Internacional

Una mujer vive 99 años con algunos de los órganos de su cuerpo en el sitio equivocado

Victoria Herrero

Martes 23 de abril de 2019

2 minutos

Su hígado o su estómago estaban invertidos de derecha a izquierda por una condición congénita

Mujer vive 99 años con órganos en otro lado del cuerpo (bigstock)
Victoria Herrero

Martes 23 de abril de 2019

2 minutos

Esta es de esas historias increíbles pero que luego resultan ciertas. Rose Marie Bentley, una norteamericana de 99 años, ni sospechaba la extraña rareza de su cuerpo que no le impidió tener una larga vida y morir de forma natural. 

Un secreto descubierto tras su fallecimiento, al donar sus órganos, y que se conoce con el nombre de situs inversus con levocardia. Para los que no sepan latín, esta mujer tenía prácticamente todos los órganos de su cuerpo en la posición contraria. Algo que, como vemos, no le afectó para ser casi centenaria.

Su cuerpo escondía un secreto

Fue precisamente al abrir su cuerpo, la mujer había dejado escrito que quería donar su cuerpo para la ciencia, cuando los médicos se encontraron con este curioso hallazgo. Bentley tenía algunos de sus órganos ubicados en el lado derecho de su cuerpo, debido a una rara condición congénita. Concretamente, su corazón estaba en el lugar correcto, pero su hígado, estómago y ciertos órganos abdominales estaban invertidos de derecha a izquierda. 

Tenía una extraña dolencia, sin saberlo, que se asocia con problemas cardíacos que suelen complicar la vida del paciente. No así el de esta mujer que siempre gozó de una buena salud durante sus 99 años de edad. Solo se quejó en su vida de ciertas molestias debido a la artrosis o al ardor de estómago. Nada que hiciera adivinar el secreto que su cuerpo ocultaba.

Según los médicos encargados de este extraño caso, de la Universidad de Portland (EE.UU.), solo uno de cada 50 millones de nacidos con esta afección vive hasta la edad adulta. Y como mucho hasta los 70 años. Sin duda, Rose Marie Bentley batió todos los récords. 

Casos curiosos

El de esta mujer es un caso curioso que aparecerá en los libros de ciencia y medicina y compartirá páginas con otras extrañas afecciones del cuerpo humano que asombran a médicos e investigadores. Como el caso de la británica de 66 años Jo Cameron, cuya peculiaridad es que no siente ni dolor ni ansiedad debido a una mutación genética.

Cuando nos hacemos una quemadura, lo normal es que duela y mucho. Pero no para Cameron, que solo se da cuenta de la herida cuando nota el olor y se observa la piel, que además tiene la peculiaridad de cicatrizar de una forma muy rápida.