Sociedad

La calle Preciados, un violín y el amor de una pareja mayor como música de fondo

65ymás

Viernes 14 de agosto de 2020

2 minutos

El actor Víctor Clavijo relata en las redes la preciosa historia de la que ha sido testigo en Madrid

La calle Preciados, un violín y el amor de una pareja mayor como música de fondo

Desde su creación, Twitter ha servido como plataforma de expresión y entretenimiento, convirtiéndose en un canal en el que poder manifestar nuestras opiniones de diversa índole y alabar –o criticar– de forma directa y personal al personaje público del momento, entre otras muchas funciones. Pero esta red social también ofrece la posibilidad de conocer historias cotidianas, como la que nos narra el actor Víctor Clavijo (Al salir de clase, El Ministerio del Tiempo) en un hilo que se ha hecho viral. Tiene como protagonistas a una pareja mayor y a un violín, siendo la calle madrileña de Preciados el escenario principal. 

Todo comenzó hace diez años, cuando Clavijo tomó una fotografía de una violinista callejera. “Me sorprendió lo mal que tocaba el violín, a pesar de lo cual se exponía públicamente a hacerlo”, afirma. Con el paso de los días, y con sus ensayos constantes, la mujer parecía estar mejorando su técnica. Pero en esa cita nocturna nunca estaba sola. “No faltaba ninguna noche a su esquina de la calle Preciados. En quien nunca reparé es quien se sentaba frente a ella, al otro lado de la calle”, comenta el actor, que reconoce haber descubierto ya la historia completa que se esconde tras esta desconocida violinista.

Y es que el señor que la acompaña cada día es su marido, quien unos años atrás había sido un virtuoso del violín y que, debido a una dolencia, tuvo que dejar de lado este instrumento, el cual fue el medio de vida de la familia durante mucho tiempo. Esta situación impulsó a la mujer a aprender a tocarlo, a su avanzada edad, para poder demostrar su valía en la calle y asegurarse así el sustento de los dos. “Aquello explicaba lo mal que tocaba cuando la descubrí: estaba aprendiendo”, asegura Clavijo, que presupone que “fue el marido quien la enseñó a tocar”.

Aprender a tocar un instrumento no es tarea fácil; si a eso se suma la dificultad de adquirir esa nueva destreza a una edad avanzada, el reto puede antojarse inalcanzable. Pero no hay nada imposible. O al menos así lo parece en este caso, pues ni la edad ni el desconocimiento sobre este instrumento han sido impedimento para la violinista de la calle Preciados. Esta artista callejera no falta a su cita de cada noche, siempre ante la atenta mirada de su pareja, su instructor y, por encima de todo, su apoyo incondicional.

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Encar Hace 1 mes
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