Sociedad

Elisa y Marcela, la insólita historia del primer matrimonio "sin hombre" de España

Marta Jurado

Foto: Narciso de Gabriel/Norma Graciela

Domingo 28 de junio de 2020

6 minutos

Hablamos con el historiador gallego que más sabe sobre ellas y su bisnieta argentina

A CorunŞa 1

Muchos identificarán a Carlos Baturín y Emilio Menéndez como la primera boda homosexual de España tras la legalización del matrimonio LGTBI en 2005. Pero antes, mucho antes, en 1901 una pareja de mujeres gallegas desafiaron las normas establecidas y protagonizaron lo que la Voz de Galicia bautizó como "el primer matrimonio sin hombre". Sus nombres eran Elisa Sánchez Loriga (1862) y Marcela García Ibeas (1867), dos maestras de A Coruña que se casaron el 8 de junio hace 119 años, haciéndose pasar la primera por hombre. 

Su historia llena de amor prohibido e ingeniosas tramas para burlar la legalidad y a la propia Iglesia, impactó a medio mundo y protagonizó cientos artículos en la prensa de la época tanto dentro como fuera de España. Su coetánea y paisana Emilia Pardo Bazán, les dedicó incluso un ensayo, fascinada por la transgresión e inteligencia de Elisa, quien se hizo pasar por Mario, un primo lejano venido de Inglaterra para urdir el plan.

La historia que atrapó a Isabel Coixet

La fascinación ha traspasado siglos y en 2018 la directora Isabel Coixet estrenó una película sobre lo que definió como "un apasionante relato de las vidas y destinos de estas dos mujeres, trending topic de la época" y todo un ejemplo para la comunidad LGTBI.  Pero nada de esto hubiese cobrado la importancia actual sin las investigaciones del historiador Narciso de Gabriel, que en 1993 se dispuso a reconstruir esta insólita historia. El resultado publicado en libro en 2008 relanzó de nuevo el interés por estas dos mujeres, incluído el de Coixet, que lo utilizó para elaborar su guión.

Reeditado y actualizado, la última versión de Elisa y Marcela: amigas y Amantes (Ed. Morata 2019), repasa la historia de ambas, así como el proceso judicial y la repercusión que tuvo su historia desde sus primeros años en Galicia, su huída a Portugal, y su su exilio a Argentina con una hija bajo el brazo. "No resultó fácil hacerlo, porque las fuentes eran escasas y carecemos de testimonios directos de las dos protagonistas salvo lo recogido en la prensa y algún acta judicial", explica el catedrático de Historia de la Educación de la Universidad de A Coruña a 65YMás. "Por lo que la historia de Elisa y Marcela cuenta con múltiples lagunas, que dejan espacio a la recreación, como hizo Coixet en su película que se tomó algunas licencias artísticas".

Acusadas de falsedad documental y escándalo público

Una de las grandes incógnitas es por qué estas dos mujeres despertaron tanto interés y si había precedentes. "Había en la época algunas historias de lesbianas extranjeras en las que probablemente Elisa y Marcela se inspiraron. Pero sobre todo la prensa de la época se fijó en ellas por lo delicado del asunto y el tema del hermafrodistismo, coartada que utilizó Elisa para defender su matrimonio" opina de Gabriel, quien atribuye la popularización del caso a la imagen de ambas recién casadas, realizada por un fotógrafo famoso como José Sellier. "Dudo que ellas quisieran que tuviese tal trascendencia, pero la prueba gráfica era un recurso muy valorado en la prensa de la época", sostiene el historiador.

De hecho, esa publicidad pudo ser el desencadenante de la intervención judicial y de la orden de búsqueda y captura contra ellas que determinó su huida a Oporto, donde fueron detenidas, encarceladas. "Su gran error fue regresar una vez casadas al pueblo de Dumbría, donde Marcela era maestra y donde todos conocían a Elisa", opina de Gabriel. Una y otra fueron acusadas de falsedad documental y escándalo público, cargo al que se solía recurrir en la época para perseguir la homosexualidad que por esa época carecía de pena específica. 

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Elisa y Marcela en Portugal. Fuente: Ed. Morata

La huída a Buenos Aires

El 16 de agosto de 1901, apenas dos meses después de casarse, fueron detenidas por la policía portuguesa, a petición de la española, e ingresaron en la cárcel, según las investigaciones de Narciso de Gabriel. "Una parte de la población portuguesa y de los españoles residentes en Oporto se solidarizaron con ellas, ayudándolas económicamente y solicitando clemencia a las autoridades españolas, que habían pedido su extradición. Para eludirla, y una vez absueltas de los delitos que se les imputaban en Portugal, optaron por dirigirse a Buenos Aires, donde tenían parientes", cuenta el historiador.

En la capital argentina Marcela adoptó el nombre de Carmen y Elisa el de María y convivieron durante un tiempo con la hija de Marcela, fruto de un encuentro fortuito en Galicia –y algunos dicen que como parte del plan para dar credibilidad al matrimonio con Mario–. Tras una breve estancia con un pariente, ambas trabajaron en el servicio doméstico, la ocupación más común entre las emigrantes gallegos en Argentina. En 1903 María se casó con Christian Jensen, un danés que tenía veinticinco años más que ella, quien la denunció cuestionando su condición femenina. "Paradójicamente, ahora que Elisa quería ser mujer, su marido cuestionaba que lo fuera, mientras que antes, cuando pretendía ser hombre, o como mínimo hermafrodita, nadie, excepto Marcela, le reconocía tal condición", opina Narciso de Gabriel.

Norma, la bisnieta que descubrió sus orígenes por casualidad

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Norma Graciela, bisnieta de Marcela, en su casa de Buenos Aires
 

Pasaron los años y el rastro de la primera boda entre lesbianas se desvaneció al otro lado del Atlántico, fomentado entre otras cosas por sus cambios de identidad. Pero tal como relata el epílogo del libro de Narciso, en 2015 y 2018 dos mujeres argentinas se pusieron en contacto con él al reconocer las fotografías de sus antepasados. La primera fue María, que identificó las historias de "tía Elisa" en los libros del historiador y la segunda, Norma Graciela Moure, la bisnieta de Marcela haciendo una búsqueda del nombre de su abuela en internet, María Enriqueta Sánchez Loriga, se dió cuenta de que era la hija de Marcela. 

"Siempre traté de buscar datos de la familia, sin suerte, pero un día apareció en Internet el libro del profesor Narciso de Gabriel donde se veía la foto de Elisa y Marcela.... Fui a buscar las fotos de familia que guardaba mi madre y casi no me cabían dudas, era la misma persona, también coincidía el nombre que estaba en la partida de nacimiento de mi madre. A mediodía vinieron mis hijas a almorzar, y, al instante dijeron "es la misma", cuenta Norma a 65YMás. "A mi madre, Aurora Saffores, siempre le gustó saber de su familia, fue la que conservó las fotos, y ella me contó que tanto mi bisabuela, como mi abuela, habían tenido que huir de España de forma clandesitina por estar perseguidas por razones políticas, pero poco más". 

Redefinir su identidad

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Foto de Marcela cedida por su bisnieta, Norma Graciela Moure
 

"Al momento de leer la historia, que desconocía, mi sensación fue de asombro, no podía creer lo que ahí estaba escrito, no sentí en ese momento orgullo, sino repito asombro. Los sentimientos se mezclaban, entre la audacia de que se valieron para casarse, luego la valentía para huir y seguir sus vidas, hasta el dolor y el llanto al ver los recortes de diarios y revistas de época, ver las burlas hacia ellas me dolieron muchísimo, a tal punto que cuando leí el nuevo libro de Narciso Amigas y Amantes, obvié esa parte. Qué paradoja, los mismos diarios que antes las ridiculizaban ahora las ponen como ejemplo", opina Norma.

"Me hubiera encantado preguntarles porqué se embarazó Marcela para vivir con Elisa, pues podrían haber vivido como amigas puertas afuera y puertas adentro hacer lo que ellas quisieran.....o fue que Marcela realmente estaba de novia y quedó embarazada y por eso Elisa urdió toda la historia....Nunca lo sabremos", metida Norma. "Me hubiera gustado abrazarlas a ambas y a Elisa agradecerle por cuidar de mi abuela (en la intimidad yo las llamo mis bisabuelas) ....y sobre todo si las pudiera ver ahora, les diría que ellas fueron y son ejemplo para muchas mujeres, y que gracias a su lucha, muchas personas del mismo género pueden ahora vivir juntas".

Los derechos LGTBI en España y Argentina

Norma reconoce que como mujer, saber que su bisabuela fue una de las pioneras en luchar por sus derechos "es un orgullo y un ejemplo". "Cuando uno quiere algo en la vida tiene que dejar todo por ello", defiende asegurando que ha recibido muchos mensajes de mujeres lesbianas que la consideran un referente. "Tienen admiración por ella, mi bisabuela, y eso la verdad aún todavía me impacta, pues me lleva a tomar consciencia de lo que ella implica en la historia de muchas mujeres". Norma lo lleva en los genes, ya que se define a su mismo como una mujer de lucha. "Nada me fue fácil en la vida, ahora puedo decir ya se de donde vengo....", reflexiona esta jubilada argentina de 62 años. 

Sobre el matrimonio homosexual Norma opina que "como todo en esta vida siempre hay personas a favor y otras en contra, todavía hay quienes consideran a las relaciones del mismo sexo una enfermedad, cosa que es lamentable. Considero que tanto España como Argentina han avanzado mucho sobre el tema, pues ambos países legalizaron el matrimonio igualitario", apunta Norma. España lo hizo en 2005 bajo el Gobierno de Jose Luis Rodríguez Zapatero y Argentina en 2010 siendo pionera en América Latina. Ocasión que el escritor Eduardo Galeano aprovechó para homenajear a Elisa y Marcela, a quienes dedicó el relato Sacrílegas (Los hijos de los días. Ed. Siglo XXI, 2012) destacando su "amor a escondidas", la cacería que sufrieron y finalmente el desvanecimiento de su pista fugitiva en Buenos Aires. 

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Encar Hace 5 días
Esta historia da para mucho y abre el camino a muchas mujeres que pudiendo seguir «siendo amigas», lucharon por dar normalidad a lo que sentian.