Cultura

Marilyn Monroe, la actriz que conquistó Hollywood y se convirtió en un mito

Carlos Losada

Foto: 20th Century Fox

Lunes 5 de agosto de 2019

2 minutos

La leyenda en torno a esta actriz se forjó cuando falleció a los 36 años, un 5 de agosto de 1962

Marilyn Monroe en Los caballeros las prefieren rubias

Marilyn Monroe es uno de los iconos femeninos más importantes de todos los tiempos. Su imagen ha trascendido de la persona, de la que en muchas ocasiones apenas se saben unas pinceladas.

Sea como fuere, Norma Jeane Mortenson –su verdadero nombre– se convirtió en un símbolo erótico, en un modelo que deseaban seguir muchas mujeres y hasta se podría decir que en una leyenda, la cual se hizo aún mayor cuando falleció el 5 de agosto de 1962 por una sobredosis de barbitúricos. Solo tenía 36 años.

La mujer tras el mito

La infancia de Marilyn no fue precisamente fácil y probablemente la marcara para el resto de su vida. Las crisis nerviosas de su madre provocaron que fuera de hogar en hogar. Incluso sufrió dos violaciones con solo 12 años. Tal desorden, que la empujaba a volver a los 16 a un orfanato, le hizo casarse con James Dougherty, de 21 años. A partir de entonces tendría un hogar y sería una buena ama de casa.

Sin embargo, después de la Segunda Guerra Mundial, en la que participó su marido, vio la oportunidad de dedicarse al mundo del espectáculo tras haber triunfado en algunos trabajos como modelo. Así que se divorció y comenzó a presentarse a diversos castings, hasta que la aceptaron en la 20th Century Fox, donde iniciaría su carrera cinematográfica participando de secundaria en algunas películas.

Nacimiento del mito

Después de aparecer en importantes producciones como La jungla de asfalto o Eva al desnudo, le llegó la oportunidad con Niágara. Su belleza impactó a la audiencia, la sensualidad, su inolvidable melena rubia, su mirada pícara…

Tal fue ese impacto que Hugh Hefner, dueño de Playboy, la convirtió en la chica del mes en el primer número de la mítica revista, utilizando para la ocasión una antigua foto en la que Monroe aparecía desnuda.

Entonces llegó su consagración en la meca del cine con películas consideradas clásicas como Los caballeros las prefieren rubias (1953), Cómo casarse con un millonario (1953) y La tentación vive arriba (1955). Precisamente fue la imagen de sensualidad que ofrecía en esta última película –con la famosa escena del viento del metro levantando su falda– uno de los motivos de discusión con su segundo marido, el jugador de béisbol Joe DiMaggio, del que también se terminaría divorciando.

Consagración del mito

Marilyn Monroe se había convertido ya en una de las actrices más conocidas y seguidas de todo el mundo. Y como quería cobrar como tal, cambio de productora y se embarcó en nuevas producciones que elevarían aún más su estatus. Primero llegó Bus Stop (1956), pero la mejor de todas fue Con faldas y a lo loco (1959) del maestro Billy Wilder. Por ella ganó un Globo de Oro a la mejor actriz de comedia o musical.

En 1956, además se había casado con su tercer marido, el aclamado escritor Arthur Miller, quien llegó a escribir algún guión para la actriz. E incluso se llegó a hablar de un posible romance con John F. Kennedy cuando ya era presidente.

Instalada en la popularidad, Marilyn sufrió un par de abortos involuntarios y terminó haciéndose dependiente del alcohol y sobre todo de los barbitúricos. Un sobredosis de estos la conducirían a una muerte que, por cierto, aún no se sabe si se debió a un suicidio o a otra causa.

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