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Unai Sordo: "Habrá conflicto seguro si el Gobierno no corrige la reforma laboral y de las pensiones"

Pepa Montero

Foto: JULIÁN REBOLLO

Martes 9 de julio de 2019

11 minutos

El secretario general de CCOO avisa: "El consenso sobre las pensiones se puede estar quebrando"

Unai Sordo, secretario general de CCOO.

Lleva en la negociación sindical casi toda su vida adulta, desde que se afilió a Comisiones Obreras nada más empezar a trabajar en su Euskadi natal. "Supongo que haber estudiado Graduado Social (la actual Relaciones Laborales) te marca una cierta tendencia, y la militancia era algo que siempre tuve muy claro. Mientras trabajaba en una pequeña empresa maderera, empecé a militar en la Secretaría de Juventud de CCOO de Euskadi y, por casualidades de la vida, coincidió que justo terminé uno de aquellos contratos temporales que entonces encadenaba, cuando me plantearon hacerme cargo de dicha secretaría. Y así comenzó todo", recuerda Unai Sordo (@UnaiSordo) (Baracaldo, 1972), que hace dos años dio el salto a Madrid para asumir el cargo de secretario general de Comisiones Obreras (@CCOO). 

Para este vizcaíno de aspecto sereno y talante cordial, lo más urgente es "corregir la reforma laboral y de las pensiones, que han bajado los salarios y congelado la capacidad adquisitiva de los pensionistas”. Y, aunque no quiere adelantar acontecimientos, tampoco vacila en afirmar que "el conflicto con los sindicatos está garantizado, si el próximo Gobierno, sea el que sea, no revierte las reformas que se hicieron durante la crisis y que incluso han hecho surgir dudas en la mayoría de la gente menor de 45 años de que vaya a tener una pensión pública en el futuro".

Unai Sordo es muy crítico con las nuevas formas de ingeniería empresarial, como las plataformas digitales Deliveroo o Glovo, que hacen "una utilización perversa del trabajo autónomo para convertir relaciones que debieran ser laborales en relaciones mercantiles”. Se niega a adoptar medidas que rebajen la pensión media con la excusa de poder pagar el mayor gasto en pensiones; se opone a introducir fórmulas como la mochila austriaca, "si ello implica reducir la indemnización por despido"; y cree que “la prestación por desempleo no sirve para el paro de larga duración. Hay que ir a las rentas mínimas garantizadas”. Firme defensor del Pacto de Toledo, asegura que en torno a él "se ha armado un firme consenso sobre las pensiones, que se puede estar quebrando en las nuevas generaciones”.

En esta entrevista con 65Ymás, celebrada en su despacho de la sede madrileña del sindicato, Sordo aprovecha para dar un tirón de orejas a PSOE y Unidas Podemos, a quienes insta a entenderse y formar Gobierno. "Yo quiero pensar que no va a haber elecciones, me parecería un disparate y un tiro en el pie de los partidos de izquierda".

 

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PREGUNTA.- Acabas de publicar el libro ¿Un futuro sin sindicatos? ¿El título es una premonición?

RESPUESTA.- En el libro planteo una especie de distopía con tres ejemplos de cómo serían las empresas en un futuro sin sindicatos; empresas donde se viven situaciones tremendas de explotación. Y, aunque sea hacer spoiler, diré que esas tres distopías en realidad son ejemplos reales de empresas reales.

P.- Para Unai Sordo, ¿qué es lo más urgente hoy mismo, en esta España sin gobierno?

R.- Sin duda, revertir la mayoría de la reforma laboral, la reforma de las pensiones y según qué medidas, también de la reforma fiscal.

P.- ¿Iréis a la huelga si el próximo Gobierno no deroga esas medidas?

R.- No quiero adelantar acontecimientos, pero puedo avanzar que si el Gobierno que salga, sea el que sea y tenga la composición que tenga, se niega a corregir los efectos de la reforma laboral y de las pensiones, el conflicto con los sindicatos va a estar encima de la mesa. Veremos de qué manera y con qué intensidad, pero ya adelanto dos cosas: que el conflicto va a estar garantizado, y que Comisiones Obreras no va a abordar la negociación de un nuevo Estatuto de los Trabajadores sin la condición previa de una corrección de esa reforma laboral.

“Urge corregir la reforma laboral y de las pensiones, que han bajado los salarios y congelado la capacidad adquisitiva de los pensionistas” 

P.- ¿Cuál es la propuesta de Comisiones Obreras en materia de pensiones?

R.- Primero, derogar la reforma de 2013, e inmediatamente sentarnos a hablar de cómo configuramos una estructura de ingresos en la Seguridad Social para afrontar lo que ya sabemos que va a pasar: cada vez habrá más pensionistas con pensiones medias más altas y mayor esperanza de vida. Todo ello provocará un incremento del gasto muy sustancial, unos 3 puntos de PIB más al año, pero ese gasto no puede ser equivalente a reducir la pensión media, que es lo que está implícito en la reforma de 2013, donde se introdujo la revalorización del 0,25% y un factor de sostenibilidad que viene a decir que, mientras la esperanza de vida aumente, se va a reducir la pensión primera que se cobra respecto al último sueldo. 

P.- ¿Crees posible blindar las pensiones? ¿Cómo?

R.- La Constitución ya reconoce en su artículo 50 ese blindaje de las pensiones, el problema es cómo se implementan las políticas para que esto no quede en papel mojado. 

P.- Algunos expertos y políticos hablan de implantar la mochila austriaca. ¿Cuál es la posición de CCOO?

R.- Si la mochila austríaca conlleva una reducción de la indemnización por despido, ya adelanto que nos opondremos. ¿Va a suponer que las empresas hagan una sobrecotización para, en vez de tener que pagar cada vez que despiden a alguien una indemnización, se vaya dotando un fondo para que ese gasto no se haga de golpe? Esto se puede hablar. El quid de la cuestión es quién pagaría la mochila. Porque el dinero no puede salir de más cotizaciones sociales, ni se puede detraer de la Seguridad Social, que acumula un déficit de 19.000 millones de euros. 

"Es casi imposible plantear planes de pensiones de empleo en un país donde el salario más habitual es 16.000 euros anuales"

P.- Los planes de pensiones privados no despegan, y a veces se culpa a los sindicatos de no incentivar o incluso entorpecer los planes de empleo

R.- En Comisiones Obreras no nos da ningún miedo negociar o incluso impulsar planes de pensiones de empleo vinculados a la negociación colectiva, siempre que no cuestionen la viabilidad del sistema público o aspiren a sustituirlo, y no supongan un coste fiscal al conjunto del país. Existen ejemplos de fórmulas de ahorro vinculadas a planes de empleo, fundamentalmente en las grandes empresas, pero también en convenios sectoriales, sobre todo en el País Vasco, de donde yo vengo. Pero no se pueden hacer debates en abstracto: en un país donde el salario más habitual está en 16.000 euros anuales, es casi imposible plantear esto en la negociación colectiva. Porque si yo tengo un salario de 900-930 euros, o 1.000-1.100 euros netos y estoy cotizando a la Seguridad Social que me está generando un derecho de pensión, es casi imposible que yo acceda a que un 1,5% de mi masa salarial (aunque la empresa aporte otro 1,5%) vaya a nutrir un fondo de pensiones de empleo.

"Sería un error estratégico que desapareciera el Pacto de Toledo"

P.- También vinculado a las pensiones, ¿qué importancia le das al Pacto de Toledo?

R.- Ha servido para situar el perímetro del mínimo común denominador en materia de pensiones y que en los cambios de gobierno, las diferencias políticas nunca hayan puesto en cuestión la esencia misma del sistema. Otros servicios públicos han sufrido mucho, como la educación, que funciona con un sistema de concertación más que discutible, o la sanidad, que es pública pero con enormes conciertos con el sector privado. Es decir, el gran pilar del Estado social donde el consenso básico es nítidamente progresista, se ha forjado en torno a esa especie de hegemonía de discurso sobre las pensiones. El Pacto de Toledo ha aglutinado un consenso de defensa de las pensiones públicas, suficientes y sostenibles. 

P.- ¿Cuándo se volverá a reunir?

R.- Yo espero que en cuanto se inicie la legislatura. Hay un consenso muy armado, que se puede estar quebrando en las nuevas generaciones, y por eso es tan importante lanzar mensajes de certidumbre sobre el sistema de pensiones, y que esto no aparezca como un objeto más en el circo político. Me parecería un error estratégico que desapareciera la subcomisión parlamentaria del Pacto de Toledo. 

"Si se forma un gobierno de PSOE y Unidas Podemos, no veo riesgo para las pensiones a corto o medio plazo"

P.- Los pensionistas y otros colectivos temen una regresión en sus derechos.

R.- Si se forma un Gobierno progresista con PSOE y Unidas Podemos, no creo que haya riesgo para las pensiones en el corto o medio plazo. Y sí, es cierto que hay una tensión social latente con el tema de las pensiones, que puede ser positiva porque significa que la gente está ojo avizor. En mi opinión, hay que abordar el debate más allá del ruido.

P.- ¿Cuál es tu intuición? ¿Habrá gobierno en julio o iremos a elecciones en otoño?

R.- Sinceramente, yo quiero pensar que no va a haber elecciones, me parecería un disparate y un tiro en el pie de los partidos de izquierda. Espero que PSOE y Unidas Podemos sean capaces de llegar a un acuerdo. Nadie discute que el PSOE ha ganado las elecciones y será el que maneje los resortes fundamentales del próximo Gobierno, pero creo que las dos partes se tienen que mover. También opino que hay que dejar de demonizar los gobiernos de coalición. Para mí, lo fundamental es abordar políticas en materia de lucha contra la desigualdad.

Unai Sordo, secretario general de CCOO.

 

"Ciudadanos va a entrar en un declive rápido por su subalternidad respecto al PP"

P.- ¿Cómo ves el panorama político?  

R.- Creo que habrá una cierta recomposición política, seguramente antes incluso de lo que pensamos. Hemos asistido a la disgregación del voto de la derecha: en una opción como Ciudadanos, que en mi opinión va a entrar en un declive relativamente rápido por la falta de solidez política que está demostrando, por su subalternidad respecto al PP; y Vox, que aparece casi como un grupúsculo de frikies, de gente con muy poca solvencia política, y me da la impresión de que no van a durar mucho. La derecha en este país tendrá que bajar del monte al que ha subido en los últimos meses, donde se han puesto a discutir cuestiones ya superadas por la sociedad. Sinceramente, creo que España necesita una derecha medianamente moderna y europea.

P.- En el terreno laboral, antes de la crisis y ahora, siempre asoman las palabras precarización, temporalidad y paro juvenil. ¿España no tiene remedio?

R.- El panorama se ha enturbiado en los últimos años con el surgimiento de nuevas formas de ingeniería empresarial, con la utilización de los autónomos, de los falsos autónomos, de las cooperativas de falsos autónomos, que son opciones nacidas al amparo de la digitalización y de ciertas plataformas como Deliveroo, Globo y otras muchas. Aquí se mezclan las dos cosas: la plataforma y una utilización perversa de trabajo autónomo para convertir relaciones que debieran ser laborales en relaciones mercantiles.

“La flexibilidad, cuando no es negociada, es precariedad”

P.- El avance tecnológico, que debería beneficiar la conciliación o el teletrabajo, también está aflorando nuevas formas de precariedad.

R.- Por supuesto. La flexibilidad, cuando no es negociada, es precariedad, y en el caso de estas plataformas lo que existe es una situación de absoluta dependencia del trabajador respecto a la empresa. En realidad lo que se están escondiendo son relaciones de dependencia como las que han existido toda la vida, pero camufladas mediante una relación mercantil, en este caso entre una empresa y un autónomo, y donde la tecnología lo que hace es intermediar. No hay una relación laboral al uso (no existe un contratado y un jefe, para entendernos), ni un convenio colectivo de referencia, muchas veces ni siquiera un centro de trabajo.

“La mejor medida para desincentivar la contratación temporal es recuperar los salarios de tramitación”

P.- Las empresas se quejan de que la indemnización por despido es muy elevada.

R.- Las empresas en España se han acostumbrado a la contratación temporal y el despido libre como fórmula de ajuste al ciclo. Y así nos va. Yo creo que rebajar la indemnización por despido sería seguir apostando por el modelo de precariedad laboral. Somos el país con más temporalidad de Europa (en turismo y en agricultura, pero también en industria estamos ocho puntos por encima de la media europea en temporalidad). Y el despido libre ya existe en España, no gratis, pero sí libre.

P.- ¿Qué propones para acabar con tanta contratación temporal?

R.- La mejor medida para desincentivar la contratación temporal sería recuperar los salarios de tramitación, porque del despido al juicio, como la empresa tenga que pagar cuatro o cinco meses de salario de tramitación, ahí ya estaríamos hablando de cantidades indemnizatorias sustanciales.

“Es preciso abrir el debate de las rentas mínimas garantizadas"

P.- Otra lacra española es el paro de larga duración, que suele afectar más a personas mayores expulsadas del mercado.

R.- Una de las grandes cuestiones por resolver es cómo adaptar nuestro sistema de protección por desempleo a la tipología del paro de larga duración, porque ha demostrado que no sirve. Tenemos una prestación de desempleo, que puede durar hasta dos años la contributiva y que está pensada para periodos de pérdida de trabajo en periodos cortos, con acceso a formación, reciclaje durante unos meses… Pero no funciona.

P.- ¿Y qué hacemos con los excluidos?

R.- Yo creo que es preciso abrir el debate de las rentas mínimas garantizadas, donde en función de tu renta y de tu patrimonio, exista algún tipo de renta que te permita no entrar en los umbrales de la pobreza. Se trata de un debate complejo, que no está maduro en la sociedad española, pero que entendemos que es preciso abordar.

“Hay autónomos que tienen una pensión mínima, a veces incluso un complemento a mínimos, y a la vez han capitalizado una pensión privada”

P.- ¿Los autónomos son un verso suelto?

R.- Tenemos que ir a un sistema en el que los autónomos coticen por sus ingresos reales, porque ahora cada uno es libre de elegir sus bases de cotización, y como un ochenta y tantos por ciento cotiza el mínimo, tienen unas pensiones de miseria, lo cual tiene un efecto muy perverso: hay quienes han cotizado poco porque no podían más y sufren los rigores de pensiones muy bajas, pero otros autónomos (que también existen) que podían haber cotizado mucho más, están llevándose una pensión mínima, a veces incluso un complemento a mínimos, y a la vez han capitalizado una pensión privada y poseen un patrimonio. Y esto es lo que no puede ser.

P.- Hay muchos autónomos que apenas ganan 1.500-2.000 euros al mes…

R.- Es evidente que el autónomo que factura 2.000 euros, entre gastos y demás, seguramente sobrevive y pagar la cuota mensual es a lo que más puede aspirar y le va a quedar una pensión de menos de 700 euros. Pero hay otros autónomos que tienen personal contratado y están cotizando menos que ese personal asalariado, y estos además copan los complementos a mínimos cuando tienen su pensión privada y propiedades. Insisto en que hay que buscar, cruzando datos de la Seguridad Social con los de la Agencia Tributaria, un modelo de cotización en el que se contribuya en función de los ingresos reales; este modelo beneficiaría a los autónomos que menos ganan y haría más justos, más corresponsables, los ingresos y prestaciones de aquellos que más ganan.

“65Ymás tiene un 'target' muy interesante, lectores con unas necesidades informativas que otros medios no atienden”

P.- Por último, ¿qué le parece que exista un periódico como 65Ymás, dirigido a las personas mayores?

R.- Me parece estupendo. Creo que tenéis un target muy interesante, lectores muy numerosos y diversos, con unas problemáticas y necesidades específicas que otros medios quizá no atienden. Y el hecho de que sea online no tiene por qué ser un hándicap, porque la gente mayor está llegando con un poco de retraso a las nuevas tecnologías, pero gracias a ellas se les está abriendo todo un mundo nuevo.

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Miguel Hace 2 meses
Una buena entrevista con grandes respuestas de Unai Sordo.