Sociedad

Seat 600, el coche que motorizó a España

Carlos Losada

Foto: Bigstock

Jueves 27 de junio de 2019

2 minutos

Se cumplen 62 años de la fabricación del primer modelo de este icónico automóvil

Seat 600

Quizás no sea un icono mundial como el Volkswagen Escarabajo, el Mini Cooper o el Citroën 2CV, pero el Seat 600 es el coche español por antonomasia. Es difícil recordar las carreteras de los años 60 sin ver un montón de pelotillas recorriéndolas con familias orgullosas de haberse podido motorizar.

Y es que si el Escarabajo fue el "coche del pueblo" en Alemania, en España ese galardón recayó en este pequeño Seat (@tuSEAT) cuya primera unidad salió de fábrica el 27 de junio de 1957, en la Zona Franca de Barcelona.

El coche de toda una generación

Es probable que hayas tenido uno o montado en el de un amigo o un familiar. A fin de cuentas, el 600 fue el coche más vendido de nuestro país. Entre 1957 y agosto de 1973, cuando se paró su producción, se fabricaron 783.753 unidades. Y en 1971 algunas estadísticas apuntaban que uno de cada cuatro coches que circulaban por las carreteras españolas era este pequeño automóvil.

Como bien sabrás, el éxito se debió a que tenía un precio más bajo que otros modelos del mercado (tanto de la propia Seat como de la competencia), lo que posibilitaba a la incipiente clase media hacerse con un coche, símbolo de modernización y prosperidad.

Los primeros Seat 600, que son una derivación del Fiat 600, se vendieron por unas 65.000 pesetas de la época (menos de 400 euros), una cifra que triplicaba el salario anual medio y que actualmente se corresponderían con unos 19.000 euros.

En este punto cabe señalar que en un principio se vendían por encargo. Sin embargo, el éxito fue tal que hubo que cambiar el modelo de producción para atender a una demanda creciente.

Amor por un coche

A pesar de no ser un coche cómodo o de sus tradicionales problemas con el radiador, la sociedad española tiene un cariño y predilección especial por el seíta. Y raro es el antiguo dueño de uno de ellos que no recuerde con nostalgia su apertura de puertas en sentido contrario a la marcha, su sencillo motor en la parte trasera del vehículo –que mejoraba su estabilidad– o lo poco que cabía en su maletero.

Ya fuera el Seat 600 original, o los modelos mejorados que fueron apareciendo en el mercado (600 D, 600 E, 600 L y 600 L especial), este coche ya forma parte de la historia de España, un hecho que queda patente en los monumentos que tiene en poblaciones como Fuengirola (Málaga), Churriana de la Vega (Granada) o Martos (Jaén).

Así que, tal y como rezaba el cartel que mostraron los trabajadores de Seat después de fabricar el último modelo: “Naciste príncipe, y mueres Rey”.

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