Sociedad

Los mayores que mueren en casa, los otros grandes olvidados de las cifras oficiales del coronavirus

Marta Jurado

Jueves 16 de abril de 2020

5 minutos

Madrid reconoce no haberlos incluido y el Gobierno tampoco facilita el dato específico

Los mayores que mueren en casa, los otros grandes olvidados de las cifras oficiales

Barcelona y Madrid, capitales del colapso funerario: los hornos de cremación no dan abasto

 

Cuando una persona fallece con coronavirus en un hospital, en un domicilio o en una residencia, lo esperable sería que se contabilizase dentro de las estadísticas oficiales, pero tal como han confirmado a 65Ymás varias fuentes especializadas, este registro está olvidando a muchos muertos no registrados. Hasta el momento, el Gobierno solo ofrece cifras globales de fallecidos, sin detalle de la procedencia y registrando únicamente los que han dado positivo en las pruebas PCR, por lo que las dudas sobre la infraestimación no paran de crecer.

En el caso concreto de los mayores de 65 años la cuestión es aún más compleja, ya que el Ejecutivo sigue resistiéndose a facilitar los fallecidos en residencias, e intentar localizar cuántos murieron en su domicilio es una auténtica quimera. El ministro de Sanidad, Salvador Illa, justificaba el retraso en aportar los datos de las residencias aludiendo a "fallos técnicos" de traspaso de datos con las comunidades autónomas, pero lo cierto es que éstas también están teniendo problemas para contabilizarlos.

"Los mayores vuelven a ser los últimos eslabones de la cadena a pesar de ser una de las poblaciones de riesgo del coronavirus. El COVID-19, y en concreto la escasez de medios, está sacando a relucir un problema mucho más profundo: la discriminación por edad y el abandono que sufren muchas personas mayores. Nos preocupan especialmente aquellos que viven en soledad no deseada sin apenas vínculos familiares o red de apoyo" explica el portavoz de la ONG Grandes Amigos (@GrandesAmigos__​) José Ángel Palacios.

Madrid reconoce no haber notificado 616 muertes en domicilio

La última comunidad en desatar la polémica en torno a este asunto ha sido la de Madrid. Este martes el consejero de Sanidad de la región (@SaludMadrid), Enrique Ruiz Escudero, ha admitido que 616 personas con coronavirus han fallecido en sus casas y otras 4 personas en vía pública en la región desde que se iniciase la emergencia sanitaria, a lo que habría que sumarle otras nueve muertes que se encuentran en el Instituto de Medicina legal.

Estas muertes, que hasta ahora se desconocían, no figuran en los datos oficiales de fallecidos en Madrid, ya que como según ha explicado el consejero, solo cuentan los que han fallecido en los hospitales: 6.724 personas, según las últimas cifras facilitadas por el Ministerio de Sanidad. Muchas de ellas se estima que serán mayores.

Se trata por tanto de un 10% más de fallecidos que no se están contabilizando como muertos con COVID-19, una cifra que podría ser mayor, según ha reconocido el consejero, dado que estos datos van con retraso: hay "un decalaje" entre que se produce la muerte y la confirma Sanidad Mortuoria, ha indicado. A esos fallecidos habría que sumarle los ancianos que también han muerto en las residencias de la región, que tampoco están contabilizados en las estadísticas oficiales del ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso.

Bomberos duplican sus actuaciones en casas de mayores

Las actuaciones relacionadas con las aperturas de puertas de domicilios realizadas por los Bomberos del Ayuntamiento de Madrid (@BomberosMad) han crecido un 57% ciento en marzo de 2020 con respecto al mismo mes del año pasado, según el Área de Seguridad del Consistorio. Con la crisis actual por la pandemia del coronavirus ha aumentado su número de mayores solos que fallecen en su domicilio, aunque lo ha hecho en menor medida que el número de fallecimientos totales, ya que ha habido enfermos que han muerto en hospitales o residencias.

Como ejemplo, las actuaciones totales realizadas en marzo por la Empresa municipal de Servicios Funerarios (sólo una de las que operan en la capital) aumentaron un 112%-. Para estas funciones, los Bomberos suelen ser avisados por familiares o vecinos que han comprobado que el morador de la vivienda hace tiempo que no responde a sus llamadas ni comunicaciones, por lo que los bomberos han accedido con mecanismos propios al domicilio. Ahora, con esta crisis sanitaria, deben ir provistos de equipos de protección y si se encuentran un enfermo grave o fallecido tienen que desinfectar la zona y avisar a los servicios sanitarios.

Según explica Juan Luis Sierra, portavoz del Sindicato de Bomberos de la Comunidad de Madrid (@bomberosinforma) se han encontrado con todo tipo de casos. Algunas eran personas que habían fallecido con neumonía, pero otros, murieron con otras patologías. "Hay de todo, aunque no somos médicos para saberlo. Pero por el alto porcentaje de personas mayores contagiadas por Covid-19, hay muchas posibilidades de lo hayan podido estar", apunta.

EuropaPress 2588870 precinto policial

¿Cómo se notifican los casos?

Los médicos de atención primaria son los encargados de elaborar los certificados de defunción a domicilio que irán a parar posteriormente al Registro Civil. Pero tal como explica el doctor José Cabrera, médico forense, debido al gran volumen de casos provocado por la pandemia, "la mayoría de los médicos no pueden hacer pruebas PCR de coronavirus a los fallecidos en domicilio por lo que la mayoría se incluyen como "sospechoso" en las actas de defunción no figurando realmente en las cifras de confirmados". A eso habría que añadirle "el colapso de los funcionarios que han pasado a tener 100 muertes al día en una ciudad como Madrid a ahora 400, por lo que las cifras que se manejan están muy alejadas de la realidad", asegura.

Posteriormente habría que ponerse en contacto con la Empresa Funeraria o compañía de decesos, tal como regula la normativa de la Comunidad de Madrid. Al igual que en el caso de las defunciones en residencias, las empresa funeraria se encarga de retirar del fallecido. Sin embargo, cuando la capacidad de estas empresas se ve superada por los acontecimientos, los familiares pueden solicitar a las autoridades competentes a través del 112 la retirada del fallecido, según la normativa. En el caso de las personas que viven en solas estos trámites se complican, pero tal como recuerdan desde la ONG Grandes Amigos, "al final siempre hay algún familiar lejano que se acaba encargando".

Soledad, Más de 2 millones de personas mayores de 65 años viven solas

Una de cada cinco personas mayores de 65 años viven solas

Antes de la crisis del coronavirus, la Fiscalía General del Estado alertaba sobre la necesidad de mejorar "notablemente" la asistencia social a personas mayores y con discapacidad que viven en soledad ante el incremento de fallecimientos registrados en su domicilio sin que nadie tenga conocimiento de ello, considerados como la peor consecuencia de la soledad no deseada. Así consta en la Memoria 2019 de la institución en la que se recoge la "clara preocupación" transmitida desde varias fiscalías provinciales relativas al problema social existente en relación a los mayores que viven solos.

En este sentido, recuerda que los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) "son demoledores" y plantea la necesidad de "cambiar y corregir parcialmente el foco de atención de los ingresos en centros residenciales para tener en cuenta el problema de la vida en soledad de mayores y con discapacidad". En España más de 2 millones de personas mayores de 65 años viven solas, es decir una de cada cinco. Solo en Madrid, son más de 130.000 personas, la mayoría mujeres de avanzada edad. " El aislamiento y la soledad afecta mucho más y con más intensidad a los que ya la sufrían", explica Carles Barbera desde Amigos de los Mayores (@AmigosMayoresEs). Una brecha que ahora se intenta paliar a través de apoyo emocional a través de llamadas o videollamadas.

0

No hay comentarios ¿Te animas?