Sociedad

Susana, 43 años, tres trabajos a tiempo parcial y la nota más alta en sus oposiciones

María Bonillo

Foto: Cedida por la entrevistada

Domingo 28 de agosto de 2022

9 minutos

"La edad es un prejuicio muy grande a la hora de encontrar trabajo"

Susana, 43 años, tres trabajos a tiempo parcial y la nota más alta en sus oposiciones
María Bonillo

Foto: Cedida por la entrevistada

Domingo 28 de agosto de 2022

9 minutos

A comienzos de este año, el número de opositores en torno a los 50 años aumentaba considerablemente con respecto a 2021, y más del doble frente al 2020. Son mujeres, en su mayoría (81%), las que optan por esta opción en busca, principalmente, de estabilidad laboral, algo que desde este diario hemos podido comprobar doblemente.

Susana tiene 43 años, y al igual que Amparo, también opositora a los 49 años, tomó la decisión hace dos años de opositar, después de presentarse a unas primeras oposiciones en 2019 para celador de la Junta de Andalucía del SAD (Servicio Andaluz de Salud). “Resulta que aprobé”, explica Susana a 65YMÁS. “Fue una nota muy justa, pero como toda mi vida he hecho muchos cursos para tratar de reciclarme, tenía formación y me baremaron muy bien los puntos, así que pensé que, si me lo curraba un poquito más, incluso podría conseguir plaza”.

Así comenzó el largo camino de Susana para conseguir superar unas oposiciones, un reto que no fue nada fácil ya que, tal y como cuenta, tuvo que compaginar los estudios con tres trabajos a tiempo parcial y su vida familiar, cuidando de dos hijos pequeños. “También empecé a hacer cursos a parte de lo que es estudiar la oposición, porque esta no se basa solo en una parte teórica, sino que también tiene su parte de concurso, y como yo no tengo mucha experiencia, tenía que seguir formándome”, explica.

A pesar de todo, consiguió combinar todo esto para tener éxito, aprovechando los huecos que le quedaban para estudiar y formarse, a veces levantándose “muy temprano para aprovechar” todo lo que podía. “Fue un poco locura todo, pero soy una persona con muchos hábitos de estudio, de tener rutinas y unos horarios y cumplirlos a raja tabla”. Entre ellos se incluye hacer deporte y dormir ocho horas, “porque tenía claro que si no despejaba la cabeza, la cabeza no da más de sí”.

Susana aprovechaba cualquier momento para avanzar, decidida a conseguir su objetivo. “Me ponía a hacer test en el móvil, revisando temario, llevaba el libro electrónico para leer mientras mis hijos jugaban... También ha sido mucho esfuerzo de búsqueda de temario y de resumir, lo he machacado mucho”, admite, sin olvidarse del “gran apoyo psicológico” que ha supuesto su familia, amigos y compañeros.

La nota más alta

La suerte no ha tenido cabida en el mérito de Susana, todo ha sido trabajo duro y esfuerzo, que ha culminado en la nota más alta de entre los 41.000 aspirantes que se presentaron, según revelaba en un tuit que se hizo rápidamente viral.

"A mi me suena muy surrealista", admitía Susana en este sentido. "Fue un subidón después del trabajo duro. Simplemente necesitaba soltarlo en algún lado, y utilicé la cuenta de Twitter que hacía tiempo que no usaba. Lo puse para la gente que me conoce, para que vieran que mi esfuerzo había valido la pena. Y claro, pasó lo que pasó". Susana se refiere a la gran repercusión que ha tenido su tuit, que ha superado los 50 mil Me Gusta en la red social. 

"Lo que me sorprendió es que Twitter, siendo conocida como la red del odio, esperaba que me cayera mucho hate, que no se creyesen mi historia y me machacaran aunque fuese algo bueno. Pero ha sido todo lo contrario. La mayoría me han dado la enhorabuena, me han escrito para llamarme campeona y decirme muchas cosas maravillosas, que eso también es un golpe de autoestima, que tampoco viene mal, sobre todo después del esfuerzo", añade. 

Susana admitía en el propio tuit sentirse abrumada por el apoyo, y respondía a esas muestras de afecto compartiendo algunos consejos.

Asegura que todo esto realmente le ayudó, tanto en la preparación como durante el examen: "Estudié educación en la carrera y a todos los exámenes a los que entré me sudaban mucho las manos, tanto que se me resbalaba el boli, y sin embargo en esta ocasión no. Estaba muy tranquila. Son cosas que parece que, el haberte preparado psicológicamente, ayudan a afrontar mejor el examen", explica. "En el fondo se trata de buscar la organización y la mentalización". 

Solo una pregunta en blanco, 8 fallos en 100 preguntas en la parte teórica y ninguno en la parte práctica, y una nota final de 94,50, la nota más alta, y, sin embargo, lamenta que aún no es seguro que vaya a obtener la plaza que tanto desea y por la que tanto ha luchado durante este tiempo al tratarse de un concurso oposición en el que se favorece más la experiencia, un cambio motivado por el aumento de gente que se está presentando en las últimas oposiciones. "No es justo", critica, "A pesar de haberme esforzado tanto, de haber sacado la mejor nota, quizás me quede sin plaza, que es lo más curioso de todo, aunque suene un poco raro. Pero es la realidad". 

Con esta decisión que tomó hace unos años, Susana buscaba estabilidad laboral, sobre todo en el tema de cotización. Explica que nunca le ha faltado trabajo, pero al ser fija discontinua en los tres trabajos que realiza, cobra muy poco por muy pocas horas. Aún así, de momento su vida "sigue igual hasta que conozca el resultado". 

A pesar del momento de desánimo que siguió a la euforia de la puntuación, Susana asegura que no se detendrá hasta conseguir su objetivo. "Sigo haciendo cursos y, si no sale en esta, pues saldrá en la siguiente, y si no pues seguiré luchando y seguiré haciendo oposiciones hasta que salga mi plaza". 

Susana, 43 años, tres trabajos a tiempo parcial y la nota más alta en sus oposiciones. Foto: Bigstock

"A partir de los 35 años dejaron de llamarme las empresas"

Entre enero y marzo de 2022, el número de opositores de 50 años aumentaba pasando de un 5% del total a un 11,8% a finales de 2021, lo cual supuso un crecimiento de más del doble en 2 años, según reflejaba OpositaTest (@opositates), la plataforma online de test. Susana es una de las tantas personas para las que la pandemia supuso un empuje para tomar esta decisión. "Yo soy incapaz de estar quieta, no puedo estar sin hacer nada, por lo que he seguido haciendo cursos, lógicamente para oposiciones, pero también uno de analista de datos. Necesito reciclarme, buscar opciones para mejorar mi experiencia, mi formación, por si puedo optar a otro tipo de trabajo, por ejemplo", explica, aunque es algo que ha encontrado bastante complicado desde hace tiempo.

Por entonces, contaba en su blog "Hijos manual de experiencia" su dificultad para conseguir trabajo a partir de cierta edad. "La mayoría de las veces que he encontrado un trabajo ha sido porque he conocido a alguien de alguna empresa que me ha dado referencias. Solamente enviando mi currículum no me han considerado, a pesar de tener experiencia y formación, por lo que creo que la edad es un prejuicio muy grande a la hora de encontrar trabajo. Porque desde los 20 a los 35 años, a mi me llamaban continuamente cada vez que echaba un currículum, pero llegó un momento a partir de esa edad en que ya no había ni una entrevista". 

De repente Susana se hizo "invisible para las empresas", como a tantas personas como ella les ha ocurrido. Señala sin lugar a dudas la edad como la razón principal. "Fue muy llamativo, a partir de los 35 años dejó de pasar. Y era muy frustrante porque yo seguía siendo la misma persona, de hecho con más experiencia, más formación, pero parece que eso no suma", lamenta. 

Esta situación le ha llevado ahora a estar a la espera de saber si conseguirá una plaza o no tras haber superado un proceso de estudio y trabajo notable en el que pone en valor precisamente eso, la edad. "Yo me siento ahora más madura y capaz de organizarme, incluso teniendo los impedimentos de los horarios. Ahora el hecho de ser mas responsable, de tener mas edad, de saber que lo que yo hiciese con estas oposiciones dependía la economía de mi casa, por ejemplo, que no suele pasar cuando sales de la universidad porque tienes a tus padres, es un poco condicionante. Todo esto me ha beneficiado mucho, evidentemente", aclara. 

Y como ella, muchos también se han decantado por esta opción de opositar a una edad más mayor. "En el grupo que finalmente formamos de telegram, el cual ha sido un gran apoyo también, la mayoría éramos mayores de 35 años. Había una chica que ha quedado decimoctava en las notas que tenia 47 años, otros hombre que ha quedado décimo que tendría en torno a 45 años. Y había algunos más mayores, y se notaba la madurez", destaca. "Nos tomábamos muy en serio el hacer diariamente los test, y no rivalizar sino colaborar; había una colaboración mutua aunque fuésemos rivales, porque aunque todos queríamos la plaza, íbamos a una. Y aunque hay de todo", aclara, insiste en que todo esto "se nota sobre todo con los años". 

Sobre el autor:

María Bonillo

María Bonillo, periodista.

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