudica tener relaciones 'de baja calidad', ¿por qué seguimos sin cuidarlas? Waldinger contesta diciendo que las relaciones son un trabajo que requiere una perseverancia, son difíciles de mantener, muchas son complicadas y, además, duran toda la vida. 

Por lo que, Robert trata de darnos algunas ideas para mejorar la calidad de nuestras relaciones: 

  • Reemplazar el tiempo que pasamos con las pantallas por las personas.
  • Animar una relación desgastada por el tiempo haciendo algo nuevo juntos: "Disfrutar de largas caminatas o de citas románticas".
  • Acercarse a un familiar que no vemos desde hace años, ya que estas disputas familiares dejan una pérdida terrible en las personas que guardan rencor.

Robert Waldinger acaba la charla citando una frase del escritor Mark Twain:

“No hay tiempo. Muy breve es la vida para disputas, disculpas, animosidades, pedir cuentas. Solo hay tiempo para amar y, solo un instante, por así decirlo, para eso”.